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Filosofía y ciudadanía (materia común a todas las modalidades)
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La materia de bachillerato Filosofía y ciudadanía se
configura con un doble planteamiento: por un lado, pretende ser una
introducción a la filosofía y a la reflexión filosófica; por otro, y
continuando el estudio de la ciudadanía planteado en la etapa
obligatoria, pretende retomar lo que es la ciudadanía y reflexionar
sobre su fundamentación filosófica. |
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La filosofía es una actividad reflexiva y crítica que, a partir de las aportaciones de las ciencias y de otras disciplinas, pretende realizar una síntesis global acerca de lo que es el hombre, el conocimiento, la conducta adecuada y la vida social y política. Tras un primer contacto con los planteamientos éticos en la etapa anterior, es en bachillerato cuando los alumnos inician una aproximación sistemática a la filosofía; de ahí que sea necesario comenzar la materia por el estudio de lo que constituye la reflexión filosófica y su método de trabajo. Partiendo del análisis de los distintos tipos de conocimiento y de la especificidad del conocimiento científico, se trata de que el alumno descubra el papel y lugar de la filosofía en el conjunto del saber, identificando igualmente sus peculiaridades y diferencias en relación con la ciencia. El estudio de los tipos de actividad filosófica, de la racionalidad teórica y de la racionalidad práctica, lleva a considerar las principales preguntas que, a lo largo de la historia, se ha ido planteando la filosofía, llegando poco a poco a aquellas más próximas a la vida en común de los ciudadanos, objeto de la segunda parte de la materia. Por ello, tras la enumeración de los procedimientos comunes que deben tratarse a lo largo de todos los temas, el primer núcleo temático analiza la caracterización del saber filosófico, distinguiéndolo de otros tipos de saber y analizando las relaciones y diferencias que mantiene con la ciencia. El estudio de las dos grandes dimensiones de la racionalidad, su vertiente teórica y su vertiente práctica, deja paso a la consideración de los problemas y preguntas fundamentales que se ha planteado la filosofía a lo largo de su historia. Se busca con ello proporcionar a los alumnos y alumnas una visión global de lo que representan los distintos saberes y creencias, así como una visión integrada del quehacer filosófico, abordando de manera global todos los problemas filosóficos de forma que sea posible asimilar lo que ha supuesto la filosofía como saber acerca de la totalidad de la experiencia humana. Tras esta breve aproximación a lo que es el saber filosófico, se plantea el estudio de las distintas dimensiones del ser humano, la biológica, la sociocultural y la simbólica, abriendo paso a la consideración de las distintas antropologías, las diferentes concepciones filosóficas del ser humano llevadas a cabo a lo largo de la historia del pensamiento. Una vez tratado lo que es el saber filosófico y las distintas concepciones del ser humano, se abre paso a la fundamentación de la ciudadanía, la segunda parte de la materia. Así, culmina la propuesta de Educación para la ciudadanía que los alumnos han venido desarrollando a lo largo de la educación obligatoria. Durante tres cursos los alumnos han podido estudiar, analizar y reflexionar sobre alguna de las características más importantes de la vida en común y de las sociedades democráticas, sobre los principios y derechos establecidos en la Constitución española y en las Declaraciones de los Derechos Humanos, así como sobre los valores comunes que constituyen el sustrato de la ciudadanía democrática en un contexto global. Continuando con la reflexión iniciada en el último curso de educación secundaria obligatoria, se trata ahora de que los alumnos puedan razonar y profundizar conceptualmente en las bases que constituyen la sociedad democrática, analizando sus orígenes a lo largo de la historia, su evolución en las sociedades modernas y la fundamentación racional y filosófica de los derechos