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PSICOLOGÍA CLÍNICA
Es, tal vez, la parte de la
psicología aplicada más importante. Su
preocupación por el estudio, diagnóstico y tratamiento del trastorno
psicológico, en particular del trastorno psicológico severo, hacen de esta
rama de la psicología la más conocida por el público profano y de más
clara utilidad. Coincide con la psiquiatría en esta preocupación pero se
diferencia de ella, al menos, en dos importantes aspectos: la
psiquiatría tiende a ofrecer explicaciones causales físicas del
trastorno psicológico (principalmente referidas al sistema nervioso o al
hormonal) y a proponer tratamientos que buscan cambios físicos en el
paciente (mediante fármacos o, en los casos más graves, intervenciones
clínicas); por su parte, el psicólogo clínico hará depender la
enfermedad de la mente y el comportamiento y su cura querrá también
situarse en este nivel no-físico, mediante las llamadas "psicoterapias".
©
Javier
Echegoyen Olleta |