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J. Vicente Viqueira - La Psicología
Contemporánea
Capítulo III - LA PSICOLOGÍA DE W. WUNDT (continuación)
CAPÍTULO III
La psicología de W. Wundt
(Continuación)
(1)
(2)
(3)
(4)
(5)
(6)
(7)
(8)
(9) (10)
Las dos psicologías sociales: psicología colectiva y
psicología de los pueblos - Precedentes de la última
- El doble interés y la doble consideración en ésta - El concepto y los contenidos de la conciencia colectiva - El desarrollo
de la conciencia colectiva - La explicación psicológica de los productos sociales
- Psicología de los pueblos, etnología e
historia - La psicología animal y del niño, en Wundt - Ideas metafísicas - Influjo de Wundt - Escuela wundtiana - Münsterberg - Escuela de Wurzburgo - Investigadores independientes - Psicología individual o diferencial - Pedagogía
experimental - Psicología aplicada - La psicología experimental en España: Francisco Giner de los Ríos; Luis Simarro
y sus discípulos; Turró; Mira - Bibliografía
La memoria, desde un punto de vista teológico, es, pues, una ampliación de la conciencia inmediata, y sirve
para la previsión del
futuro basándose en el pasado; se multiplican los efectos de protección que parten de la sensación. De otra manera, también amplía la
memoria; a saber: como medio de interpretación de las cosas. El perro de Golz tenía sensaciones pero no memoria; no conocía la comida,
que, sin embargo, tragaba cuando se la ponían en la garganta; se restringe, pues, el campo del ser privado de memoria. La inteligencia
aumenta aún más este campo al añadir los conceptos. Aquí estriba precisamente la diferencia de la conducta del perro y la del hombre. La
inteligencia es un instrumento y la usamos empíricamente como otro instrumento cualquiera. Sus operaciones se basan en la asociación
de ideas. Los conceptos traen bajo sí datos de la experiencia. Pueden ser: 1.º, comunes o generales, que se representan por una
palabra
o un esquema, o diagrama (por ejemplo, el del vertebrado) ; 2.º, individuales, que consisten en la construcción unitaria de datos que
se nos aparecen unidos. Por ejemplo: los indios americanos, al ver los jinetes españoles, los tomaron por centauros; construían, pues,
unitariamente estos datos. El juicio es aceptación de relaciones. Por todo esto, hay en una percepción un concepto (unidad) y juicios.
Cualquier proceso implica todas las operaciones mentales.
Hay que buscar una condición fisiológica de la memoria y la inteligencia (16). Ésta lo es la
iteración, o sea «el proceso fisiológico de
formación de vías organizadas en los centros nerviosos» (asociaciones). Dicho proceso nos ofrece la clave para fenómenos que, en
general, consideramos remotos a la memoria y la inteligencia. Da razón: «1.º, del instinto, asociación preestablecida hereditaria;
2.º, del hábito, asociación adquirida por el ejercicio; 3.º, de la memoria imaginativa, que es una forma de hábito de las imágenes, y
4.º, de la formación de las ideas generales (comunes), que, sin duda, se producen por asociación y que Hume
explicaba por una especie de hábito». La asociación así entendida pueden ser: 1.º, asociación establecida de antemano por anteriores
operaciones (por disposición heredada o por disposición adquirida) ; 2.º, asociación establecida de nuevo. La primera tiene como ley la
misma que Luis Vives indica para la asociación: «Los elementos asociados una vez, tienden a reproducirse asociados por virtud de la
persistencia de la conexión la primera vez establecida. Las relaciones que determinaron la primitiva conexión, de cualquier orden que
fueran (semejanza, contigüidad en la experiencia efectiva, etc.), no intervienen en la reproducción. Las asociaciones reproducidas son,
todas, asociaciones por contigüidad fisiológica». «Por el contrario, en las asociaciones que se establecen de nuevo, es donde tienen
aplicación los dos principios de la escuela asociacionista inglesa: 1.º, la contigüidad simultánea o sucesiva en la experiencia
efectiva (principio de las asociaciones externas); 2.º, la semejanza (principio de las asociaciones internas)». Las asociaciones
externas corresponden a conexiones de coexistencia (incluso la coexistencia en el espacio) y de sucesión que se dan siempre en el
tiempo. Suponen los siguientes principios de fisiología cerebral: 1.º, «principio de la difusión general (en todo el cerebro) de cada
excitación que se propaga hasta el cerebro mediante las vías de proyección sensoriales»; en virtud del cual se producen las vías de
asociación; 2.º, «principio de composición de las excitaciones simultáneas o inmediatamente sucesivas en una reacción cerebral
única,
siquiera sea compuesta». La «reacción que de hecho resulta dependerá en cada caso, no sólo del número y magnitud de las excitaciones,
sino también del modo de composición»; 3.º, la consideración de los anteriores principios nos lleva a formular otro tercero:
«Principio de la coordinación de todas las excitaciones motoras en cada reacción determinada por un reflejo cerebral». La
repetición
de la asociación es una reiteración; la refuerza, por lo tanto. La repetición de la misma contigüidad en la experiencia efectiva
habrá
de reforzar aún más las asociaciones externas. Así nacen asociaciones muy estables y regulares de impresiones, con determinadas
reacciones motoras que a veces adquieren la apariencia de una acción maquinal (hábito) y el carácter de las reacciones automáticas del
instinto. En la reiteración se basa todo aprendizaje. Por ella, también, muchas acciones se hacen automáticas, desapareciendo sus
elementos conscientes, lo que permite al «espíritu librado de aquel trabajo, que ahora ejecuta automáticamente, poder volverse a
nuevos objetos».
