VIII.1.
Redes de
McCulloch-Pitts
o redes de neuronas formales
VIII.2.
Perceptrones
VIII.3.
EL PANDEMONIUM: UN MODELO PARA EL RECONOCIMIENTO DE
PATRONES
VIII.3.1.
La tarea de reconocimiento de patrones: dos
explicaciones, el modelo de plantillas y el modelo de análisis de
características
VIII.3.2.
El Pandemonium: rasgos principales
VIII.3.3.
El Pandemonium: base experimental
VIII.3.4.
El Pandemonium: dificultades
VIII.3.5.
El Pandemonium y el conexionismo
VIII.4.
NETtalk:
aprender a leer en inglés
En 1943,
Warren McCulloch (neurofisiólogo) y Walter Pitts (matemático)
publicaron en el Bulletin of Mathematical Biophysics "Un cálculo
lógico de las ideas inmanentes en la actividad nerviosa"; en este artículo
defendieron la tesis de que las actividades de las neuronas y las relaciones
existentes entre ellas podían estudiarse mediante la lógica proposicional.
Creyeron que las neuronas tenían un comportamiento biestable (al producir
salidas todo-nada) y que, en este sentido, eran semejantes al comportamiento
también biestático de los conmutadores eléctricos (abierto-cerrado). Junto
con la idea relativa al comportamiento supuestamente lógico de las neuronas,
presentaron también la idea de construir máquinas de computar con una
arquitectura similar a las neuronas. A pesar de su conocimiento insuficiente
de las neuronas y las sinapsis orgánicas, sus ideas han tenido mucha
importancia en el desarrollo de la psicología cognitiva: consideraron que
las leyes que gobiernan la mente tienen más que ver con las leyes que
gobiernan la información que con las relativas a la materia (idea más común
a la psicología cognitiva clásica que al conexionismo); pero en su
comprensión del aprendizaje anticiparon también ideas conexionistas: dieron
más importancia al aprendizaje que a factores innatos, consideraron que
nuestro cerebro comienza con redes aleatorias, que los estímulos provocan
conexiones de una determinada manera y que los estímulos posteriores, si son
fuertes y constantes, llevarían a la red a manifestar una configuración
determinada. Esta configuración determinaría que la respuesta de la red
fuese distinta ante nuevos estímulos. En definitiva, su artículo fue
importante al tratar al cerebro como
un organismo computacional.
Demostraron
también que redes neuronales sencillas, conectadas entre sí mediante
sinapsis excitadoras o excitadoras e inhibidoras, y asignando un valor umbral
para la activación de la unidad de salida, eran capaces de representar
adecuadamente las leyes lógicas fundamentales. Llamaron neuronas
“formales” a las neuronas que componen dichas redes. Aunque intentaron
modelar aspectos elementales de las neuronas biológicas, las neuronas
McCulloch-Pitts no eran otra cosa que conmutadores lógicos, semejantes a
los circuitos lógicos que se pueden crear mediante simples interruptores por
los que pueden fluir la corriente eléctrica.
Las redes siguientes son algunos ejemplos que
presentaron en su artículo, y, como se indica, sirven para calcular los
valores de verdad de la disyunción, la conjunción y la conjunción con
negación. Las neurona podía recibir tanto entradas excitadoras como
inhibidoras. La neurona tomaba valor 0 cuando estaba desactivada y valor 1
cuando estaba activada (es decir utilizaba una función de activación tipo
umbral). La salida de la unidad era 1 cuando estaba activada y 0 cuando
estaba desactivada (por lo tanto la función de transferencia era la función
identidad). En todos los casos el peso sináptico de las conexiones
excitadoras era 1. Las sinapsis inhibidoras provocaban la inhibición total
de la neurona: independientemente de la cantidad de excitación que le
llegase desde las sinapsis excitadoras, si una sinapsis inhibidora se
excitaba, la neurona quedaba totalmente desactivada y producía la salida 0;
por lo tanto, la neurona producía 1 de salida si y sólo si no recibía
ninguna señal inhibidora y las señales excitadoras que recibía igualaban o
superaban el valor umbral. Esta es una de las diferencias fundamentales
respecto de las redes que se utilizan actualmente

pero también podemos
utilizar los siguientes gráficos para representar las neuronas McCulloch-
Pitts, gráficos que seguramente resultan más intuitivos (tomado de
Estructura, dinámica y aplicaciones de las redes de neuronas artificiales,
VVAA, Editorial Centro de Estudios Ramón Areces, p. 103); el número en el
interior de la neurona indica el umbral

En 1958 Frank
Rosenblatt escribió The Perceptron, a Probabilistc Model for Information
Storage and Organization in the Brain.
