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Estas recomendaciones internacionales y el mandato constitucional son
los ejes que vertebran el currículo de esta materia. La acción educativa
debe permitir a los jóvenes asumir de un modo crítico, reflexivo y
progresivo el ejercicio de la libertad, de sus derechos y de sus deberes
individuales y sociales en un clima de respeto hacia otras personas y
otras posturas morales, políticas y religiosas diferentes de la propia.
Además, la identificación de los deberes ciudadanos y la asunción y
ejercicio de hábitos cívicos en el entorno escolar y social, permitirá
que se inicien en la construcción de sociedades cohesionadas, libres,
prósperas, equitativas y justas.
La Educación para la ciudadanía
tiene como objetivo favorecer el desarrollo de personas libres e
íntegras a través de la consolidación de la autoestima, la dignidad
personal, la libertad y la responsabilidad y la formación de futuros
ciudadanos con criterio propio, respetuosos, participativos y
solidarios, que conozcan sus derechos, asuman sus deberes y desarrollen
hábitos cívicos para que puedan ejercer la ciudadanía de forma eficaz y
responsable. Esta nueva materia se propone que la juventud aprenda a
convivir en una sociedad plural y globalizada en la que la ciudadanía,
además de los aspectos civiles, políticos y sociales que ha ido
incorporando en etapas históricas anteriores, incluya como referente la
universalidad de los derechos humanos que, reconociendo las diferencias,
procuran la cohesión social.
Para lograr estos objetivos se profundiza en los principios de ética
personal y social y se incluyen, entre otros contenidos, los relativos a
las relaciones humanas y a la educación afectivo-emocional, los
derechos, deberes y libertades que garantizan los regímenes
democráticos, las teorías éticas y los derechos humanos como referencia
universal para la conducta humana, los relativos a la superación de
conflictos, la igualdad entre hombres y mujeres, las características de
las sociedades actuales, la tolerancia y la aceptación de las minorías y
de las culturas diversas.
Ahora bien, estos contenidos no se presentan de modo cerrado y
definitivo, porque un elemento sustancial de la educación cívica es la
reflexión encaminada a fortalecer la autonomía de alumnos y alumnas para
analizar, valorar y decidir desde la confianza en sí mismos,
contribuyendo a que construyan un pensamiento y un proyecto de vida
propios.
En este sentido, es preciso desarrollar, junto a los conocimientos y la
reflexión sobre los valores democráticos, los procedimientos y
estrategias que favorezcan la sensibilización, toma de conciencia y
adquisición de actitudes y virtudes cívicas. Para lograrlo, es
imprescindible hacer de los centros y de las aulas de secundaria lugares
modelo de convivencia, en los que se respeten las normas, se fomente la
participación en la toma de decisiones de todos los implicados, se
permita el ejercicio de los derechos y se asuman las responsabilidades y
deberes individuales. Espacios, en definitiva, en los que se practique
la participación, la aceptación de la pluralidad y la valoración de la
diversidad que ayuden a los alumnos y alumnas a construirse una
conciencia moral y cívica acorde con las sociedades democráticas,
plurales, complejas y cambiantes en las que vivimos.
La Educación para la ciudadanía está configurada en esta etapa por dos
materias: la Educación para la ciudadanía y los derechos humanos que se
imparte en uno de los
tres primeros cursos y la
Educación ético-cívica
de cuarto curso. Ambas materias se estructuran en varios bloques que van
desde lo personal y lo más próximo a lo global y más general; en ambas
existe un conjunto de contenidos comunes a estos bloques, que llevan a
la adquisición de procedimientos, habilidades sociales y actitudes
básicas para el desarrollo de una buena convivencia y de la ciudadanía
democrática.
Así, es común a ambas materias partir de la reflexión sobre la persona y
las relaciones interpersonales. También son comunes el conocimiento y la
reflexión sobre los derechos humanos, desde la perspectiva de su
carácter histórico, favoreciendo que el alumnado valore que no están
garantizados por la existencia de una Declaración, sino que es posible
su ampliación o su retroceso según el contexto. Finalmente, ambas
materias comparten el estudio de las características y problemas
fundamentales de las sociedades y del mundo global del siglo XXI. La
Educación para la ciudadanía y los derechos humanos se plantea el
conocimiento de la realidad desde el aprendizaje de lo social,
centrándose la Educación ético-cívica en la reflexión ética que comienza
en las relaciones afectivas con el entorno más próximo para contribuir,
a través de los dilemas morales, a la construcción de una conciencia
moral cívica.
La Educación para la ciudadanía y los derechos humanos de
uno de los
tres primeros cursos trata aspectos relacionados con las relaciones
humanas, bien sean las interpersonales, las familiares o las sociales.
Aborda asimismo los deberes y derechos ciudadanos, profundizando en el
sentido de los principios que los sustentan y en la identificación de
situaciones en las que se conculcan para, de esta forma, conseguir que
el alumnado valore la defensa de los mismos.
El conocimiento de las sociedades democráticas aproxima al alumnado al
funcionamiento del Estado y, en particular, al modelo político español,
así como a los deberes y compromisos del Estado con los ciudadanos y de
éstos con el Estado.
