|
PSICOLOGÍA HUMANÍSTICA Con el éxito de la psicología objetiva del conductismo, muchos
consideraron que la psicología había ganado en cientificidad lo que había
perdido en su capacidad para referirse al hombre en su dimensión más
característica e irreductible. Consideraron que el "modelo rata" para
comprender la realidad humana no podía hacer otra cosa que "deshumanizar"
dicha realidad. Así tras la segunda guerra mundial aparece,
fundamentalmente en Estados Unidos, un movimiento (que no una escuela)
para intentar la "humanización" de la psicología. La psicología humanista
o existencial no se fundamenta en la psicología experimental ni es
científica en el sentido más estricto del término; por el contrario,
tomará las categorías básicas de su doctrina de la filosofía
existencialista, la fenomenológica y el personalismo cristiano. Estos
psicólogos se negarán a reducir al hombre a términos químicos, biológicos,
fisiológicos o conductuales, y considerarán necesario comprenderlo a
partir de categorías espirituales como la conciencia, la responsabilidad,
la autenticidad, la libertad, la voluntad, los sentimientos, los ideales y
los valores. En la terapia intentarán situar al individuo y su peculiar
situación existencial en el centro ésta, y se referirán a su dimensión
espiritual, la autorrealización y el sentido de la vida. Como psicólogos
humanistas cabe destacar a Maslow y su teoría de la motivación, Rogers y
su reivindicación de la "terapia no directiva", y a algunos psicoanalistas
heterodoxos como Erich Fromm y V. Frankl.
©
Javier
Echegoyen Olleta |