Rosenblatt rechazó el uso que McCulloch y Pitts hicieron de la lógica
simbólica aplicada a las redes y defendió métodos probabilísticos. En esta
obra llamó “perceptrones” a unas redes McCulloch-Pitts capaces de modificar
los pesos de sus conexiones si las respuestas de la red no eran las
correctas y demostró que estas redes se podían entrenar para clasificar
ciertos patrones en iguales o distintos, por tanto que eran capaces del
reconocimiento de formas sencillas.

Ejemplo de un
Perceptrón sencillo
las unidades y conexiones que se muestran son sólo ilustrativas
y no reflejan totalmente la complejidad del modelo
El mecanismo
de procesamiento del Perceptrón es el siguiente: el patrón a reconocer
incide en la capa sensorial; cada una de las unidades sensoriales responde
en forma todo o nada al patrón de entrada; las señales generadas por las
unidades sensoriales se transmiten a las unidades de asociación; éstas
unidades se activan si la suma de sus entradas sobrepasa algún valor umbral.
Cuando una unidad de la capa asociativa se activa, provoca una señal de
salida, la cual va por las sinapsis correspondientes hasta las unidades de
la capa de salida; estas responden de forma muy similar a las de las
unidades de asociación: si la suma de sus
entradas sobrepasa un umbral, producen
un valor de salida 1, en caso contrario su salida vale 0 (por lo tanto, la
función de actividad de las unidades era tipo umbral, produciendo
actividades con valores discretos, 0 y 1, y la función de trasferencia era
la función de identidad).
La
representación del Perceptrón utilizada más arriba puede inducir a pensar
que se trata de una red multicapa, pero este no es el caso: las conexiones
entre las unidades sensitivas y las de la capa de asociación son fijas, no
se modifican durante el aprendizaje; siempre es preciso presentar a la red
el patrón de entrada, y esto se puede hacer de varias formas, por ejemplo el
usuario puede introducir los datos en el ordenador mediante el teclado, pero
si la red está conectada a algún sensor (como el Perceptrón intentaba
simular) los datos le llegarán a través de él. Por lo tanto, a todos los
efectos el Perceptrón puede considerarse como una red de dos capas, sin
unidades ocultas.
El Perceptrón
era una red capaz de aprendizaje. En su configuración inicial a los
pesos de las conexiones se les da valores arbitrarios, por lo que ante la
presencia de estímulos la red genera respuestas arbitrarias, respuestas que
no coinciden con las deseadas. Se considera que la red ha conseguido
aprender cuando los pesos se han ajustado de tal modo que la respuesta que
emite es la deseada. El procedimiento propuesto por Rosenblatt para este
entrenamiento era sencillo: se le presenta a la red un patrón cuya señal se
transmite hasta la capa de salida, provocando la activación de alguna de
sus unidades; si se activan las unidades de respuesta correcta, no se hace
ningún ajuste de sus pesos; si la respuesta es incorrecta se procede de la
manera siguiente: si la unidad debía estar activada y no lo está, aumentar
todos los pesos de sus conexiones; si la unidad debía estar desactivada y
está activada, disminuir los pesos de sus conexiones. Se repite este
procedimiento con todos los patrones deseados de estímulo-respuesta.