Finalmente se enmarca la ciudadanía en un mundo global al analizar
problemas y situaciones de la sociedad actual en las que se manifiesta
interdependencia, desigualdad o conflicto a la vez que se contemplan
diversas maneras de buscar soluciones.
Los contenidos se presentan organizados en cinco bloques. En el bloque 1
figuran los contenidos comunes, que están encaminados a desarrollar
aquellas habilidades y destrezas relacionadas con la reflexión y con la
participación. El entrenamiento en el diálogo y el debate y la
aproximación respetuosa a la diversidad personal y cultural al mismo
tiempo que fomentan una valoración crítica con las desigualdades,
constituyen una de las aportaciones fundamentales de la nueva materia y
contribuyen, de forma específica, a la adquisición de algunas
competencias básicas.
El bloque 2, Relaciones interpersonales y participación, trata aspectos
relativos a las relaciones humanas desde el respeto a la dignidad
personal y la igualdad de derechos individuales, el reconocimiento de
las diferencias, el rechazo a las discriminaciones y el fomento de la
solidaridad. Asimismo, se abordan aspectos relativos a la participación
y representación en el centro escolar y el compromiso con actividades
sociales encaminadas a lograr una sociedad justa y solidaria.
El bloque 3, Deberes y derechos ciudadanos profundiza en un contenido ya
trabajado en el tercer ciclo de primaria. Además del conocimiento de los
principios recogidos en los textos internacionales, propone la reflexión
en el sentido de dichos principios, en la identificación de situaciones
de violación de los derechos humanos y en la actuación que corresponde a
los tribunales ordinarios y a los Tribunales Internacionales cuando esas
situaciones de violación de los derechos humanos se producen.
El bloque 4, Las sociedades democráticas del siglo XXI, incluye
contenidos relativos a la diversidad social y al funcionamiento de los
estados democráticos centrándose particularmente en el modelo político
español. Se analiza el papel de los distintos servicios públicos
administradores del bien común, atendiendo tanto a la responsabilidad de
las administraciones en su prestación y mejora, como a los deberes y
compromisos de los ciudadanos en su mantenimiento.
El bloque 5, Ciudadanía en un mundo global, aborda algunas de las
características de la sociedad actual: la desigualdad en sus diversas
manifestaciones, el proceso de globalización e interdependencia, los
principales conflictos del mundo actual así como el papel de los
organismos internacionales en su prevención y resolución.
En cuanto a la Educación Ético-cívica de
cuarto curso, parte también del
análisis de las relaciones interpersonales y de la convivencia,
analizando la libertad y responsabilidad como características que
definen a la persona y que hacen posible la convivencia a partir del
respeto de las diferencias, con especial hincapié en el rechazo a la
violencia en las relaciones humanas, y en particular a la violencia de
género, y la aceptación del principio del respeto a la dignidad de toda
persona como elemento básico que posibilita la convivencia.
El estudio de los Derechos Humanos desde la perspectiva ética y moral
lleva al alumnado a la comprensión de los fundamentos morales de la
convivencia, identificando los distintos elementos comunes que desde las
diversas teorías éticas se aportan para la construcción de una ética
común, base de la convivencia en las modernas sociedades complejas. Esto
permite igualmente profundizar en el sentido de la democracia y en el
fundamento y funcionamiento de las instituciones democráticas, así como
en los principales valores presentes en la Constitución.
Desde este nuevo punto de vista ético es posible abordar el análisis de
determinados problemas característicos de la sociedad actual, como el
estudio de los factores de discriminación de distintos colectivos, el
análisis de la globalización, el concepto de ciudadanía global, el
desarrollo humano sostenible o lo relativo a la cooperación y al
desarrollo de una cultura de paz.
Especial interés merece la igualdad que debe darse entre hombres y
mujeres, analizando las causas y factores responsables de la
discriminación de las mujeres, su valoración desde los principios de la
dignidad de la persona y la igualdad en libertad, considerando
igualmente las alternativas a dicha discriminación y a la violencia
contra las mujeres.
Al igual que en cursos anteriores, se plantean contenidos comunes a
todos los temas enfocados a la adquisición de determinados
procedimientos, como el saber razonar y argumentar, reconocer los
propios sentimientos o saber evaluar críticamente las informaciones
presentadas por los distintos medios de comunicación. Igualmente, se
contemplan contenidos enfocados al desarrollo de actitudes básicas para
la convivencia, como la tolerancia, la actitud de diálogo y negociación,
la actitud a favor de la paz o la solidaridad.
La Educación ético-cívica de cuarto curso se organiza en
seis bloques,
que incluyen en el primero de ellos los contenidos comunes señalados.
El bloque 2, Identidad y alteridad. Educación afectivo-emocional, se
centra en los valores de la identidad personal, la libertad y la
responsabilidad, con particular atención a la relación entre
inteligencia, sentimientos y emociones.
En el bloque 3, Teorías éticas, los derechos humanos, se incluye el
análisis de las grandes líneas de reflexión ética y, particularmente, el
referente ético universal que representan las diferentes formulaciones
de los derechos humanos.
El bloque 4, Ética y política. La democracia. Los valores
constitucionales, aborda el análisis de los fundamentos éticos y
jurídicos de nuestro sistema político democrático planteándolo en un
nivel de universalidad y de abstracción racional superior al de los
cursos anteriores, posible por la mayor madurez del alumnado de esta
edad.
