TORRE DE BABEL EDICIONES

Portal de Filosofía, Psicología  y Humanidades

 

HISTORIA DE LA FILOSOFÍA

La filosofía de los principales pensadores; resúmenes, ejercicios...

BIBLIOTECA DEL PENSAMIENTO

Textos íntegros de obras clásicas de Filosofía y Humanidades

DICCIONARIO ENCICLOPÉDICO-HISPANOAMERICANO

Artículos seleccionados

 

DICCIONARIO FILOSÓFICO

de Voltaire
!Nuevos materiales¡

VOCABULARIO DE PSICOLOGÍA

Principales conceptos, tesis y escuelas en el área de la Psicología

DHARMA - Budismo Zen

El segundo Patriarca Zen

S

u

n

y

a

t

a

 

El evangelio del Buddha - Pablo Carus
El príncipe Siddhartha llega a Buddha

 

Glosario de términos buddhistas Índice

 

 

El príncipe Siddhartha llega a Buddha

X1.- MARA EL MALO (1)

1. El Santo dirigió sus pasos hacia el venturoso árbol de Bodhi, a cuya sombra debía perfeccionar el objeto de su indagación.

2. Mientras iba andando tembló la tierra y un resplandor brillantísimo transfiguró el mundo.

3. Cuando se sentó, los cielos estallaron en alegría y todos los seres vivos se llenaron de gozo.

4. Sólo Mara, el señor de los cinco deseos, factor de muerte y enemigo de la verdad, resistiose de dolor y no gozó. Acompañado de sus tres hijas, las tentadoras, y de sus legiones de demonios malhechores, fue al sitio donde estaba sentado el gran sramana. Pero Sakyamuní no se previno siquiera.

5. Mara profirió las amenazas que inspiran el terror, y suscitó tal huracán, que los cielos se obscurecieron y el mar rugió y palpitó. Pero bajo el árbol de Bodhi, el Bienaventurado permanecía tranquilo sin temer nada. El iluminado sabía que ningún mal podía acaecerle.

6. Las tres hijas de Mara tentaron al Bodhisatva; pero no reparó en ellas, y cuando Mara vio que no podía encender ningún deseo en el corazón del sramana victorioso, ordenó a todos los espíritus malignos que, obedientes a sus mandatos, atacaran y aterrasen al gran Muni.

7. Pero el Bienaventurado los contempló como quien mira los juegos inocentes de los niños. Y el ardiente odio de los malos espíritus quedó sin resultado. Las llamas del infierno se hicieron saludables brisas perfumadas, y los rayos furibundos se trocaron en flores de loto.

8. Ante esto, Mara y su ejército huyeron. Mientras tanto, de las alturas celestes caía una lluvia de flores y se oían las voces de los buenos espíritus:

9. «¡Ved el gran Muni! ¡El odio no conmueve su espíritu! Las legiones del Malo no le han intimidado. Es puro y sabio; está lleno de amor y de compasión.»

10. Como los rayos del sol barren las tinieblas del mundo, así el que persevera en su busca encontrará la verdad y la verdad le iluminará.

__________

(1) Fuente, 1026-1110. Compárese: Luc. IV, 2, Mat. IV 1-7 y Mat, I, 12.

 

  © TORRE DE BABEL EDICIONES - Edición: Javier Echegoyen (Kōkan)  - Aviso legal y política de privacidad