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J. Moreno Castelló - Psicología Elemental
2ª parte - Psicología racional - Cap. I - Substancialidad del alma
humana
Artículo IV - Identidad del alma humana
Consiste la
identidad en la propiedad esencial que el alma posee, en
virtud de la cual, permanece siempre la misma.
No puede hacerse igual afirmación respecto del cuerpo, cuyas partes
cambian y se renuevan, con tan viva evolución y constante movimiento,
que basta, según enseñan los fisiólogos, un corto número de años para la
renovación completa de las partes. Careciendo el alma de ellas, no
podría en modo alguno efectuarse tal cambio; pero además ¿cómo podría
existir la memoria en un sujeto en el cual se operasen mudanzas y
cambios?
Advertimos por la conciencia que existe en nosotros un elemento fijo,
constante, invariable, desde el principio hasta el fin de nuestra
existencia de hombres, y así era preciso que fuese, para que el ser
humano ostentase la noble categoría de moral y pudiera ser responsable
de sus actos y fijar su conducta, referirse a su pasado y proponer algo
para lo porvenir.
Yo soy el mismo que era; yo permanezco a través de la evolución del
tiempo y de la edad; yo tengo la conciencia, la completa seguridad de
haber sido, ser ahora y después, el sujeto idéntico, invariable, único
do todos mis actos, empresas, propósitos, consejos y cambios que se han
efectuado en mí, con independencia del elemento permanente.
Tal dato de la conciencia es claro, seguro e incontrastable; luego el
alma humana posee la identidad entre sus atributos esenciales.
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