El bloque 5, Problemas sociales del mundo actual, incluye la valoración
ética de los grandes problemas y dilemas morales generados en el mundo
actual desde la perspectiva de los derechos humanos: la globalización y
los problemas del desarrollo, los conflictos armados y la actuación de
la comunidad internacional en su resolución, etc., todo ello desde la
perspectiva del rechazo de las discriminaciones y de la valoración de la
actuación de aquellos movimientos y fuerzas internacionales que
contribuyen a fomentar la cultura de la paz y la cooperación.
El bloque 6, La igualdad entre hombres y mujeres, vuelve al estudio de
contenidos ya tratados en cursos anteriores (la igualdad de hombres y
mujeres en la familia y el mundo laboral, la lucha por los derechos de
las mujeres, etc.); en este curso se opta por incluir un bloque con
entidad propia que haga posible la reflexión en profundidad sobre la
igualdad, la libertad y las causas de la discriminación de las mujeres
así como las posibles alternativas a dicha discriminación.
EDUCACIÓN PARA LA CIUDADANÍA -
EDUCACIÓN SECUNDARIA OBLIGATORIA (ESO) LOE - MINISTERIO DE EDUCACIÓN Y CIENCIA
REAL DECRETO
1631/2006, de 29 de diciembre, por el que se establecen las enseñanzas mínimas
correspondientes a la Educación Secundaria Obligatoria. Ministerio de Educación
y Ciencia (BOE núm. 5, viernes 5 de Enero de 2007).
Contribución de la materia a la adquisición
de las competencias básicas
La Educación para la ciudadanía y los derechos humanos y la Educación
ético-cívica se relacionan directamente con la competencia social y
ciudadana pero, además, contribuyen a desarrollar algunos aspectos
destacados de otras competencias básicas.
En relación con la competencia social y ciudadana se afronta el ámbito
personal y público implícito en ella: propicia la adquisición de
habilidades para vivir en sociedad y para ejercer la ciudadanía
democrática. Además de contribuir a reforzar la autonomía, la autoestima
y la identidad personal, favorece el desarrollo de habilidades que
permiten participar, tomar decisiones, elegir la forma adecuada de
comportarse en determinadas situaciones y responsabilizarse de las
decisiones adoptadas y de las consecuencias derivadas de las mismas.
También contribuye a mejorar las relaciones interpersonales al trabajar
las habilidades encaminadas a lograr la toma de conciencia de los
propios pensamientos, valores, sentimientos y acciones. Impulsa los
vínculos personales basados en sentimientos y ayuda a afrontar las
situaciones de conflicto al proponer la utilización sistemática del
diálogo y otros procedimientos no violentos para su resolución. La
educación afectivo-emocional, la convivencia, la participación, el
conocimiento de la diversidad y de las situaciones de discriminación e
injusticia, permiten consolidar las habilidades sociales, ayudan a
generar sentimientos compartidos y no excluyentes, a reconocer, aceptar
y usar convenciones y normas sociales de convivencia e interiorizar los
valores de respeto, cooperación, solidaridad, justicia, no violencia,
compromiso y participación tanto en el ámbito personal como en el
social.
Se contribuye también a la competencia a partir de la adquisición del
conocimiento de los fundamentos y los modos de organización de los
estados y de las sociedades democráticos y de otros contenidos
específicos como la evolución histórica de los derechos humanos y la
forma en que se concretan y se respetan o se vulneran en el mundo
actual, particularmente, en casos de conflicto. En esta etapa, se
incluyen contenidos relativos a la actuación de los organismos
internacionales y de aquellos movimientos, organizaciones y fuerzas que
trabajan a favor de los derechos humanos y de la paz.
Se contribuye directamente a la dimensión ética de la competencia social
y ciudadana favoreciendo que los alumnos y alumnas reconozcan los
valores del entorno y, a la vez, puedan evaluarlos y comportarse
coherentemente con ellos al tomar una decisión o al afrontar un
conflicto. Los valores universales y los derechos y deberes contenidos
en la Declaración Universal de los Derechos Humanos y en la Constitución
española constituyen el referente ético común.
Al ser contenidos específicos los relacionados con el conocimiento de la
pluralidad social y el carácter de la globalización y las implicaciones
que comporta para los ciudadanos, facilitará a los alumnos y alumnas
instrumentos para construir, aceptar y practicar normas de convivencia
acordes con los valores democráticos, ejercitar los derechos y
libertades, asumir las responsabilidades y deberes cívicos y, en
definitiva, participar activa y plenamente en la vida cívica.
La Educación para la ciudadanía contribuye al desarrollo de la
competencia de aprender a aprender fomentando la conciencia de las
propias capacidades a través de la educación afectivo emocional y las
relaciones entre inteligencia, emociones y sentimientos. Asimismo, el
estímulo de las habilidades sociales, el impulso del trabajo en equipo,
la participación y el uso sistemático de la argumentación, la síntesis
de las ideas propias y ajenas, la confrontación ordenada y crítica de
conocimiento, información y opinión favorecen también los aprendizajes
posteriores.