humanos. Esta reflexión filosófica sobre la ciudadanía debe, por tanto, tener una orientación interdisciplinar para poder describir y fundamentar adecuadamente los roles del oficio de ciudadano y las dimensiones fundamentales de la ciudadanía; por ello, partiendo de las aportaciones de la antropología filosófica y cultural, vistas en la primera parte, incorporará también las teorías éticas, las aportaciones de la sociología, de las ciencias económicas y de las teorías políticas que tienen su origen en el individualismo, el liberalismo, el socialismo, el colectivismo y el personalismo. Así, las bases psicológicas, sociológicas, legales y morales sobre las que se constituye la vida en común dan paso al estudio de los distintos tipos de vida en sociedad y, a partir de ahí, de la aparición del Estado, de sus formas y de las características que definen el Estado democrático y de derecho. El origen y legitimación del poder y la autoridad, las distintas teorías acerca de la justicia, los problemas derivados de la globalización y mundialización cierran los temas objeto de estudio en la materia. La extensión de los valores y planteamientos de lo que es la ciudadanía a todos los ámbitos y actividades del centro escolar sigue siendo uno de los aspectos característicos de la materia; por ello, lejos de tratarse una materia puramente teórica, debe plantearse desde una dimensión globalizadora y práctica, tratando de extender a la vida diaria de los centros el concepto de ciudadanía y el ejercicio práctico de la democracia, estimulando la participación y el compromiso para que los alumnos se ejerciten como ciudadanos responsables tanto en el centro como en el entorno social. Culminación de las enseñanzas de
Educación para la ciudadanía,
Filosofía
y ciudadanía prepara al alumnado para el estudio en profundidad de la
problemática filosófica que se plantea en Historia de la filosofía. La
materia tiene, por tanto, un doble carácter, terminal y propedéutico,
que es necesario equilibrar y no decantar exclusivamente hacia uno de
los lados.
Objetivos La enseñanza de la Filosofía y ciudadanía en el bachillerato tendrá como
finalidad el desarrollo de las siguientes capacidades:
FILOSOFÍA Y CIUDADANÍA - BACHILLERATO
LOE - MINISTERIO DE EDUCACIÓN Y CIENCIA - REAL DECRETO 1467/2007, de 2
de noviembre, por el que se establece la estructura del bachillerato y
se fijan sus enseñanzas mínimas. Ministerio de Educación y Ciencia (BOE
núm. 266, martes 6 de Noviembre de 2007). Materia común a todas las
modalidades. Contenidos 1. Contenidos comunes:- Tratamiento, análisis y crítica de la información. Práctica del debate
y participación en el mismo mediante la exposición razonada y
argumentada del propio pensamiento. 2. El saber filosófico:- Filosofía, ciencia y otros modelos de saber. 3. El ser humano: persona y sociedad:- La dimensión biológica: evolución y hominización. 4. Filosofía moral y política:- Los fundamentos de la acción moral: libertad y responsabilidad. 5. Democracia y ciudadanía:- Origen y legitimidad del poder político.
FILOSOFÍA Y CIUDADANÍA - BACHILLERATO
LOE - MINISTERIO DE EDUCACIÓN Y CIENCIA - REAL DECRETO 1467/2007, de 2
de noviembre, por el que se establece la estructura del bachillerato y
se fijan sus enseñanzas mínimas. Ministerio de Educación y Ciencia (BOE
núm. 266, martes 6 de Noviembre de 2007). Materia común a todas las
modalidades. Criterios de evaluación 1. Reconocer y explicar con precisión y rigor la especificidad de la filosofía distinguiéndola de otros saberes o modos de explicación de la realidad, diferenciando su vertiente teórica y práctica, centrándose en las preguntas y problemas fundamentales. Con este criterio se trata de comprobar que se comprende lo específico
del saber filosófico y el tipo de preguntas que éste supone, así como el
grado de precisión y rigor alcanzado con la explicación de los conceptos
y preguntas planteadas, tanto de forma oral como por escrito. Se
trataría no sólo de comprender sino también de valorar las aportaciones
del análisis filosófico a los grandes problemas de nuestro tiempo. Con este criterio se pretende consolidar y reforzar la capacidad de