Rosenblatt creyó que era posible hacer que los pesos converjan en un
conjunto de valores, a partir de los cuales le es posible a la red computar
cada uno de los patrones de entrada para producir los correspondientes
patrones de salida.
En el párrafo
anterior se ha descrito de modo cualitativo y poco preciso la modificación
que han de sufrir los pesos cuando la red produce errores; existen varios
algoritmos que se pueden utilizar para detallar con exactitud el modo de
modificar los pesos de las conexiones, por ejemplo:
-
si la respuesta
es 0 debiendo ser 1, wij (t+1) = wij(t) +
µ*oi;
-
si la respuesta
es 1 debiendo ser 0, wij (t+1) = wij(t) –
µ*oi
donde
wij : es el peso correspondiente a la
conexión de la unidad i con la unidad j
oi : es
la salida de la unidad i
µ
: es la tasa de aprendizaje que controla la velocidad de adaptación
En 1969 Marvin Minsky y Seymour Papert escribieron
Perceptrons: An Introduction to Computational Geometry. En esta obra
analizaron las capacidades y limitaciones del Perceptrón, y demostraron que
hay ciertas clases de problemas que el Perceptrón y cualquier modelo simple
de dos capas no puede resolver. Los perceptrones sólo pueden distinguir
tramas o patrones linealmente separables, y dado que hay muchos e
importantes problemas que no son linealmente separables, concluyeron que los
perceptrones son poco adecuados como clasificadores de patrones. Además
ampliaron su crítica afirmando que esta dificultad no se puede resolver con
redes multicapa (algo que posteriormente se demostró erróneo). Decimos que
un patrón o conjunto de datos de entrada de la red es linealmente separable
cuando el espacio de todas las entradas puede dividirse en dos regiones,
quedando en uno de los lados del hiperplano las correspondientes a una
categoría y en la otra parte del hiperplano las
correspondientes a otra categoría. Se llaman hiperespacios a los
espacios n-dimensionales (por ejemplo, el espacio euclideo es
un caso particular de hiperespacio, y consta de tres dimensiones); se llaman
hiperplanos a los objetos de n-1 dimensiones que dividen un
hiperespacio de n dimensiones en varias regiones; en el caso de un
espacio bidimensional, el hiperplano es una línea que descompone el espacio
en dos regiones; en el caso del espacio tridimensional, el hiperespacio es
un plano y puede dividir el espacio en tres regiones. En la resolución de
problemas puede ser útil la referencia a los hiperplanos puesto que permiten
separar regiones de puntos de un hiperespacio en categorías individuales o
clases, por lo que es un recurso útil para distinguir unas clases de otras.
La obra de
Minsky y Papert supuso un importante freno en el desarrollo de la
investigación en redes neuronales pues convenció a la administración
americana de la bondad de la arquitectura tradicional (la arquitectura Von
Neumann) y de la incompetencia de las arquitecturas de redes neuronales, y
llevó a muchos investigadores a preocuparse por la línea tradicional en
psicología cognitiva e Inteligencia Artificial y despreocuparse de los
modelos conexionistas.