Desde los procedimientos del área se favorece la competencia básica
autonomía e iniciativa personal porque se desarrollan iniciativas de
planificación, toma de decisiones, participación y asunción de
responsabilidades. El currículo atiende especialmente a la
argumentación, la construcción de un pensamiento propio, el estudio de
casos que supongan una toma de postura sobre un problema y las posibles
soluciones. El planteamiento de dilemas morales, propio de la educación
ético-cívica de cuarto curso, contribuye a que los alumnos y alumnas
construyan un juicio ético propio basado en los valores y prácticas
democráticas.
El uso sistemático del debate contribuye a la competencia en
comunicación lingüística, porque exige ejercitarse en la escucha, la
exposición y la argumentación. Por otra parte, la comunicación de
sentimientos, ideas y opiniones, imprescindibles para lograr los
objetivos de estas materias, al utilizar tanto el lenguaje verbal como
el escrito, la valoración crítica de los mensajes explícitos e
implícitos en fuentes diversas y, particularmente, en la publicidad y en
los medios de comunicación, también ayudan a la adquisición de la
competencia. Finalmente, el conocimiento y del uso de términos y
conceptos propios del análisis de lo social, posibilitan el
enriquecimiento del vocabulario.
EDUCACIÓN PARA LA CIUDADANÍA -
EDUCACIÓN SECUNDARIA OBLIGATORIA (ESO) LOE - MINISTERIO DE EDUCACIÓN Y CIENCIA
REAL DECRETO
1631/2006, de 29 de diciembre, por el que se establecen las enseñanzas mínimas
correspondientes a la Educación Secundaria Obligatoria. Ministerio de Educación
y Ciencia (BOE núm. 5, viernes 5 de Enero de 2007).
Objetivos
Las materias Educación para la ciudadanía y los derechos humanos y la
Educación Ético-cívica en esta etapa, tendrán como objetivo el
desarrollo de las siguientes capacidades:
1. Reconocer la condición humana en su dimensión individual y social,
aceptando la propia identidad, las características y experiencias
personales respetando las diferencias con los otros y desarrollando la
autoestima.
2. Desarrollar y expresar los sentimientos y las emociones, así como las
habilidades comunicativas y sociales que permiten participar en
actividades de grupo con actitud solidaria y tolerante, utilizando el
diálogo y la mediación para abordar los conflictos.
3. Desarrollar la iniciativa personal asumiendo responsabilidades y
practicar formas de convivencia y participación basadas en el respeto,
la cooperación y el rechazo a la violencia a los estereotipos y
prejuicios.
4. Conocer, asumir y valorar positivamente los derechos y obligaciones
que se derivan de la Declaración Universal de los Derechos Humanos y de
la Constitución Española, identificando los valores que los fundamentan,
aceptándolos como criterios para valorar éticamente las conductas
personales y colectivas y las realidades sociales.
5. Identificar la pluralidad de las sociedades actuales reconociendo la
diversidad como enriquecedora de la convivencia y defender la igualdad
de derechos y oportunidades de todas las personas, rechazando las
situaciones de injusticia y las discriminaciones existentes por razón de
sexo, origen, creencias, diferencias sociales, orientación
afectivo-sexual o de cualquier otro tipo, como una vulneración de la
dignidad humana y causa perturbadora de la convivencia.
6. Reconocer los derechos de las mujeres, valorar la diferencia de sexos
y la igualdad de derechos entre ellos y rechazar los estereotipos y
prejuicios que supongan discriminación entre hombres y mujeres.
7. Conocer y apreciar los principios que fundamentan los sistemas
democráticos y el funcionamiento del Estado español y de la Unión
Europea, tomando conciencia del patrimonio común y de la diversidad
social y cultural.
8. Conocer los fundamentos del modo de vida democrático y aprender a
obrar de acuerdo con ellos en los diferentes ámbitos de convivencia.
Asumir los deberes ciudadanos en el mantenimiento de los bienes comunes
y el papel del Estado como garante de los servicios públicos.
9. Valorar la importancia de la participación en la vida política u
otras formas de participación ciudadana, como la cooperación, el
asociacionismo y el voluntariado.
10. Conocer las causas que provocan la violación de los derechos
humanos, la pobreza y la desigualdad, así como la relación entre los
conflictos armados y el subdesarrollo, valorar las acciones encaminadas
a la consecución de la paz y la seguridad y la participación activa como
medio para lograr un mundo más justo.
11. Reconocerse miembros de una ciudadanía global. Mostrar respeto
crítico por las costumbres y modos de vida de poblaciones distintas a la
propia y manifestar comportamientos solidarios con las personas y
colectivos desfavorecidos.
12. Identificar y analizar las principales teorías éticas, reconocer los
principales conflictos sociales y morales del mundo actual y desarrollar
una actitud crítica ante los modelos que se trasmiten a través de los
medios de comunicación.
13. Adquirir un pensamiento crítico, desarrollar un criterio propio y
habilidades para defender sus posiciones en debates, a través de la
argumentación documentada y razonada, así como valorar las razones y
argumentos de los otros.
EDUCACIÓN PARA LA CIUDADANÍA -
EDUCACIÓN SECUNDARIA OBLIGATORIA (ESO) LOE - MINISTERIO DE EDUCACIÓN Y CIENCIA
REAL DECRETO
1631/2006, de 29 de diciembre, por el que se establecen las enseñanzas mínimas
correspondientes a la Educación Secundaria Obligatoria. Ministerio de Educación
y Ciencia (BOE núm. 5, viernes 5 de Enero de 2007).