comprender y expresar de forma crítica y reflexiva las aportaciones más
importantes del pensamiento occidental, huyendo de la retención mecánica
de datos, de la reproducción acrítica y de la improvisación y
superficialidad contrarias al procesamiento activo y reflexivo de los
nuevos conceptos y teorías. Este criterio se podrá comprobar a través
del análisis y comentario de textos, la realización de mapas
conceptuales, las pruebas escritas, las exposiciones orales y los
trabajos monográficos, entre otros procedimientos. Este criterio pretende valorar que el alumnado es capaz de construir y
enriquecer sus propias opiniones trabajando de forma activa y
constructiva el legado cultural específico de esta materia. Para
comprobarlo serán idóneas las actividades de tipo reflexivo, en las que,
de modo significativo y funcional, se relacionen nuevos contenidos entre
sí con ámbitos de experiencia, expresando de forma clara y coherente el
resultado del trabajo de comprensión y de reflexión. Algunos elementos
valiosos en este sentido, pueden ser: las composiciones filosóficas, las
investigaciones individuales y en equipo, la preparación y realización
de debates y el diario de clase. Con este criterio se trata de comprobar el grado de comprensión e
interiorización del sentido del diálogo racional y de las condiciones
necesarias para su desarrollo, su ejecución y su plasmación en la
práctica. Este criterio trata de comprobar la capacidad de seleccionar y manejar
informaciones diversas, desde las más experienciales hasta las más
científicas, pasando por las divulgativas y las contenidas en los medios
de comunicación y de información, así como el dominio de destrezas de
carácter general, como la observación y la descripción, la clasificación
y la sistematización, la comparación y la valoración, etc., necesarias
para la utilización crítica de dicha información. Este criterio trata de la capacidad de comprender e integrar las
diversas dimensiones del ser humano, incidiendo en la importancia de la
construcción social y simbólica y valorando las concepciones filosóficas
del ser humano y su vigencia actual. Con este criterio se trata de comprobar la capacidad para comprender el
sentido de la razón práctica y la necesidad de la libertad para realizar
acciones morales y, consecuentemente, asumir compromisos ético-políticos
tanto en el ámbito personal como social, reflexionando especialmente
sobre la búsqueda de la felicidad, la justicia y la universalidad de los
valores en la sociedad actual. Este criterio trata de evaluar si se ha comprendido la categoría de
ciudadano y ciudadana como tarea histórica inacabada y su fundamentación
ético-política, así como la importancia de reconocer y practicar las
virtudes cívicas que posibilitan una convivencia democrática en el marco
universal de los Derechos Humanos. Este criterio ha de comprobar el grado de comprensión de los problemas
sociales y políticos más relevantes de la sociedad actual (anomia,
desarraigo, falta de cohesión, debilidad o exacerbación del sentimiento
de pertenencia, conflictos relacionados con las diferencias culturales,
con las desigualdades socio-económicas y de género, etc.) y los logros e
intentos de solución que ofrecen los ordenamientos jurídicos y los
sistemas de participación democrática. Asimismo, trata de evaluar la
actitud que han desarrollado los alumnos ante dichos problemas sociales
y políticos. Con este criterio se trata de valorar la asimilación del origen y la legitimidad del poder político, de las diferentes concepciones del Estado y de la fundamentación y funcionamiento de la democracia, analizando las posibilidades y el deber de intervención del ciudadano y de la ciudadana, tomando conciencia de la necesidad de participar en la construcción de un mundo más humano.
FILOSOFÍA Y CIUDADANÍA - BACHILLERATO LOE - MINISTERIO DE EDUCACIÓN Y CIENCIA - REAL DECRETO 1467/2007, de 2 de noviembre, por el que se establece la estructura del bachillerato y se fijan sus enseñanzas mínimas. Ministerio de Educación y Ciencia (BOE núm. 266, martes 6 de Noviembre de 2007). Materia común a todas las modalidades.
