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J. Vicente Viqueira - La Psicología
Contemporánea
Capítulo I - INTRODUCCIÓN
Capítulo I
Introducción
(1)
(2)
(3)

Objeto del presente libro - Método que seguiremos - La existencia de la
psicología y su pretendida crisis
- Psicología y vida cultural - Orientación en las diversas corrientes
actuales - Bibliografía
Conviene indicar también cuáles son los métodos en cuestión para abarcar mejor lo que queremos decir.
Primeramente tendremos el método
del examen interno (basado en la percepción interna), de la observación interna o, como se designa corrientemente, de la introspección.
Por algunos psicólogos se han distinguido aquí dos formas; a saber: 1ª, el examen de los hechos psíquicos tal como se presentan, y
2ª, el examen de los hechos psíquicos que se presentan según nuestro designio, o sea, que hacemos nosotros que se presenten. Así, habría
una observación introspectiva y un experimento interno o introspectivo, pues lo característico del experimento es que el suceso o
actividad observada se presenta a designio y en ciertas condiciones deseadas para estudiarlo. Por otra parte, podemos observar las
acciones de los hombres o animales y podemos también hacer que se produzcan según nuestro propósito, resultando de aquí una
observación objetiva o externa y un experimento externo u objetivo, o simplemente (según la terminología más usual)
experimento. Un
término intermedio lo tendríamos cuando un sujeto observa en sí mismo una actividad psíquica producida mediante un dispositivo de
experimento externo. Debemos tener presente este esquema de los métodos para entender las discusiones que siguen.
Corresponde ahora exponer la marcha que habremos de seguir o, lo que es lo mismo, las corrientes
fundamentales que hemos de estudiar y
en qué orden las consideraremos. En primer lugar nos ocuparemos de la psicología
de Wundt, sus antecedentes e influjo. Para
proceder así tenemos una razón poderosa. Como ya antes hemos indicado, con Wilhelm Wundt ha comenzado la
psicología actual, y su
psicología, además (lo que ya va incluido
en parte en esta afirmación), es la dirección más extendida y de más influjo en nuestros días. Por último, presenta ciertas notas de
carácter sintético; a saber: 1ª, ha ampliado hasta el máximo el campo de la investigación psicológica; 2ª, en cuanto a los métodos,
los ha
admitido todos, aunque acentuando la importancia de los objetivos y experimentales; 3ª por lo tanto, presenta la posibilidad de
evolución en muy diversos sentidos y la posibilidad de transformarse, lo que de hecho ha sucedido en los discípulos de Wundt.
Las corrientes que trataremos después de la de Wundt tienen un carácter secundario, afirmación que se basa,
en correspondencia paralela
con lo dicho antes, en lo siguiente; a saber: 1ª, se dirigen, en general, a determinados dominios restringidos de la
psicología; 2ª,
admiten sólo, o casi sólo, ciertos métodos; 3ª, su labor es útil, pues, para algunos dominios
únicamente y para ciertos problemas.
Estas grandes direcciones secundarias pueden reducirse a dos. La primera de ellas es la corriente
introspectiva, de observación interna, representada capitalmente por Brentano, Theodor Lipps, Dilthey, Paul Natorp,
William James, Bergson y otros psicólogos
influidos por éstos. Dicha corriente se limita a atacar mediante la introspección algunos problemas de la actividad de los seres humanos
adultos (por lo demás, fundamentales y capitalísimos). Pasaremos en seguida al estudio de la segunda de estas direcciones, a saber: la
objetivista, como la llamaremos inventando un término cómodo que reúne bajo sí el materialismo, epifenomenismo,
psicología objetiva y
conductismo. Estas corrientes, en cuanto significan aún algo, se resumen en la última: el
conductismo, que es una psicología
experimental de los animales. El punto de vista parcial es aquí notorio.