Cursos primero a tercero -
Educación para la ciudadanía y los derechos humanos
Contenidos
Bloque 1. Contenidos comunes.
Exposición de opiniones y juicios propios con argumentos razonados y
capacidad para aceptar las opiniones de los otros.
Práctica del diálogo como estrategia para abordar los conflictos de
forma no violenta.
Exposición de opiniones y juicios propios con argumentos razonados.
Preparación y realización de debates sobre aspectos relevantes de la
realidad, con una actitud de compromiso para mejorarla.
Análisis comparativo y evaluación crítica de informaciones
proporcionadas por los medios de comunicación sobre un mismo hecho o
cuestión de actualidad.
Bloque 2. Relaciones interpersonales y participación.
Autonomía personal y relaciones interpersonales. Afectos y emociones.
Las relaciones humanas: relaciones entre hombres y mujeres y relaciones
intergeneracionales. La familia en el marco de la Constitución española.
El desarrollo de actitudes no violentas en la convivencia diaria.
Cuidado de las personas dependientes. Ayuda a compañeros o personas y
colectivos en situación desfavorecida.
Valoración crítica de la división social y sexual del trabajo y de los
prejuicios sociales racistas, xenófobos, antisemitas, sexistas y
homófobos.
La participación en el centro educativo y en actividades sociales que
contribuyan a posibilitar una sociedad justa y solidaria.
Bloque 3. Deberes y derechos ciudadanos
Declaración universal de los derechos humanos, pactos y convenios
internacionales. Condena de las violaciones de los derechos humanos y
actuación judicial ordinaria y de los Tribunales Internacionales.
Valoración de los derechos y deberes humanos como conquistas históricas
inacabadas y de las constituciones como fuente de reconocimiento de
derechos.
Igualdad de derechos y diversidad. Respeto y valoración crítica de las
opciones personales de los ciudadanos.
La conquista de los derechos de las mujeres (participación política,
educación, trabajo remunerado, igualdad de trato y oportunidades), y su
situación en el mundo actual.
Bloque 4. Las sociedades democráticas del siglo XXI.
El Estado de Derecho: su funcionamiento. El modelo político español: la
Constitución Española y el Estado de las Autonomías. La política como
servicio a la ciudadanía: la responsabilidad pública.
Diversidad social y cultural. Convivencia de culturas distintas en una
sociedad plural. Rechazo de las discriminaciones provocadas por las
desigualdades personales, económicas o sociales.
Identificación, aprecio y cuidado de los bienes comunes y servicios
públicos. Los impuestos y la contribución de los ciudadanos.
Compensación de desigualdades. Distribución de la renta.
Consumo racional y responsable. Reconocimiento de los derechos y deberes
de los consumidores. La influencia del mensaje publicitario en los
modelos y hábitos sociales.
Estructura y funciones de la protección civil. Prevención y gestión de
los desastres naturales y provocados.
La circulación vial y la responsabilidad ciudadana. Accidentes de
circulación: causas y consecuencias.
Bloque 5. Ciudadanía en un mundo global.
Un mundo desigual: riqueza y pobreza. La «feminización de la pobreza».
La falta de acceso a la educación como fuente de pobreza. La lucha
contra la pobreza y la ayuda al desarrollo.
Los conflictos en el mundo actual: el papel de los organismos
internacionales y de las fuerzas armadas de España en misiones
internacionales de paz. Derecho internacional humanitario. Acciones
individuales y colectivas en favor de la paz.
Globalización e interdependencia: nuevas formas de comunicación,
información y movilidad. Relaciones entre los ciudadanos, el poder
económico y el poder político.
EDUCACIÓN PARA LA CIUDADANÍA -
EDUCACIÓN SECUNDARIA OBLIGATORIA (ESO) LOE - MINISTERIO DE EDUCACIÓN Y CIENCIA
REAL DECRETO
1631/2006, de 29 de diciembre, por el que se establecen las enseñanzas mínimas
correspondientes a la Educación Secundaria Obligatoria. Ministerio de Educación
y Ciencia (BOE núm. 5, viernes 5 de Enero de 2007).
Criterios de evaluación
1. Identificar y rechazar, a partir del análisis de hechos reales o
figurados, las situaciones de discriminación hacia personas de diferente
origen, género, ideología, religión, orientación afectivo-sexual y
otras, respetando las diferencias personales y mostrando autonomía de
criterio.
Este criterio permite comprobar si el alumnado, ante la presentación de
un caso o situación simulada o real, es capaz de reconocer la
discriminación que, por motivos diversos, sufren determinadas personas
en las sociedades actuales y si manifiesta autonomía de criterio,
actitudes de rechazo hacia las discriminaciones y respeto por las
diferencias personales.
2. Participar en la vida del centro y del entorno y practicar el diálogo
para superar los conflictos en las relaciones escolares y familiares.
Con este criterio se pretende evaluar si los alumnos y las alumnas han
desarrollado habilidades sociales de respeto y tolerancia hacia las
personas de su entorno y si utilizan de forma sistemática el diálogo y
la mediación como instrumento para resolver los conflictos, rechazando
cualquier tipo de violencia hacia cualquier miembro de la comunidad
escolar o de la familia. A través de la observación y del contacto con
las familias, se puede conocer la responsabilidad con que el alumnado
asume las tareas que le corresponden. Por otra parte, la observación
permite conocer el grado de participación en las actividades del
grupo-clase y del centro educativo.