HISTORIA DE LA FILOSOFÍA - BACHILLERATO LOE
- MINISTERIO DE EDUCACIÓN Y CIENCIA
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La materia de Historia de la filosofía retoma la reflexión iniciada por el alumnado en la etapa anterior, dotándola de un carácter sistemático. Partiendo de la tendencia natural de todas las personas a formularse preguntas sobre los temas que les preocupan e interesan, sobre las expectativas, proyectos, problemas personales, familiares o colectivos, cotidianos o trascendentes, la filosofía trata de reforzar esta tendencia y de dotarla de una metodología adecuada para aproximarse a las respuestas apropiadas a las mismas. |
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Se puede definir al hombre como el animal que pregunta. El punto de partida de la actividad filosófica son las preguntas interesantes, significativas y cargadas de sentido, que deben ser, además, pertinentes, relevantes y eficaces para desencadenar la actividad filosófica. Con el estudio y desarrollo de esta actividad filosófica, a través del estudio de esta materia los alumnos y alumnas deben aumentar su capacidad de preguntar para aprender a definir los problemas científicos y filosóficos, elaborando preguntas interesantes, significativas, pertinentes, relevantes y eficaces. Desde esta perspectiva, el estudio de la historia de la actividad filosófica puede hacer aportaciones muy valiosas: ¿Qué preguntas formularon los filósofos del pasado sobre cada uno de los complejos problemáticos?, ¿por qué seleccionaron esas preguntas en su contexto social?, ¿qué hipótesis formularon y por qué?, ¿cómo las fundamentaron y las contrastaron?, ¿qué podemos aprender de ellos que nos sea útil en nuestro contexto social? Así, la filosofía no se concibe como un sistema de conocimientos o un sistema doctrinal que los profesores deban transmitir a sus alumnos. La filosofía es una actividad reflexiva sobre algunos interrogantes relevantes sobre el conocimiento, la acción convivencial, la acción técnico-productiva y la acción estético-artística. La filosofía del bachillerato debe ser una actividad reflexiva individual y colectiva de los alumnos sobre preguntas significativas que les conciernen. No existe una filosofía producto acabado de la reflexión, que se pueda considerar como la única doctrina correcta y ortodoxa, que responda adecuadamente a los problemas humanos y que se deba transmitir a las nuevas generaciones como tal. Por tanto, no tiene sentido indoctrinar a los alumnos para que se adhieran a un determinado sistema filosófico presuntamente ortodoxo y superior a todos los demás. Tampoco tiene sentido exigir a los alumnos de bachillerato conjuntos de opiniones filosóficas diferentes y, con frecuencia, opuestas, contradictorias y mutuamente excluyentes. La función de la materia de Historia de la filosofía en el bachillerato debe consistir en perfeccionar la actividad filosófica espontánea que realizan todos los seres humanos, ayudando a los alumnos a desarrollar un conjunto de destrezas cognitivas y metacognitivas de carácter lógico-lingüístico, que son las herramientas imprescindibles de la filosofía como actividad reflexiva. A lo largo de la historia, la filosofía occidental ha abordado cuatro grandes conjuntos de problemas relacionados entre sí y que se implican y condicionan mutuamente, pero que se plantean simultáneamente de forma caótica y confusa. Los cuatro giran en torno a los siguientes núcleos: el ser humano, el conocimiento humano, la acción humana, y la sociedad y el Estado. El cambio constante de las condiciones económicas, sociales, políticas y culturales, así como el aumento progresivo y acelerado de los conocimientos científicos y de las tecnologías han hecho que estas preguntas básicas de la filosofía hayan evolucionado y que muchas respuestas que se consideraron válidas en su momento hayan quedado actualmente obsoletas. Los cambios sociales, culturales, científicos, tecnológicos y políticos cambian sustantivamente las preguntas que constituyen estos complejos. Todo esto parece suficiente para desterrar la idea de que la Historia de la filosofía del bachillerato tenga como objetivo transmitir una doctrina sólida y verdadera sobre los complejos problemáticos descritos. El objetivo de esta materia es, por tanto, fomentar una actitud filosófica o un talante filosófico hacia los complejos problemáticos y otros análogos, y generar en el aula una actividad filosófica individual y colectiva para que los alumnos desarrollen destrezas y habilidades técnicas, procedimentales y estratégicas de carácter heurístico y metacognitivo para formular y razonar sus propias respuestas personales a los problemas planteados en cada uno de ellos. De esta forma, esta materia contribuye a desarrollar en los alumnos su capacidad de preguntar e investigar determinados problemas importantes para su vida personal y colectiva.