Se puede
comprender la crítica de Minsky y Papert y el problema de la separabilidad
lineal si nos fijamos en uno de los más conocidos y sencillos problemas que
la red no puede resolver: el relativo al problema XOR o disyunción
exclusiva. Dado que el Perceptrón es capaz de asociar patrones de
entrada con patrones de salida y que las tablas de verdad de los funtores
son también correspondencias entre pares de valores de verdad y el valor del
enunciado molecular compuesto por el funtor correspondiente, parece que
podemos utilizar los perceptrones para decidir los valores de verdad de los
enunciados moleculares; por ejemplo, la tabla de verdad de la función AND
(la conjunción) y de la función OR (la disyunción inclusiva) son las
siguientes
| |
x1 |
x2 |
x1∧
x2 |
|
x1 |
x2 |
x1∨
x2 |
|
| |
0 |
0 |
0 |
|
0 |
0 |
0 |
|
| |
0 |
1 |
0 |
|
0 |
1 |
1 |
|
| |
1 |
0 |
0 |
|
1 |
0 |
1 |
|
| |
1 |
1 |
1 |
|
1 |
1 |
1 |
|
| |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
tabla de verdad de la conjunción |
tabla de verdad de la disyunción inclusiva |
La tarea que tiene que realizar
el Perceptrón es, en el primer caso, aprender a asociar la entrada (1,1) con
la salida 1, y las entradas restantes con la salida 0; en el segundo caso
debe aprender a asociar la entrada (0,0) con la salida 1, y las entradas
restantes con la salida 1. La red que se ha de utilizar para realizar la
computación debe constar de dos unidades de entrada y una unidad de salida:
cada unidad de entrada recoge uno de los elementos del patrón de entrada y
la unidad de salida produce una salida, que es la que corresponde a la
solución.
|
|
Como se ha indicado, para la función OR (disyunción inclusiva) la red
debe ser capaz de devolver la salida 0 si se le presenta el patrón (0,0)
y para los restantes patrones la salida 1; para la función AND (la
conjunción) la red debe devolver la salida 1 para el patrón (1,1) y 0
para los restantes patrones. Veamos el caso de la función OR:
-
x1
y x2 son las entradas a la neurona;
-
en las neuronas de
la capa de entrada la salida es igual a su entrada;
-
w1
y w2 son los pesos de las conexiones entre las neuronas de
entrada y la neurona de salida;
-
la entrada neta
es la suma ponderada de las entradas (w1x1 + w2x2);
-
la función de
activación de la neurona de salida es la función identidad;
-
la salida es
discreta tomando alguno de los valores del par (1,0);
-
la función de
salida o transferencia es de tipo escalón, es decir establece un
umbral que es necesario superar para que la salida sea 1.
De este
modo, tendríamos:
-
entrada neta = w1x1
+ w2x2
-
activación de la
unidad de entrada = w1x1 + w2x2
-
valor de salida = 1 si w1x1
+ w2x2
³
umbral
0 si w1x1 + w2x2 < umbral
|
Para el caso de
la disyunción inclusiva, el umbral puede ser cero o superior, sin
embargo, para la conjunción el umbral ha de ser mayor que cero. Es posible
entrenar a la red para que modifique sus pesos de modo que converjan en los
adecuados para producir el patrón de salida adecuado. Expresado en términos
de hiperplanos, la red resuelve los problemas lógicos anteriores si existe
un hiperplano capaz de distribuir el plano en dos regiones: en el caso de la
función AND (la conjunción), en una región quedarían los patrones de entrada
(0,0), (0,1), (1,0) y en la otra región el patrón (1,1); en el caso de la
función OR (la disyunción inclusiva), en una región quedaría el patrón (0,0)
y en la otra los patrones de entrada (0,1), (1,0), (1,1); estos patrones
corresponden a los valores de verdad posibles de los enunciados que componen
el enunciado molecular. Veamos cómo se puede utilizar este método:
-
primero construimos un
plano en el que se pueda representar cada uno de los vectores de entrada;
el plano tendrá las coordinadas x1, x2;
-
en segundo lugar,
mediante puntos, situamos en el plano los cuatro valores de verdad
correspondientes a la función lógica que se quiere computar;
-
en tercer lugar,
representamos en el plano la ecuación w1x1 + w2x2
(que corresponde a la función de activación); w1 y w2 son
los pesos y x1 y x2 los distintos patrones de entrada. Esta
ecuación es la ecuación de una línea en el plano x1, x2.