3. Utilizar diferentes fuentes de información y considerar las distintas
posiciones y alternativas existentes en los debates que se planteen
sobre problemas y situaciones de carácter local o global.
Este criterio pretende comprobar si el alumnado conoce las técnicas del
debate, si se documenta debidamente utilizando distintas fuentes de
información y si es capaz de analizarlas, sintetizar la información para
presentar sus opiniones de forma rigurosa, si argumenta debidamente,
considera las distintas posiciones y alternativas en cada uno de los
problemas planteados y llega a elaborar un pensamiento propio y crítico,
presentando las conclusiones tanto de forma oral como escrita.
4. Identificar los principios básicos de las Declaración Universal de
los Derechos Humanos y su evolución, distinguir situaciones de violación
de los mismos y reconocer y rechazar las desigualdades de hecho y de
derecho, en particular las que afectan a las mujeres.
Este criterio evalúa el grado de conocimiento de la Declaración
Universal de los Derechos Humanos y otras convenciones y declaraciones
universales, su evolución histórica, si el alumnado reconoce los actos y
las situaciones de violación de derechos humanos en el mundo actual, las
discriminaciones que todavía sufren algunos colectivos, tanto en la
legislación como en la vida real y, particularmente, si es capaz de
describir y rechazar la discriminación de hecho y de derecho que sufren
las mujeres.
5. Reconocer los principios democráticos y las instituciones
fundamentales que establece la Constitución española y los Estatutos de
Autonomía y describir la organización, funciones y forma de elección de
algunos órganos de gobierno municipales, autonómicos y estatales.
Con este criterio se trata de comprobar si se conocen los rasgos
fundamentales del sistema político español, la organización, funciones y
funcionamiento de los principales órganos de gobierno estatales,
autonómicos y municipales y el papel que corresponde a los ciudadanos en
la elección y control de los mismos, y si se es capaz de aplicar los
principios del funcionamiento democrático a distintas situaciones
reales.
6. Identificar los principales servicios públicos que deben garantizar
las administraciones, reconocer la contribución de los ciudadanos y
ciudadanas en su mantenimiento y mostrar, ante situaciones de la vida
cotidiana, actitudes cívicas relativas al cuidado del entorno, la
seguridad vial, la protección civil y el consumo responsable.
El objetivo de este criterio es comprobar que se reconocen los
principales servicios que las administraciones prestan a los ciudadanos,
el sentido de responsabilidad pública de los cargos elegidos y, a la
vez, las obligaciones que corresponden a cada ciudadano en el cuidado y
mantenimiento de los servicios públicos a través de la contribución
fiscal. Asimismo, se trata de comprobar que se conocen las obligaciones
cívicas que le corresponden en el cuidado del entorno, la seguridad
vial, la protección civil o el consumo responsable.
7. Identificar algunos de los rasgos de las sociedades actuales
(desigualdad, pluralidad cultural, compleja convivencia urbana, etc.) y
desarrollar actitudes responsables que contribuyan a su mejora.
Este criterio pretende evaluar si se sabe identificar las causas de la
desigual distribución de la riqueza, el fenómeno de la pluralidad
cultural en las sociedades europeas actuales, los diversos problemas que
se localizan en los medios urbanos (racismo, enfrentamiento en el uso de
los espacios comunes, tribus urbanas, botellón, etc.) y si el alumnado
reconoce y asume las actuaciones que cada ciudadano puede realizar para
mejorarlos.
8. Identificar las características de la globalización y el papel que
juegan en ella los medios de comunicación, reconocer las relaciones que
existen entre la sociedad en la que vive y la vida de las personas de
otras partes del mundo.
Con este criterio se trata de valorar si el alumno conoce el papel de la
información y la comunicación en el mundo actual y las relaciones
existentes entre la vida de las personas de distintas partes del mundo
como consecuencia de la globalización, si comprende las repercusiones
que determinadas formas de vida del mundo desarrollado tienen en los
países en vías de desarrollo y si manifiesta actitudes de solidaridad
con los grupos desfavorecidos.
9. Reconocer la existencia de conflictos y el papel que desempeñan en
los mismos las organizaciones internacionales y las fuerzas de
pacificación. Valorar la importancia de las leyes y la participación
humanitaria para paliar las consecuencias de los conflictos.
Con este criterio se pretende comprobar si se conocen los conflictos más
relevantes del mundo actual y su localización, la actuación de las
organizaciones internacionales, de las fuerzas de pacificación y las
leyes por las que se rigen. Asimismo, se pretende comprobar si el
alumnado reflexiona y asume el papel vital que tiene la participación
humanitaria y la presencia de las organizaciones no gubernamentales para
mitigar las derivaciones negativas de los conflictos.
EDUCACIÓN PARA LA CIUDADANÍA -
EDUCACIÓN SECUNDARIA OBLIGATORIA (ESO) LOE - MINISTERIO DE EDUCACIÓN Y CIENCIA
REAL DECRETO
1631/2006, de 29 de diciembre, por el que se establecen las enseñanzas mínimas
correspondientes a la Educación Secundaria Obligatoria. Ministerio de Educación
y Ciencia (BOE núm. 5, viernes 5 de Enero de 2007).