Después de haber estudiado estas direcciones, no nos queda más que mostrar cómo las diversas oposiciones que
en ellas aparecen pueden
conciliarse. Con dicho motivo aún citaremos algunas concepciones psicológicas del presente y terminaremos exponiendo nuestro punto de
vista con respecto a las líneas futuras de la ciencia del alma. De la anterior ojeada a las corrientes no se deriva, de ninguna manera,
esta orientación futura, pues tanto la dirección capital wundtiana como las secundarias (introspectiva y objetivista) podrían ser
fundamentales para aquélla. Diremos ya aquí que la nueva psicología,
y en general, la nueva ciencia del alma, tendrá una nueva estructura.
Naturalmente que en este libro tenemos que considerar como conocidas una porción de concepciones clásicas de la
filosofía, lo que es
inevitable dada su brevedad. Lo mismo sucede muchas veces con la terminología psicológica, que por desgracia carece aún de fijeza. De la
nuestra propia diremos algo. Como indicamos, reservamos el término psicología para la
psicología en sentido estricto; sin embargo, en la
exposición de los sistemas usaremos el término psicología en el sentido que le han dado en cada caso los pensadores, y muchas veces en
su acepción más amplia, para evitar un lenguaje forzado e incómodo. El contexto mostrará cómo procedemos. Cuando hablamos de
conciencia
entendemos presencia inmediata a un Yo, a diferencia de la presencia mediata lograda por la percepción externa, o
relación
experimentada (no pensada) con un Yo. Mental, psíquico y espiritual los consideramos sinónimos, como designando
lo que es o puede
ser conciencia. Espíritu es esencialmente conciencia o posibilidad de conciencia. En el sentido del suceder subjetivo y creador
empleamos el término actividad psíquica. Hablamos de vida mental o psíquica como equivalente de la actividad mental, pues,
en efecto,
ésta es vida, y ya en la reflexión vulgar y más en la ciencia se revela como un
aspecto (quizá el fundamental) de la vida. Alma
significa la unidad real de nuestra vida psíquica presente y posible (así, el sujeto real). Cuando hablamos de
fenómenos no queremos
decir lo que se nos aparece de algo que es a la manera de un sujeto trascendente, sino lo que está presente o puede estarlo.
Contenido es
el elemento cualitativo en cierto modo fijo, construido, de los procesos mentales. Debemos repetir aquí lo que acabamos
de decir del
término psicología. Al tratar de cada uno de los psicólogos emplearemos los términos con la acepción que aquéllos le concedan. Sólo al
criticar las doctrinas o al hablar por cuenta propia volveremos a nuestra terminología.
Por último, es preciso decir que la psicología se ha desarrollado de una manera relativamente independiente
en los diversos países,
aunque esto vale menos para la labor experimental de laboratorio que para las concepciones generales. Así, puntos de vista afines se
han presentado en los diversos países y han representado los mismos influjos en distintos medios; algo que debemos tener en cuenta para
la estimación de los pensadores. Para favorecer la cooperación internacional en
psicología se han organizado congresos internacionales.
El primero de ellos se celebró el año 1889 (París); después, se han celebrado los siguientes: 1892 (Londres), 1896 (Munich), 1900
(París), 1905 (Roma), 1912 (para psicología experimental, Berlín), 1923 (Cambridge).
BIBLIOGRAFÍA
Para una orientación en la Historia de la filosofía, es lo más recomendable: KARL VORLÄNDER,
Historia
de la filosofía, que da, además, abundantísima bibliografía (traducción del alemán por J. V. VIQUEIRA), 1924.
Para la Historia de la psicología hasta nuestros días:
MAX DESSOIR, Abriss einer Geschichte der Psychologie (lo mejor), 1911; BALDWIN,
History of Psychology, 1913; OTTO KLEMM, Historia de la Psicología (traducción del alemán). Las tres obras citadas
son breves.
Proporciona una buena información (con mucha bibliografía) acerca de la
filosofía y la psicología actual el tomo IV de la Historia de la
filosofía (Grundriss der Geschichte der Philosophie) de UEBERWEG, completamente rehecho por TRAUGOTT KONSTANTIN
OESTERREICH, 1923. Breve y sólida: A. MESSER, Die Philosophie der Gegenwart (La Filosofía del presente), 1922.
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