La recta divide
el espacio en dos regiones que podríamos interpretar uno como
correspondiendo al valor 1, y el otro como correspondiendo al valor 0; si en
cada una de estas regiones se incluye el patrón de entrada correspondiente,
entonces podemos decir que la red es capaz de computar la función lógica,
pues distribuye adecuadamente los valores de verdad del patrón de entrada
con el valor de salida que les debe corresponder. En las figuras siguientes
se muestra el plano xi, x2 con los cuatro puntos que
corresponden a los cuatro vectores de entrada (0,0), (0,1), (1,0), (1,1).
|
 |
en
la función AND al vector (0,0) le debe corresponder la salida 0, al
(0,1) la salida 0, al (1,0) la salida 0 y al (1,1) la salida 1 (en el
gráfico la salida se pone en negrita); como se puede apreciar, la recta
generada por la ecuación w1x1 + w2x2 permite distribuir correctamente
los valores de salida, luego la red podría computar la función lógica
AND |
|
 |
en
la función OR al vector (0,0) le debe corresponder la salida 0, al
(0,1) la salida 1, al (1,0) la salida 1 y al (1,1) la salida 1; como en
el caso anterior, la recta también distribuye correctamente los valores
de salida, por ello la red podría computar la función lógica OR |
Sin embargo, la
red de dos capas no puede computar adecuadamente la función lógica XOR (la
disyunción exclusiva); veámoslo:
| |
|
x1 |
x2 |
x1
>¾<
x2 |
|
| |
|
0 |
0 |
0 |
|
| |
|
0 |
1 |
1 |
|
| |
|
1 |
0 |
1 |
|
| |
|
1 |
1 |
0 |
|
| |
|
|
|
|
|
|
|
tabla de verdad de la disyunción exclusiva |
si ahora representamos en
el plano las vectores de entrada y los valores de verdad correspondiente,
tenemos
|

|
Se observa fácilmente que con una sola línea es imposible separar los
puntos 1 y 1 de los puntos 0 y 0; no hay
forma de disponer la línea de modo que separe los conjuntos de puntos
citados. Esto es precisamente lo que se quiere indicar cuando se dice
que este problema no es linealmente separable. Si tuviésemos dos
líneas entonces sería posible descomponer el espacio en tres regiones,
en dos de las cuales se encontrarían los puntos 0 y en la otra
los puntos 1. Los perceptrones de dos capas no pueden dar lugar
más que a una línea, pero podemos conseguir dos líneas si entre la capa
de entrada y la de salida situamos una capa intermedia con dos neuronas,
cada una de las cuales nos permitirá obtener una línea (ver gráficos de
la página siguiente). En la época de Rosenblatt no se disponía de un
algoritmo de aprendizaje adecuado para redes con capas ocultas y hubo
que esperar a los años ochenta para su perfecto desarrollo (la regla
delta generalizada) y, por lo tanto, para la superación del problema de
la separabilidad lineal. |
|
 |
Red
multicapa con unidades ocultas que resuelve correctamente el problema
XOR. Si el umbral de la unidad c = 0.4, de la d = 1.2, de la e = 0.5 y
los pesos wca = 1, wcb = 1, wda = 1, wdb =
1, wec = 0.6, wed = -0.4, la red da lugar a la
representación gráfica inferior. Se aprecia que las dos líneas crean una
región en donde se sitúa el conjunto formado por 1 y 1 y dos regiones en
donde se sitúan los otros dos valores; por lo tanto, la red resuelve
el problema XOR |
 |
Una
característica del sistema de procesamiento visual humano es su
flexibilidad: somos capaces de identificar un patrón, un tipo de estímulo,
con independencia sus posibles variaciones en tamaño, posición en el
contexto y orientación espacial; e incluso cuando su forma varía en ciertos
límites; fijémonos en los siguientes ejemplos:
|
En todos ellos reconocemos sin dificultad la letra
"E", y todos ellos
pueden interpretarse como variaciones del mismo patrón, el
correspondiente a dicha letra. Podemos llamar “reconocimiento de
patrones” al hecho de identificar distintos estímulos como
perteneciendo a la misma clase, como siendo del mismo tipo. Los
psicólogos han presentado diversas teorías para comprender el modo en
que nuestra mente es capaz de reconocer patrones; una de las primeras y
más sencillas es la de “comparación de plantillas”. Según esta
teoría en nuestra memoria debe haber un modelo o plantilla
correspondiente a cada forma que podamos reconocer. Cuando vemos un
objeto, la imagen que se produce en la retina se la compara con las
plantillas almacenadas en nuestra memoria y aquella que mejor se ajusta
a la imagen retiniana es la que identifica al objeto visto. Fácilmente
se ve que esta teoría no es satisfactoria: un cambio en la posición,
tamaño u orientación del objeto provocaría un desajuste que haría
imposible el reconocimiento. Además no podríamos reconocer formas
deterioradas pues tampoco coincidirían con las plantillas.