Cuarto curso -
Educación ético-cívica
Contenidos
Bloque 1. Contenidos comunes.
Reconocimiento de los sentimientos propios y ajenos, resolución
dialogada y negociada de los conflictos.
Preparación y realización de debates sobre problemas del entorno
inmediato o de carácter global, sobre cuestiones de actualidad y dilemas
ético-cívicos, considerando las posiciones y alternativas existentes.
Análisis comparativo y evaluación crítica de informaciones
proporcionadas por los medios de comunicación sobre un mismo hecho o
cuestión de actualidad.
Reconocimiento de las injusticias y las desigualdades. Interés por la
búsqueda y práctica de formas de vida más justas. Participación en
proyectos que impliquen solidaridad dentro y fuera del centro. |
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Bloque 3. Teorías éticas. Los derechos humanos.
Las teorías éticas.
Los derechos humanos como referencia universal para la conducta humana.
Derechos cívicos y políticos. Derechos económicos, sociales y
culturales. Evolución, interpretaciones y defensa efectiva de los
derechos humanos.
Las diferencias sociales y culturales. Rechazo de las actitudes de
intolerancia, injusticia y exclusión.
Bloque 4. Ética y política. La democracia. Los valores constitucionales.
Democracia y participación ciudadana.
Instituciones democráticas: fundamento y funcionamiento. El ordenamiento
jurídico como instrumento de regulación de la convivencia.
Los valores constitucionales. Correspondencia entre derechos y deberes
ciudadanos.
Bloque 5. Problemas sociales del mundo actual.
Factores que generan problemas y discriminaciones a distintos
colectivos. Valoración ética desde los derechos humanos. Propuestas de
actuación.
La globalización y los problemas del desarrollo. Poder y medios de
comunicación.
Ciudadanía global. Desarrollo humano sostenible. Cooperación. Los
movimientos comprometidos en la defensa de los Derechos Humanos.
Los conflictos armados y la actuación de la comunidad internacional en
su resolución. Operaciones para establecer, mantener o consolidar la
paz. La defensa al servicio de la paz. La cultura de la paz.
Bloque 6. La igualdad entre hombres y mujeres.
Dignidad de la persona, igualdad en libertad y diversidad.
Causas y factores de la discriminación de las mujeres. Igualdad de
derechos y de hecho.
Alternativas a la discriminación. Prevención y protección integral de la
violencia contra las mujeres.
EDUCACIÓN PARA LA CIUDADANÍA -
EDUCACIÓN SECUNDARIA OBLIGATORIA (ESO) LOE - MINISTERIO DE EDUCACIÓN Y CIENCIA
REAL DECRETO
1631/2006, de 29 de diciembre, por el que se establecen las enseñanzas mínimas
correspondientes a la Educación Secundaria Obligatoria. Ministerio de Educación
y Ciencia (BOE núm. 5, viernes 5 de Enero de 2007).
Criterios de evaluación
1. Descubrir sus sentimientos en las relaciones interpersonales, razonar
las motivaciones de sus conductas y elecciones y practicar el diálogo en
las situaciones de conflicto.
Con este criterio se intenta comprobar que cada alumno y alumna asume y
controla sus propios sentimientos, se pone en el lugar de los otros y
utiliza el diálogo y otros procedimientos no violentos para superar los
conflictos en sus relaciones interpersonales, que razona sus elecciones
y que es responsable de sus actos.
2. Diferenciar los rasgos básicos que caracterizan la dimensión moral de
las personas (las normas, la jerarquía de valores, las costumbres, etc.)
y los principales problemas morales.
Con este criterio se pretende evaluar si se identifican los distintos
elementos de la dimensión moral de las personas y del comportamiento
humano y de los dilemas morales que se plantean en el mundo actual.
3. Identificar y expresar las principales teorías éticas.
Mediante este criterio se intenta evaluar en el alumnado el grado de
conocimiento de conceptos claves de algunas de las teorías éticas que
más han influido en la conquista de los derechos y libertades en
Occidente.
4. Reconocer los Derechos Humanos como principal referencia ética de la
conducta humana e identificar la evolución de los derechos cívicos,
políticos, económicos, sociales y culturales, manifestando actitudes a
favor del ejercicio activo y el cumplimiento de los mismos.
A través de este criterio se trata de comprobar el grado de comprensión
de los conceptos claves de los Derechos humanos y su valoración crítica
del esfuerzo que ello ha supuesto en la historia de la Humanidad. Se
trata asimismo de valorar si el alumnado entiende los derechos humanos
como una conquista histórica inacabada y manifiesta una exigencia activa
de su cumplimiento.
5. Comprender y expresar el significado histórico y filosófico de la
democracia como forma de convivencia social y política.
Mediante este criterio se trata de comprobar si se comprende el
pluralismo político y moral, a la vez que se aprecia el necesario
respeto a la dignidad de cada persona por encima de las diferencias
individuales y culturales que tienen su origen en la historia de las
colectividades y de los individuos.
6. Reconocer los valores fundamentales de la democracia en la
Constitución española y la noción de sistema democrático como forma de
organización política en España y en el mundo.
