|
ESTRUCTURA DEL
BACHILLERATO
Artículos I-16 y Disposiciones adicionales,
transitorias, derogatoria y finales
(Principios, fines, objetivos, acceso,
estructura, materias, currículo,
criterios de evaluación, horario, promoción... del Bachillerato LOE)
Anexo I - Introducción,
objetivos, contenidos y criterios de evaluación de las materias del
Bachillerato LOE
Materias comunes
Ciencias para el mundo contemporáneo
Educación física
Filosofía y ciudadanía
Historia de la filosofía
Historia de España
Lengua castellana y literatura
Lengua extranjera
Materias de modalidad
Modalidad de Artes
a) Artes plásticas, imagen y diseño
Cultura audiovisual
Dibujo
artístico I y II
Dibujo técnico I y II
Diseño
Historia
del arte
Técnicas de expresión gráfico-plástica
Volumen
b) Artes escénicas, música y danza
Análisis musical I y II
Anatomía aplicada
Artes
escénicas
Cultura audiovisual
Historia de la música y de la danza
Literatura universal
Lenguaje y práctica musical
Modalidad de Ciencias y Tecnología
Biología
Biología y geología
Ciencias de la Tierra y medioambientales
Dibujo técnico I y II
Electrotecnia
Física
Física y
química
Matemáticas I y II
Química
Tecnología industrial I y II
Modalidad de Humanidades y Ciencias
Sociales
Economía
Economía de la empresa
Geografía
Griego I y
II
Historia
del arte
Historia del mundo contemporáneo
Latín I y II
Literatura universal
Matemáticas aplicadas a las ciencias sociales
I y II
Anexo II - Horario escolar
correspondiente a los contenidos básicos de las enseñanzas mínimas
para el Bachillerato
|
| |
|
REAL DECRETO
1467/2007, de 2 de noviembre, por el que se establece la estructura del
bachillerato y se fijan sus enseñanzas mínimas.
Ministerio de Educación y Ciencia (BOE núm. 266, martes 6 de Noviembre
de 2007)
Filosofía y ciudadanía
|
|
|
Filosofía y ciudadanía (materia común a todas las
modalidades)
|
|
|
La materia de bachillerato Filosofía y ciudadanía se
configura con un doble planteamiento: por un lado, pretende ser una
introducción a la filosofía y a la reflexión filosófica; por otro, y
continuando el estudio de la ciudadanía planteado en la etapa
obligatoria, pretende retomar lo que es la ciudadanía y reflexionar
sobre su fundamentación filosófica. |
|
La filosofía es una actividad reflexiva y crítica que, a partir de las
aportaciones de las ciencias y de otras disciplinas, pretende realizar
una síntesis global acerca de lo que es el hombre, el conocimiento, la
conducta adecuada y la vida social y política. Tras un primer contacto
con los planteamientos éticos en la etapa anterior, es en bachillerato
cuando los alumnos inician una aproximación sistemática a la filosofía;
de ahí que sea necesario comenzar la materia por el estudio de lo que
constituye la reflexión filosófica y su método de trabajo.
Partiendo del análisis de los distintos tipos de conocimiento y de la
especificidad del conocimiento científico, se trata de que el alumno
descubra el papel y lugar de la filosofía en el conjunto del saber,
identificando igualmente sus peculiaridades y diferencias en relación
con la ciencia. El estudio de los tipos de actividad filosófica, de la
racionalidad teórica y de la racionalidad práctica, lleva a considerar
las principales preguntas que, a lo largo de la historia, se ha ido
planteando la filosofía, llegando poco a poco a aquellas más próximas a
la vida en común de los ciudadanos, objeto de la segunda parte de la
materia.
Por ello, tras la enumeración de los procedimientos comunes que deben
tratarse a lo largo de todos los temas, el primer núcleo temático
analiza la caracterización del saber filosófico, distinguiéndolo de
otros tipos de saber y analizando las relaciones y diferencias que
mantiene con la ciencia.
El estudio de las dos grandes dimensiones de la racionalidad, su
vertiente teórica y su vertiente práctica, deja paso a la consideración
de los problemas y preguntas fundamentales que se ha planteado la
filosofía a lo largo de su historia. Se busca con ello proporcionar a
los alumnos y alumnas una visión global de lo que representan los
distintos saberes y creencias, así como una visión integrada del
quehacer filosófico, abordando de manera global todos los problemas
filosóficos de forma que sea posible asimilar lo que ha supuesto la
filosofía como saber acerca de la totalidad de la experiencia humana.
