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Cuando nos
enfrentamos con la difícil tarea de comprender los presupuestos, tesis y
alcance del conexionismo muy pronto se nos presenta la siguiente pregunta:
los modelos conexionistas, ¿qué quieren explicar, la mente o el cerebro?
¿Son modelos de la mente o del cerebro? Una respuesta que habitualmente se
ofrece es que las redes conexionistas se han desarrollado en el campo de
la psicología para explicar habilidades y competencias mentales
(percepción, lenguaje, pensamiento, ...); ese tipo de redes pertenecen a la
psicología y son modelos de la mente; frente a ellas, se indican ejemplos
de redes creadas en el marco de la neurociencia para dar cuenta de procesos
puramente cerebrales (y, en este caso, son por lo tanto modelos del
cerebro).
Con el término
“psicobiología” podemos referirnos al enfoque que intenta explicar el
mundo de la mente y la conducta a partir de elementos, estructuras y
procesos biológicos. Una parte importante de esta disciplina incluye el
estudio de la influencia que sobre la psíque tienen las substancias
químicas, tanto exógenas como endógenas (por ejemplo el influjo de los
neurotransmisores en la conducta). Pero parece claro que también el estudio
de cómo la arquitectura y procesos del sistema nervioso influyen en la mente
y la conducta (lo que cabría llamar psiconeurología) debe formar
parte de la psicobiología. En el momento actual de la
ciencia disponemos ya de explicaciones
“biologistas” para dar cuenta de importantes fenómenos psicológicos,
y no sólo en el ámbito de los trastornos de conducta; no es arriesgado
afirmar que en el campo de la percepción este enfoque ya nos permite
explicar algunos fenómenos perceptuales (por ejemplo, simplemente el hecho
de poder percibir colores, o la distinción de contornos a partir de
peculiaridades del procesamiento neural como la del efecto de la inhibición
lateral, ...). Aunque la siguiente tesis exigiría, naturalmente, un análisis
cuidadoso parece que el conexionismo tiene como destino formar parte de
la psicobiología (o psiconeurología) antes que de lo que tradicionalmente
entendemos por psicología.
El conexionismo
oscila entre las siguientes posiciones:
-
la
Inteligencia Artificial: si las redes que se
construyen no intentan reproducir el funcionamiento real del cerebro y
buscan, simplemente, imitar competencias típicamente humanas, entonces no
tenemos psicobiología pero tampoco psicología, tenemos una tecnología que
nos faculta para construir arquitecturas que puedan ser implementadas en
sistemas físicos no biológicos como los ordenadores y los robots (por
ejemplo para el reconocimiento de textos, el reconocimiento del habla, el
movimiento preciso en un entorno poco amigable, ...);
-
la
biología: si se construyen redes que quieren
ser fieles a los mecanismos y estructuras reales de nuestro sistema
nervioso, y se las utiliza para dar cuenta de competencias tradicionalmente
atribuidas a la mente (lenguaje, percepción, memoria, ...); este enfoque no
es psicología (al menos psicología mentalista) sino psiconeurología
y, por supuesto, sus descubrimientos pueden tener relevancia en Inteligencia
Artificial.
El
conexionismo parece ser una teoría que apela al cerebro para explicar
competencias atribuidas tradicionalmente a la mente. Con esto se quiere
sugerir que desde el conexionismo se defiende la tesis de que lo mental no
tiene un estatuto propio, que la vida mental no posee un tipo de
regularidades que puedan dar lugar a una disciplina independiente de la
biología (más exactamente de las ciencias del sistema nervioso). En esta
línea de interpretación se incluyen, por ejemplo, las tesis de dos de los
representantes más destacados en el campo de la reflexión teórica sobre el
sentido, valor y límites del conexionismo, los Churchland.
Por otro lado,
la idea de que es preciso comprender el funcionamiento de las estructuras
nerviosas para dar cuenta de los procesos mentales (es decir, la idea de que
las redes conexionistas han de ser modelos del cerebro) se encuentra
en los orígenes mismos del conexionismo y ha dado lugar a redes neuronales e
hipótesis que gozan de cierto apoyo experimental; citemos algunos ejemplos:
-
la regla
de aprendizaje descubierta por Hebb quería describir el modo real
en que se relacionan las neuronas en el cerebro para formar asociaciones
estables entre ellas;
-
en su obra
de 1947 How We Know Universals: The Perception of Auditory and Visual
Formas, McCulloch y Pitts, defendieron la tesis de que las
redes neuronales de los córtices auditivo y visual eran capaces de reconocer
propiedades invariantes del mismo patrón, que las redes neuronales del
colículo superior (involucrado en el control del movimiento de los ojo)
podían generar el patrón a partir de ejemplos de dicho patrón, y presentaron
una descripción abstracta de dichas redes;
-
Taylor
propuso las redes que llevan su nombre para explicar la memoria
asociativa y afirmó que las áreas de
asociación de la corteza cerebral y el tálamo contenían dichas redes;
-
y en este
mismo contexto hay que situar las teorías del cerebelo, del hipocampo y
del neocortex defendidas por Marr a finales de los sesenta y
principios de los años setenta:
*
el
funcionamiento del cerebelo es semejante a las redes asociativas
direccionables por contenido (ACAMs), y gracias a dicho funcionamiento los
animales pueden realizar movimientos voluntarios delicados y precisos;
*
el
hipocampo es el soporte físico de la memoria a corto plazo o memoria de
trabajo, y puede clasificar patrones y recuperar un patrón a partir de datos
fragmentarios porque es también un ACAM;
*
las
representaciones que nos formamos de las clases y subclases de objetos se
basan en el hecho de que el neocortex tiene una estructura y mecanismo
similares al del Perceptrón.
La figura
siguiente representa la red propuesta por Marr para explicar el
funcionamiento del cerebelo (tomado de Stephen R. Graubard, comp. El
nuevo debate sobre la inteligencia artificial).
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células granulares
(g); son las únicas células excitatorias, el resto son inhibitorias;
células de Golgi
(Go) controlan los umbrales de las células granulares;
células de cesta
(Ba): controlan los umbrales de las células de Purkinje (Pu)
células estrelladas
(S): controlan los umbrales de las células de Purkinje (Pu)
La red se comporta
como una red ACAM y asocia los
patrones de las fibras musgosas (MF) y de las células en pendiente (CF). |
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