HISTORIA DE LA FILOSOFÍA - BACHILLERATO
LOE - MINISTERIO DE EDUCACIÓN Y CIENCIA - REAL DECRETO 1467/2007, de 2
de noviembre, por el que se establece la estructura del bachillerato y
se fijan sus enseñanzas mínimas. Ministerio de Educación y Ciencia (BOE
núm. 266, martes 6 de Noviembre de 2007). Materia común a todas las
modalidades. Objetivos La enseñanza de la Historia de la filosofía en el bachillerato tendrá
como finalidad el desarrollo de las siguientes capacidades: 6. Apreciar la capacidad de la razón para
regular la acción humana individual y colectiva a través del
conocimiento y análisis de las principales teorías éticas y de las
diversas teorías de la sociedad, el Estado y la ciudadanía elaboradas a
lo largo de la historia, y consolidar la propia competencia social y
ciudadana como resultado de los compromisos cívicos asumidos a partir de
la reflexión ética. Contenidos 1. Contenidos comunes:- Análisis y comentario de textos filosóficos, empleando con propiedad y
rigor los principales términos y conceptos filosóficos. 2. El origen de la filosofía. La filosofía antigua:- Los orígenes del pensamiento filosófico. 3. La filosofía medieval:- Filosofía y religión. Agustín de Hipona. 4. La filosofía moderna:- El renacimiento y la revolución científica. 5. La filosofía contemporánea:- La filosofía marxista: Carlos Marx.
HISTORIA DE LA FILOSOFÍA - BACHILLERATO
LOE - MINISTERIO DE EDUCACIÓN Y CIENCIA - REAL DECRETO 1467/2007, de 2
de noviembre, por el que se establece la estructura del bachillerato y
se fijan sus enseñanzas mínimas. Ministerio de Educación y Ciencia (BOE
núm. 266, martes 6 de Noviembre de 2007). Materia común a todas las
modalidades. Criterios de evaluación 1. Analizar el contenido de un texto filosófico, identificando sus elementos fundamentales y su estructura, y comentándolo con cierto rigor metodológico. Este criterio trata de evaluar la capacidad de comprensión de los textos
filosóficos mediante la identificación de los problemas que trata el
texto, la explicación de sus principales conceptos y términos y los
argumentos empleados por el autor para justificar y demostrar sus
opiniones. Este criterio trata de evaluar la comprensión por parte de las
características sociales e históricas de los problemas filosóficos y la
capacidad para contextualizarlos adecuadamente y situar correctamente a
los principales filósofos estudiados en su contexto
histórico-filosófico. Con este criterio se trata de comprobar la capacidad para integrar las
respuestas dadas a lo largo de la historia a los distintos problemas
filosóficos, superando una mera concepción de yuxtaposición de las
aportaciones de los filósofos y manifestando una comprensión sistemática
de la filosofía. Más allá de la comprensión precisa del texto, este criterio trata de
valorar la asimilación por parte del alumno de las ideas expuestas por
el autor, de su valoración de las mismas y del desarrollo del espíritu
crítico por parte del alumno, capaz de enjuiciar y manifestar de forma
razonada su acuerdo o desacuerdo con las opiniones del autor. Se trata de comprobar la capacidad de identificar las preguntas comunes
a los distintos filósofos, así como las diferencias existentes entre los
mismos, mostrando los factores que pueden explicar esas diferencias. A través de este criterio se trata de comprobar que se conocen y aplican
los distintos métodos de conocimiento, sean científicos o filosóficos,
utilizándolos habitualmente en las distintas actividades y ejercicios
que se llevan a cabo en el desarrollo de la filosofía. Este criterio trata de valorar la comprensión de los grandes complejos
problemáticos planteados a lo largo de las distintas épocas, así como la
capacidad de síntesis para relacionar respuestas de distintas épocas y
autores relacionados con el citado problema. Con este criterio se trata de valorar la capacidad de expresión y de
utilización de los términos adecuados por parte del alumno al participar
en diversas formas en un debate filosófico de actualidad, así como su
asimilación de los contenidos filosóficos históricos y su vinculación
con los problemas actuales. Este criterio trata de valorar la comprensión del carácter limitado de todas las respuestas dadas a lo largo de la historia, y sus limitaciones vinculadas a los condiciones sociales, culturales, etc., propias de cada época.
HISTORIA DE LA FILOSOFÍA - BACHILLERATO LOE - MINISTERIO DE EDUCACIÓN Y CIENCIA - REAL DECRETO 1467/2007, de 2 de noviembre, por el que se establece la estructura del bachillerato y se fijan sus enseñanzas mínimas. Ministerio de Educación y Ciencia (BOE núm. 266, martes 6 de Noviembre de 2007). Materia común a todas las modalidades.
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