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CONCEPTO DE HISTORIA |
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Hablo desde el Centro de Estudios Históricos y quiero aprovechar este instante y
lugar en que me hallo para manifestar mi entusiasmo y mi fe en la Historia.
La Historia es hoy para Europa la primera condición de su posible saneamiento y
resurgir porque cada cual sólo puede tener sus propias virtudes y no las del
prójimo.
Europa es vieja. No puede tener, no puede aspirar a tener las virtudes de los
jóvenes. Su virtud es el ser vieja, es decir, el tener una larga memoria, una
larga historia. Los problemas de su vida se dan en altitudes de complicación que
exigen también soluciones muy complicadas y éstas sólo puede proporcionarlas la
Historia, de otro modo habría un anacronismo entre la complejidad de sus
problemas y la simplicidad juvenil y sin memoria que quisiera dar a sus
soluciones. Europa tiene que aprender en la Historia no hallando en ella una
norma de lo que puede hacer, la Historia no prevé el futuro, sino que tiene que
aprender a evitar lo que no hay que hacer. Por tanto ha de renacer siempre de sí
misma, evitando el pasado. Para esto nos sirve la Historia, para libertarnos de
lo que fue. Porque el pasado es un revenant y si no se le domina con la
memoria, refrescándolo, él vuelve siempre contra nosotros y acaba por
estrangularnos.
Ésta es mi fe, éste es mi entusiasmo por la Historia, y me complace vivamente, y
siempre ha sido para mí un gran fervor español el ver que en este lugar se
condensa la atención sobre el pasado, se pasa sobre el pasado, que es la manera
de hacerlo fecundo, como se pasa sobre la vieja tierra con el arado, e
hiriéndole con el surco se le fructifica.
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Aspen,
1949
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Texto leído por Ortega y Gasset para la colección "Archivo de la Palabra",
en el
Centro de Estudios Históricos de Madrid (1931-1933).
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