En todo lo que nos rodea distinguimos dos grandes categorías de seres: los objetos y los sujetos. En los
sujetos encontramos diferencias
de vida mental ligadas a la especie (variaciones mentales específicas) y otras interiores a la especie (variaciones individuales). Las
variaciones individuales mentales coinciden unas veces con las variaciones fisiológicas (edad, temperamento, sexo) y están sujetas, por
lo tanto, a determinadas leyes de aquel tipo. Otras son producidas por causas morbosas. Otras aún, se deben a factores extrínsecos (el
medio, la educación). Por
último, hay algunas que parecen congénitas (variaciones naturales del individuo) y cuya
resultante es el carácter.
Simarro se interesó mucho por la aplicación de la psicología e imaginó una porción de
tests, de los cuales uno ha sido descrito y
aplicado por Mira (17). En cuanto a la aplicación de la psicología a la psiquiatría, sostenía un punto de vista análogo al de Krapelin,
cuyos trabajos seguía con interés. En este respecto influyó en sus discípulos psiquiatras.
También se interesó Simarro por la Historia de la psicología.
A él corresponde el mérito de haber hecho populares y haber expuesto en su verdadero valor, en España, los libros
De anima et Vita, de
Luis Vives, y el Examen de Ingenios, de Huarte de San Juan. La primera traducción del
Tratada del alma, de Vives, traducción excelente
hecha por el latinista José Ontañón, fue suscitada por él.
De sus discípulos psiquiatras, que se han interesado por la
psicología, citamos a los doctores Nicolás Achúcarro (+) y Gonzalo
Rodríguez Lafora. De sus discípulos filósofos, la mayoría son profesores de segunda enseñanza. Entre ellos están, aparte del que escribe
estas líneas, Herrero Bahillo (+), Navarro Flores (en el Instituto escuela de Madrid), SantamarÍa (Instituto de Valencia), Verdes
Montenegro (Madrid, San Isidro). Otros como Domingo Barnés (secretario del Museo Pedagógico Nacional) se han dedicado a cuestiones
pedagógicas.
Un núcleo independiente lo ha tenido la nueva psicología en Barcelona. En esta ciudad es su representante más
antiguo Turró, que comenzó
trabajando en el Laboratorio de Psicología Experimental de Francfort, en el Main, y que publicó su libro sobre
Los orígenes del
conocimiento (el hambre) en alemán (1911) y, después, en francés, catalán y castellano (18). Junto a Turró ha de citarse al joven
investigador Mira, psicólogo del Instituto de Orientación profesional, que costean la Diputación provincial de Barcelona y el
Ayuntamiento de dicha ciudad. Por otra parte, la Mancomunidad Catalana creó, en el año 1922, un Laboratorio de
psicología experimental,
a cuyo frente figuró el psicólogo belga Dwelshauvers.
Los Archivos de Neurobiología, editados por los doctores Lafora y Sacristán y el profesor de la
Universidad central José Ortega y Gasset que también se ha ocupado de problemas psicológicos (19), incluyen en su marco trabajos
de psicología, y pueden considerarse como la única revista de estas materias en España. También han publicado artículos sobre
temas de esta ciencia, sobre todo de psicología aplicada a la pedagogía: el
Boletín de la Institución libre de
Enseñanza, la Revista de Pedagogía y los Quaderns d' Estudi (Publicació mensual de la direcció d' Instrucció pública de la
Mancomunitat de Catalunya i del Consell de pedagogia de la Diputació de Barcelona).
__________
(16) Todo el párrafo tomado de La iteración. (Véase Bibliografía).
(17) Archivos de Neurobiología, I, 4, pág. 366.
(18) Véase: ALBERTO PALCOS, Teoría de Turró acerca de las orígenes del conocimiento.
Boletín de la Institución libre de Enseñanza, pág.
180, 1920.
(19) Véase: M. G. MORENTE, La pedagogía de Ortega y Gasset.
Revista de Pedagogía, 1, 2 Y 3, 1922.
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