|
Podríamos modificar la teoría para superar estas dificultades: por ejemplo
suponiendo que existen tantas plantillas almacenadas como variedades
posibles de posición, rotación, tamaño y distorsión, pero está claro que
ésta no es una buena solución pues exigiría un número tan grande de
plantillas que ni siquiera el cerebro podría almacenar. Otra estrategia más
razonable consistiría en suponer que antes de la comparación del input
retiniano con las plantillas nuestra
mente realiza un análisis preparatorio, lo que algunos autores llaman “preprocesamiento”:
mediante este análisis las imágenes retinianas se someten a un proceso de
normalización que los traduce a un formato estándar compatible con los
formatos de las plantillas existentes en nuestra memoria (ajustando el
tamaño y la orientación por ejemplo). Existen algunos resultados
experimentales que parecen avalar la hipótesis de la normalización.
Algunas de las
dificultades del modelo de plantillas se pueden resolver con otro modelo
algo más complejo que el anterior: el modelo basado en el análisis de
características. Esta teoría defiende que nuestra mente no trabaja con
copias exactas de la información sino con el análisis de las
características internas de cada patrón; por ejemplo, el sistema visual
utilizaría un análisis de características al menos en las siguientes
dimensiones: líneas y sus variantes (verticales, horizontales, oblicuas),
ángulos y sus variantes y curvas. En la memoria se representa cada patrón
mediante una lista de sus características geométricas y (al menos en las
versiones más elaboradas) sus correspondientes pesos. Así, la letra
"A" podría
representarse mediante la siguiente lista de características: pesos altos:
dos líneas inclinadas, una hacia la derecha y otra hacia la izquierda, una
línea horizontal, un ángulo apuntando hacia arriba; pesos bajos o nulos:
líneas verticales, líneas curvas discontinuas, ángulos rectos, etc. El
patrón estimular activa los detectores de características, y la
configuración de la activación resultante se compararía con la de los
patrones almacenados en la memoria; la configuración que mejor se ajuste
determinaría la interpretación perceptual del sistema.
El
Pandemonium propuesto por O. Selfridge en su escrito de 1959
Pandemonium: A paradigm for learning es precisamente uno de los
primeros y más conocidos modelos de reconocimiento de patrones basados en el
análisis de características. Originariamente el Pandemonium se concibió como
un programa de ordenador para reconocer señales del código Morse, pero
posteriormente se le dio una interpretación psicológica como modelo de
reconocimiento alfanumérico. La exposición y comentarios que siguen se
refiere precisamente a la versión más conocida del Pandemonium (la de
Lindsay y Norman en su obra Introducción a la psicología cognitiva) y
cuyo objetivo es el reconocimiento de letras. El Pandemonium consiste en
varios conjuntos de unidades a las que Selfrigde dio el nombre de
“demonios”, unidades que realizan distintas tareas y provocan la información
de salida (la identificación de la forma presentada al sistema). El dibujo
siguiente es una representación habitual del Pandemonium (tomado de Linsay y
Norman, Introducción a la psicología cognitiva).
 |
Los tipos de demonios de los que consta el modelo son los siguientes:
Demonios
de la imagen: su tarea es registrar la
imagen del signo externo.
