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J. Vicente Viqueira - La Psicología
Contemporánea
Capítulo VI - IDEAS PSICOLÓGICAS DE HENRI BERGSON
CAPÍTULO VI
Ideas psicológicas de Henri Bergson
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(3)
(4)
(5)
(6)
(7)
(8)
Bergson y la psicología introspectiva francesa - La significación de Bergson - Plan - La intuición - La
conciencia - Análisis de los datos inmediatos de la conciencia - La conciencia no es cantidad - La conciencia, multiplicidad
cualitativa - La duración pura - Causalidad y conciencia - Resumen - Alma y cuerpo (materia y memoria) - El cerebro, causa
del pensar - Crítica del paralelismo - El cerebro, órgano de acción - Inmortalidad personal y parapsicología - La conciencia
y la vida - La personalidad - Influjo de Bergson - Bibliografía
El espíritu como duración pura y la materia como extensión homogénea e inerte, quedan contrapuestos después
del anterior análisis. Así
se presenta el problema clásico de la relación del alma y el cuerpo, de lo psíquico y lo físico. Ahora bien; como ya acabamos de decir,
si el espíritu es esencialmente duración, es esencialmente memoria, que es la prolongación del pasado en el presente; para esto Bergson
cree plantear el problema de la relación del alma y el cuerpo debidamente, estudiando la relación entre el cerebro y la memoria (21). No
seguiremos aquí exactamente el orden de exposición de Bergson en algunos de sus pequeños
tratados o en su libro dedicado a este asunto, sino que intentaremos exponer, en conjunto sistemático, sus ideas acerca de la
cuestión que nos ocupa y que se hallan en diversas obras suyas.
Nos ocuparemos primero de la critica que Bergson hace de la concepción que quiere considerar la vida mental como producto del cerebro, y
del paralelismo psicofísico, para exponer después la posición propia de Bergson.
Es, según este pensador, un falso razonamiento aquél en virtud del cual se quiere concluir que nuestro
cerebro es la causa de nuestras
representaciones (22). Si el cerebro se considera como el cerebro visto, tocado, etc., es decir, como nuestra representación del cerebro
(idealismo), se llegará al absurdo de afirmar que una representación que integra la representación total del mundo produce todas las
restantes representaciones que se hallan en esta última. Si, por el contrario, se considera el
cerebro en sí, como algo independiente de
nuestra representación del cerebro (realismo) es imposible aislar el núcleo de materia que lo constituye de la restante materia del
universo, ya que, según la física moderna, se halla toda ella en relación recíproca; en este caso, la causa de nuestras representaciones
sería el universo, lo que es otro absurdo (23).
Tampoco los hechos apoyan en manera alguna la tesis de que nuestro cerebro sea causa de nuestras
representaciones. Según Bergson, el
único proceso mental (y precisamente el típico para él) del que se ha pretendido indicar una localización cerebral es la
memoria. Hay
que tener en cuenta aquí que Bergson distingue dos clases de memoria: la memoria hábito y la
memoria recuerdo. La primera consiste en la
adquisición de nuevos mecanismos de movimiento, y es, por lo tanto, cerebral; se refiere Bergson al conocido fenómeno de la adquisición
de hábitos; por ejemplo: tocar el piano. La memoria recuerdo o memoria imagen es adquisición de imágenes, y por lo tanto, como ahora
veremos, no está producida por el cerebro. En contra de la afirmación opuesta: es decir, que hay un
almacenaje de ideas en el cerebro,
hace valer Bergson los siguientes argumentos:
1.º No hay (a pesar de las antedichas pretensiones) una exacta y estricta localización cerebral, lo que pone
en duda la tesis.
2.º Las impresiones que deja cada objeto son múltiples (pues es visto, por ejemplo, cada vez de diferente
manera, desde diferentes
puntos de vista); sin embargo, su recuerdo es único. Esto no seria posible si lo que se recordase fueran las impresiones cerebrales, a
modo de clisés, o fonogramas almacenados en el cerebro.
3.º Palabras que en las afasias creemos desaparecidas de la memoria para siempre (es decir, borradas o
destruidas sus huellas
en el cerebro), surgen en el espíritu de repente; por ejemplo: en un estado emocional. Claro que esto no sería posible si la causa de la
pérdida del recuerdo de dichas palabras fuese la destrucción de sus huellas cerebrales.
4.º En la afasia progresiva se olvidan las palabras por el siguiente orden: nombres propios, nombres comunes,
adjetivos, verbos. Esto
sucede con los más diferentes procesos patológicos cerebrales que excluyen la posibilidad de que se dispongan en el cerebro a manera de
capas sucesivas las huellas de las antedichas clases de palabras. En cambio, si el cerebro fuese, como piensa Bergson, y expondremos,
un órgano de acción, de movimiento, se explicaría fácilmente este hecho. «El verbo es mimable (24) directamente;
el adjetivo sólo
por intermedio del verbo, que envuelve el sustantivo por el doble intermedio del adjetivo, que expresa uno de sus atributos, y del
verbo, que está implicado en el adjetivo; el nombre propio por el triple intermediario del nombre común, del adjetivo y del verbo» (25).
Lo que se pierde, pues, es la capacidad de movimiento, de acción. No hay tal almacenaje de imágenes.
Pero ya esto nos indica que si Bergson declara inadmisible que el cerebro sea causa de nuestros estados
mentales, tampoco admite el
llamado paralelismo psicofísico. En efecto, el paralelismo es absurdo, pues se
sitúa, en el pensamiento, tanto en el punto de vista del idealismo como
en el del realismo. Ahora bien; ambos puntos de vista se excluyen. En efecto, las dos posiciones filosóficas citadas
son, según Bergson, sólo dos notaciones diferentes de lo real. El idealismo
lo nota como ideas, el realismo, como cosas. Pero estas
ideas y cosas son absolutamente lo mismo, son idénticas entre sí. Es indiferente, pues, hablar de cosas o ideas. El paralelismo
considera como distintas las ideas y las cosas, y dice que las ideas son paralelas a una
cosa (el cerebro), lo que es absurdo. Se trata,
por consiguiente, de una ilusión filosófica, ilusión que ciertamente favorecen la tendencia fisiológica de la
psicología moderna y la concepción mecánica de la ciencia natural, que
considerando lo fisiológico y físico como algo sustantivo, tratan de ponerlo en relación,
no causal, que es imposible, sino paralela, con el complejo de los estados mentales (26). El paralelismo sólo puede admitirse como
hipótesis de trabajo.
__________
(21) De aquí el título de su libro que se ocupa de este asunto:
Matière et memoire.
(22) Razonamiento implicado en el materialismo, epifenomenismo y aun en el paralelismo psicofísico.
(23) Como se recordará, lo último se halla en la misma forma en Th. Lipps. Véase para exposición del punto
de vista bergsonaniano L'âme
et le corps en L'énergie spirituelle, pág. 31
(24) En el caso de la palabra acción, el movimiento es el que sirve para expresarla.
(25) L'âme et le corps. L'énergie spirituelle, pág. 58.
(26) Le cerveau et la pensée, une illusion philosophique. L'énergie spirituelle,
pág. 203.
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