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CONEXIONISMO
O neoconexionismo. En los años ochenta, pero fundamentalmente a partir de
la obra colectiva editada por McClelland y Rumelhart Pararell distributed
processing: Explorations in the microestructura of cognition, 1986 y en
el marco de la
psicología cognitiva, aparece una nueva teoría de la mente.
Esta nueva teoría llamada conexionismo (o neoconexionismo
para
distinguirla del conexionismo propuesto en el siglo pasado por Alexander Bain
y que culminaba el
asociacionismo empirista) presenta algunas ideas
tan revolucionarias que para algunos autores implica ya un nuevo
paradigma, distinto incluso de la psicología cognitiva. Las
características básicas de esta nueva teoría son las siguientes:
1) La tesis esencial que vincula el conexionismo con la psicología
cognitiva es que la mente procesa o computa información.
2) A diferencia de la psicología cognitiva clásica, que utiliza como
modelo las estructuras y modos representativos del ordenador, el
conexionismo va a utilizar como modelo las estructuras y modos
representativos básicos del cerebro humano:
a) Las unidades sobre las que recae el procesamiento no son unidades
amplias, dotadas ya de un sentido o significado, como era el caso de la
psicología cognitiva tradicional, al modo de conceptos, sensaciones,
perceptos, juicios, ...; dichas unidades son unidades muy simples que en
sí mismas y por separado no tienen significado, pero cuya reunión genera
los significados que encontramos en la vida consciente. Estas unidades son
como las unidades básicas del cerebro: las neuronas. b) Al igual que las neuronas, las unidades se definen por el diferente
nivel de activación, nivel que puede caracterizarse de forma cuantitativa. c) Las unidades interactúan entre sí, merced a las conexiones que las
asocian, al conjunto de estas conexiones se le llama habitualmente red, y
como el modelo es el de las neuronas, más exactamente, red neural o red
conexionista. d) Igual que ocurre con las neuronas, las conexiones que asocian las
unidades pueden tener un diferente valor de fuerza o peso de la conexión,
que también se expresa de forma cuantitativa. Es fundamental captar la importancia de este diferente valor en el peso
porque dicho peso servirá para modular la salida de información dada la
misma entrada. e) Las características anteriores hacen que las unidades funcionen como
pequeñas unidades de cálculo: computan la activación o input que reciben
de las unidades vecinas a las que están conectadas a partir de su propia
actividad y del peso de las conexiones que les relacionan con ellas;
dichos cálculos que la unidad realiza produce una actividad de salida u
output, que se puede expresar también de forma cuantitativa, y que envía a
otras unidades con las que está conectada.
3. En los modelos tradicionales de psicología cognitiva la cognición era
consecuencia de un procesamiento en serie a partir de las
representaciones; esto quiere decir que primero se computa una
información, luego otra, luego otra, hasta terminar toda la tarea; frente
a este modelo de procesamiento, que es característico de los ordenadores
digitales, el conexionismo propone un procesamiento semejante al que se da
realmente en nuestro cerebro, el procesamiento en paralelo: en un mismo
momento varias unidades computan o calculan la información de salida,
información que será recogida por otras unidades, las cuales de nuevo
realizan, en el mismo tiempo nuevos cálculos, hasta conseguir el output
definitivo.
La eficacia de esta nueva forma de procesamiento es la rapidez en el
cómputo.
4. La psicología cognitiva tradicional suponía una representación de la
información localista o simbólica; de nuevo, como en los ordenadores
digitales, la información está localizada en un lugar preciso de la
memoria, y cada símbolo expresa un sentido; frente a ello, el conexionismo
propone una representación de la información distribuida y subsimbólica:
como en el cerebro humano, una misma unidad informativa (un concepto, por
ejemplo) no está localizada en una parte concreta sino que se reparte en
distintas unidades separadas espacialmente, y cada una de estas unidades
no representa la totalidad del significado sino que éste aparece como
consecuencia de la interacción entre dichas unidades.
La ventaja clara de éste modelo de representación es la resistencia al
deterioro: la información representada de forma paralela se mantendrá por
más tiempo que la información representada de forma localista, en donde el
daño en uno de los elementos hace que la perdida sea irreversible.
En la medida en que el conexionismo presenta una descripción de la
cognición humana en términos más realistas que la de la psicología
cognitiva tradicional, su éxito en los últimos años ha sido
extraordinario. El conexionismo se ha utilizado para comprender casi todos
los temas de los que se había ocupado la psicología cognitiva tradicional:
lenguaje, percepción, pensamiento, resolución de problemas, memoria...
Para muchos autores, otro atractivo añadido del conexionismo es que parece
acercar la psicología a la fisiología y las
neurociencias en general.
©
Javier
Echegoyen Olleta |