Tras esta breve aproximación a lo que es el saber filosófico, se plantea
el estudio de las distintas dimensiones del ser humano, la biológica, la
sociocultural y la simbólica, abriendo paso a la consideración de las
distintas antropologías, las diferentes concepciones filosóficas del ser
humano llevadas a cabo a lo largo de la historia del pensamiento.
Una vez tratado lo que es el saber filosófico y las distintas
concepciones del ser humano, se abre paso a la fundamentación de la
ciudadanía, la segunda parte de la materia. Así, culmina la propuesta de
Educación para la ciudadanía que los alumnos han venido desarrollando a
lo largo de la educación obligatoria. Durante tres cursos los alumnos
han podido estudiar, analizar y reflexionar sobre alguna de las
características más importantes de la vida en común y de las sociedades
democráticas, sobre los principios y derechos establecidos en la
Constitución española y en las Declaraciones de los Derechos Humanos,
así como sobre los valores comunes que constituyen el sustrato de la
ciudadanía democrática en un contexto global.
Continuando con la reflexión iniciada en el último curso de educación
secundaria obligatoria, se trata ahora de que los alumnos puedan razonar
y profundizar conceptualmente en las bases que constituyen la sociedad
democrática, analizando sus orígenes a lo largo de la historia, su
evolución en las sociedades modernas y la fundamentación racional y
filosófica de los derechos humanos.
Esta reflexión filosófica sobre la ciudadanía debe, por tanto, tener una
orientación interdisciplinar para poder describir y fundamentar
adecuadamente los roles del oficio de ciudadano y las dimensiones
fundamentales de la ciudadanía; por ello, partiendo de las aportaciones
de la antropología filosófica y cultural, vistas en la primera parte,
incorporará también las teorías éticas, las aportaciones de la
sociología, de las ciencias económicas y de las teorías políticas que
tienen su origen en el individualismo, el liberalismo, el socialismo, el
colectivismo y el personalismo.
Así, las bases psicológicas, sociológicas, legales y morales sobre las
que se constituye la vida en común dan paso al estudio de los distintos
tipos de vida en sociedad y, a partir de ahí, de la aparición del
Estado, de sus formas y de las características que definen el Estado
democrático y de derecho. El origen y legitimación del poder y la
autoridad, las distintas teorías acerca de la justicia, los problemas
derivados de la globalización y mundialización cierran los temas objeto
de estudio en la materia.
La extensión de los valores y planteamientos de lo que es la ciudadanía
a todos los ámbitos y actividades del centro escolar sigue siendo uno de
los aspectos característicos de la materia; por ello, lejos de tratarse
una materia puramente teórica, debe plantearse desde una dimensión
globalizadora y práctica, tratando de extender a la vida diaria de los
centros el concepto de ciudadanía y el ejercicio práctico de la
democracia, estimulando la participación y el compromiso para que los
alumnos se ejerciten como ciudadanos responsables tanto en el centro
como en el entorno social.
Culminación de las enseñanzas de Educación para la ciudadanía, Filosofía
y ciudadanía prepara al alumnado para el estudio en profundidad de la
problemática filosófica que se plantea en Historia de la filosofía. La
materia tiene, por tanto, un doble carácter, terminal y propedéutico,
que es necesario equilibrar y no decantar exclusivamente hacia uno de
los lados.
Objetivos
La enseñanza de la Filosofía y ciudadanía en el bachillerato tendrá como
finalidad el desarrollo de las siguientes capacidades:
1. Identificar y apreciar el sentido de los problemas filosóficos y
emplear con propiedad y rigor los nuevos conceptos y términos asimilados
para el análisis y la discusión.
2. Adoptar una actitud crítica y reflexiva ante las cuestiones teóricas
y prácticas, fundamentando adecuadamente las ideas.
3. Argumentar de modo coherente el propio pensamiento de forma oral y
escrita, contrastándolo con otras posiciones y argumentaciones.
4. Practicar y valorar el diálogo filosófico como proceso de encuentro
racional y búsqueda colectiva de la verdad.
5. Analizar y comentar textos filosóficos, tanto en su coherencia
interna como en su contexto histórico, identificando los problemas que
plantean, así como los argumentos y soluciones propuestas.
6. Utilizar procedimientos básicos para el trabajo intelectual y el
trabajo autónomo: búsqueda y selección de información, contraste,
análisis, síntesis y evaluación crítica de la misma, promoviendo el
rigor intelectual en el planteamiento de los problemas.