Demonios
de características: la tarea de las unidades
de este tipo es analizar la imagen registrada; cada demonio de
características está especializado en un aspecto particular de la forma
(unos detectan líneas, otros ángulos, otros curvas, ...) por lo que el
procesa- miento en este nivel consiste en la descomposición de la forma en
sus características relevantes;
cada demonio de características detecta la
presencia de alguno de los rasgos para los que ha sido definido (por ejemplo
el demonio correspondiente a las líneas verticales detecta la presencia y
número de líneas verticales en la figura).
|
Demonios cognitivos:
reciben y examinan la información de los demonios de características; cada
demonio cognitivo está especializado en el reconocimiento de una forma (por
ejemplo, uno para la letra "A" otro para la
"B", ...) y busca en los datos que
les ofrecen los demonios de características la presencia de los rasgos que
definen la letra en la están especializados (por ejemplo el demonio
cognitivo de la letra "A" buscará la presencia de una línea horizontal, dos
oblicuas y tres ángulos agudos).
Demonio de decisión:
cuando un demonio cognitivo encuentran una característica que buscaba
empieza a gritar y cuantas más características descubre más grita; la tarea
del demonio de decisión es escuchar el Pandemonium producido por los
demonios cognitivos y seleccionar el que grita más fuerte; la interpretación
que el sistema hace de la forma que se le presenta corresponde a la letra
decidida por este demonio.
Una cuestión
muy importante que tiene que decidir el diseñador de un Pandemonium es la de
determinar las características de cada patrón. Se han dado distintas
propuestas de los criterios más adecuados para ello, propuestas entre las
que destaca la que presentó en 1969 E. J. Gibson en su obra
Principles of perceptual learning and development. Los criterios que
defendió se referían a la selección de la lista de características para las
letras mayúsculas, y son los siguientes:
1. Las características
críticas deben estar presentes en algunos miembros, pero no en otros, de
modo que permitan una clara distinción entre ellos.
2. No deben variar cuando
cambia el brillo, tamaño o perspectiva.
3. Deben producir un
único patrón para cada letra.
4. La lista no debe ser
muy extensa.
Más explícita
es la propuesta de Linsay y Norman en su libro ya clásico
Introducción a la psicología cognitiva. El cuadro siguiente (tomado de
dicha obra) presenta los demonios de características necesarios para la
identificación de una letra y los valores que activan para cada una de las
letras del alfabeto. Mediante las siete características citadas podemos
identificar adecuadamente la totalidad de las letras.
|
|
Líneas verticales |
Líneas horizontales |
Líneas oblicuas |
Ángulos rectos |
Ángulos agudos |
Curvas continuas |
Curvas discontinuas |
|
A |
|
1 |
2 |
|
3 |
|
|
|
B |
1 |
3 |
|
4 |
|
|
2 |
|
C |
|
|
|
|
|
|
1 |
|
D |
1 |
2 |
|
2 |
|
|
1 |
|
E |
1 |
3 |
|
4 |
|
|
|
|
F |
1 |
2 |
|
3 |
|
|
|
|
G |
1 |
1 |
|
1 |
|
|
1 |
|
H |
2 |
1 |
|
4 |
|
|
|
|
I |
1 |
2 |
|
4 |
|
|
|
|
J |
1 |
|
|
|
|
|
1 |
|
K |
1 |
|
2 |
1 |
2 |
|
|
|
L |
1 |
1 |
|
1 |
|
|
|
|
M |
2 |
|
2 |
|
3 |
|
|
|
N |
2 |
|
1 |
|
2 |
|
|
|
O |
|
|
|
|
|
1 |
|
|
P |
1 |
2 |
|
3 |
|
|
1 |
|
Q |
|
|
1 |
|
2 |
1 |
|
|
R |
1 |
2 |
1 |
3 |
| |