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9. Regresando a la fuente

Se han dado demasiados pasos para volver a la raíz y la fuente.
¡Más habría valido ser ciego y sordo desde el principio!
El hogar en la más verdadera morada de uno mismo, indiferente a las
cosas exteriores.
Sin esfuerzo, fluyen las aguas del río y las flores son rojas.
Comentario:
La verdad es clara desde el comienzo. Tranquilamente, en silencio,
observo los diversos modos de nacimiento y muerte. El que no tiene
apego a la identidad y la forma, ya no necesita de una mejor
transformación. El agua es esmeralda, la montaña añil, y veo aquello
que crea y lo que destruye.
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