7. Adoptar una actitud de respeto de las diferencias y crítica ante todo
intento de justificación de las desigualdades sociales y ante toda
discriminación, ya sea por sexo, etnia, cultura, creencias u otras
características individuales y sociales.
8. Valorar la capacidad normativa y transformadora de la razón para
construir una sociedad más justa, en la que exista una verdadera
igualdad de oportunidades.
9. Valorar los intentos por construir una sociedad mundial basada en el
cumplimiento de los derechos humanos, en la convivencia pacífica y en la
defensa de la naturaleza.
10. Consolidar la competencia social y ciudadana fundamentando
teóricamente su sentido, valor y necesidad para ejercer una ciudadanía
democrática.
11. Desarrollar una conciencia cívica, crítica y autónoma, inspirada en
los derechos humanos y comprometida con la construcción de una sociedad
democrática, justa y equitativa y con la defensa de la naturaleza,
desarrollando actitudes de solidaridad y participación en la vida
comunitaria.
Contenidos
1. Contenidos comunes:
- Tratamiento, análisis y crítica de la información. Práctica del debate
y participación en el mismo mediante la exposición razonada y
argumentada del propio pensamiento.
- Análisis y comentario de textos filosóficos, jurídicos, políticos,
sociológicos y económicos, empleando con propiedad y rigor los
correspondientes términos y conceptos.
- Utilización de los distintos medios de consulta sobre los problemas
planteados, incluyendo las tecnologías de la información y la
comunicación.
2. El saber filosófico:
- Filosofía, ciencia y otros modelos de saber.
- La filosofía como racionalidad teórica: verdad y realidad.
- La filosofía como racionalidad práctica: ética y filosofía política.
- Las preguntas y problemas fundamentales de la filosofía.
3. El ser humano: persona y sociedad:
- La dimensión biológica: evolución y hominización.
- La dimensión sociocultural: individuo y ser social. La tensión entre
naturaleza y cultura.
- Relación lingüística y simbólica del sujeto con el mundo.
- Concepciones filosóficas del ser humano.
4. Filosofía moral y política:
- Los fundamentos de la acción moral: libertad y responsabilidad.
- Las teorías éticas ante los retos de la sociedad actual: felicidad y
justicia.
- La construcción filosófica de la ciudadanía: génesis histórica y
fundamentación filosófica. |
|
|
5. Democracia y ciudadanía:
- Origen y legitimidad del poder político.
- Fundamentos filosóficos del Estado democrático y de derecho.
- Legitimidad de la acción del Estado para defender la paz, los valores
democráticos y los derechos humanos.
- Democracia mediática y ciudadanía global.
|
|
Criterios de evaluación
1. Reconocer y explicar con precisión y rigor la especificidad de la
filosofía distinguiéndola de otros saberes o modos de explicación de la
realidad, diferenciando su vertiente teórica y práctica, centrándose en
las preguntas y problemas fundamentales.
Con este criterio se trata de comprobar que se comprende lo específico
del saber filosófico y el tipo de preguntas que éste supone, así como el
grado de precisión y rigor alcanzado con la explicación de los conceptos
y preguntas planteadas, tanto de forma oral como por escrito. Se
trataría no sólo de comprender sino también de valorar las aportaciones
del análisis filosófico a los grandes problemas de nuestro tiempo.
2. Razonar con argumentaciones bien construidas realizando un análisis
crítico y elaborando una reflexión adecuada en torno a los conocimientos
adquiridos.
Con este criterio se pretende consolidar y reforzar la capacidad de
comprender y expresar de forma crítica y reflexiva las aportaciones más
importantes del pensamiento occidental, huyendo de la retención mecánica
de datos, de la reproducción acrítica y de la improvisación y
superficialidad contrarias al procesamiento activo y reflexivo de los
nuevos conceptos y teorías. Este criterio se podrá comprobar a través
del análisis y comentario de textos, la realización de mapas
conceptuales, las pruebas escritas, las exposiciones orales y los
trabajos monográficos, entre otros procedimientos.
3. Exponer argumentaciones y componer textos propios en los que se logre
una integración de las diversas perspectivas y se avance en la formación
de un pensamiento autónomo.