Mediante este criterio se pretende evaluar en el alumnado su nivel de
conocimiento de los procesos de democratización de muchos países como un
logro de la civilización humana en todo el mundo, de los conceptos
claves del sistema democrático, como el sistema de elecciones, el
pluralismo político, el gobierno de la mayoría y los conflictos entre
legitimidad y legalidad democráticas, su valoración de la democracia
como una conquista ético-política de todos los ciudadanos españoles y su
aplicación para enjuiciar actuaciones y actitudes cotidianas de la vida
pública.
7. Analizar las causas que provocan los principales problemas sociales
del mundo actual, utilizando de forma crítica la información que
proporcionan los medios de comunicación e identificar soluciones
comprometidas con la defensa de formas de vida más justas.
Se trata de comprobar si se identifican y se comprenden algunas de las
causas que provocan los principales problemas sociales del mundo actual
(reparto desigual de la riqueza, explotación infantil, emigraciones
forzadas, etc.), utilizando con rigor y de forma crítica la información
obtenida de los distintos medios de comunicación; si se reconoce la
actuación de organismos e instituciones comprometidas con la defensa de
formas de vida más justas y se manifiestan actitudes de tolerancia y
solidaridad al plantear soluciones.
8. Reconocer la existencia de conflictos y el papel que desempeñan en
los mismos las organizaciones internacionales y las fuerzas de
pacificación. Valorar la cultura de la paz, la importancia de las leyes
y la participación humanitaria para paliar las consecuencias de los
conflictos.
Con este criterio se pretende comprobar que el alumnado conoce los
conflictos más relevantes del mundo actual y su localización, la
actuación de las organizaciones internacionales, de las fuerzas de
pacificación y las leyes por las que se rigen. Asimismo, se pretende
comprobar si valora la cultura de la paz en la convivencia diaria y si
reflexiona y asume el papel vital que tiene la participación humanitaria
para mitigar las derivaciones negativas de los conflictos.
9. Distinguir igualdad y diversidad y las causas y factores de
discriminación. Analizar el camino recorrido hacia la igualdad de
derechos de las mujeres y rechazar su discriminación y las situaciones
de violencia de las que son víctimas.
Este criterio pretende conocer si los alumnos y alumnas reconocen la
igualdad y la dignidad de todas las personas y los elementos
diferenciadores que están en la base de algunas discriminaciones, así
como los momentos históricos más relevantes en la conquista de los
derechos políticos de las mujeres y la igualdad en el ámbito familiar y
laboral, a la vez que mide si saben identificar y localizar las
situaciones de discriminación de todo tipo que subsisten en las
sociedades actuales y rechazan activamente la violencia contra las
mujeres u otros colectivos.
10. Justificar las propias posiciones utilizando sistemáticamente la
argumentación y el diálogo y participar de forma democrática y
cooperativa en las actividades del centro y del entorno.
Mediante este criterio se pretende evaluar el uso adecuado de la
argumentación sobre dilemas y conflictos morales y el grado de
conocimiento y de respeto a las posiciones divergentes de los
interlocutores, tanto en el aula como en el ámbito familiar y social.
Por otra parte, se pretende conocer la manera y el grado en que el
alumnado participa y coopera activamente en el trabajo de grupo y si
colabora con el profesorado y los compañeros y compañeras en las
actividades del centro educativo y en otros ámbitos externos.
EDUCACIÓN PARA LA CIUDADANÍA -
EDUCACIÓN SECUNDARIA OBLIGATORIA (ESO) LOE - MINISTERIO DE EDUCACIÓN Y CIENCIA
REAL DECRETO
1631/2006, de 29 de diciembre, por el que se establecen las enseñanzas mínimas
correspondientes a la Educación Secundaria Obligatoria. Ministerio de Educación
y Ciencia (BOE núm. 5, viernes 5 de Enero de 2007).
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Rincón Literario
"Tal vida, sin embargo, sería superior a la de un
hombre, pues el hombre viviría de esta manera no en cuanto
hombre, sino en cuanto que hay algo divino en él; y la
actividad de esta parte divina del alma es tan superior al
compuesto humano. Si, pues, la mente es divina respecto del
hombre, también la vida según ella será divina respecto de
la vida humana. Pero no hemos de seguir los consejos de
algunos que dicen que, siendo hombres, debemos pensar sólo
humanamente y, siendo mortales, ocuparnos sólo de las cosas
mortales, sino que debemos, en la medida de lo posible,
inmortalizarnos y hacer todo esfuerzo para vivir de acuerdo
con lo más excelente que hay en nosotros; pues, aun cuando
esta parte sea pequeña en volumen, sobrepasa a todas las
otras en poder y dignidad. Y parecería, también, que todo
hombre es esta parte, si, en verdad, ésta es la parte
dominante y la mejor; por consiguiente, sería absurdo que un
hombre no eligiera su propia vida, sino la de otro. Y lo que
dijimos antes es apropiado también ahora: lo que es propio
de cada uno por naturaleza es lo mejor y lo más agradable
para cada uno. Así, para el hombre, lo será la vida conforme
a la mente, si, en verdad, un hombre es primariamente su
mente. Y esta vida será también la más feliz."
(Aristóteles, Ética a
Nicómaco, X) |
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