Este criterio pretende valorar que el alumnado es capaz de construir y
enriquecer sus propias opiniones trabajando de forma activa y
constructiva el legado cultural específico de esta materia. Para
comprobarlo serán idóneas las actividades de tipo reflexivo, en las que,
de modo significativo y funcional, se relacionen nuevos contenidos entre
sí con ámbitos de experiencia, expresando de forma clara y coherente el
resultado del trabajo de comprensión y de reflexión. Algunos elementos
valiosos en este sentido, pueden ser: las composiciones filosóficas, las
investigaciones individuales y en equipo, la preparación y realización
de debates y el diario de clase.
4. Utilizar y valorar el diálogo como forma de aproximación colectiva a
la verdad y como proceso interno de construcción de aprendizajes
significativos, reconociendo y practicando los valores intrínsecos del
diálogo como el respeto mutuo, la sinceridad, la tolerancia, en
definitiva, los valores democráticos.
Con este criterio se trata de comprobar el grado de comprensión e
interiorización del sentido del diálogo racional y de las condiciones
necesarias para su desarrollo, su ejecución y su plasmación en la
práctica.
5. Obtener información relevante a través de diversas fuentes,
elaborarla, contrastarla y utilizarla críticamente en el análisis de
problemas filosóficos, sociológicos y políticos.
Este criterio trata de comprobar la capacidad de seleccionar y manejar
informaciones diversas, desde las más experienciales hasta las más
científicas, pasando por las divulgativas y las contenidas en los medios
de comunicación y de información, así como el dominio de destrezas de
carácter general, como la observación y la descripción, la clasificación
y la sistematización, la comparación y la valoración, etc., necesarias
para la utilización crítica de dicha información.
6. Conocer y analizar las características específicas de lo humano como
una realidad compleja y abierta de múltiples expresiones y
posibilidades, profundizando en la dialéctica naturaleza y cultura, e
individuo y ser social, que constituyen a la persona.
Este criterio trata de la capacidad de comprender e integrar las
diversas dimensiones del ser humano, incidiendo en la importancia de la
construcción social y simbólica y valorando las concepciones filosóficas
del ser humano y su vigencia actual.
7. Conocer y valorar la naturaleza de las acciones humanas en tanto que
libres, responsables, normativas y transformadoras.
Con este criterio se trata de comprobar la capacidad para comprender el
sentido de la razón práctica y la necesidad de la libertad para realizar
acciones morales y, consecuentemente, asumir compromisos ético-políticos
tanto en el ámbito personal como social, reflexionando especialmente
sobre la búsqueda de la felicidad, la justicia y la universalidad de los
valores en la sociedad actual.
8. Comprender y valorar las ideas filosóficas que han contribuido, en
distintos momentos históricos a definir la categoría de ciudadano y
ciudadana, desde la Grecia clásica hasta la ciudadanía global del mundo
contemporáneo, haciendo especial énfasis en la Ilustración y en la
fundamentación de los Derechos Humanos.
Este criterio trata de evaluar si se ha comprendido la categoría de
ciudadano y ciudadana como tarea histórica inacabada y su fundamentación
ético-política, así como la importancia de reconocer y practicar las
virtudes cívicas que posibilitan una convivencia democrática en el marco
universal de los Derechos Humanos.
9. Reconocer y analizar los conflictos latentes y emergentes de las
complejas sociedades actuales, sus logros y dificultades, sus cambios y
retos más importantes que contextualizan la actividad socio-política del
ciudadano, manifestando una actitud crítica ante todo intento de
justificación de las desigualdades sociales o situaciones de
discriminación.
Este criterio ha de comprobar el grado de comprensión de los problemas
sociales y políticos más relevantes de la sociedad actual (anomia,
desarraigo, falta de cohesión, debilidad o exacerbación del sentimiento
de pertenencia, conflictos relacionados con las diferencias culturales,
con las desigualdades socio-económicas y de género, etc.) y los logros e
intentos de solución que ofrecen los ordenamientos jurídicos y los
sistemas de participación democrática. Asimismo, trata de evaluar la
actitud que han desarrollado los alumnos ante dichos problemas sociales
y políticos.
10. Señalar las diferentes teorías acerca del origen del poder político
y su legitimación, identificando las que fundamentan el Estado
democrático y de derecho y analizar los modelos de participación y de
integración en la compleja estructura social de un mundo en proceso de
globalización.
Con este criterio se trata de valorar la asimilación del origen y la
legitimidad del poder político, de las diferentes concepciones del
Estado y de la fundamentación y funcionamiento de la democracia,
analizando las posibilidades y el deber de intervención del ciudadano y
de la ciudadana, tomando conciencia de la necesidad de participar en la
construcción de un mundo más humano. |
|
© de la
edición:
Javier Echegoyen Olleta
|
|