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1928
- Madrid
"En rigor, la masa puede
definirse, como hecho psicológico, sin necesidad de esperar a que aparezcan
los individuos en aglomeración. Delante de una sola persona podemos saber si
es masa o no. masa es todo aquel que no se valora a sí mismo ―en bien o en
mal― por razones especiales, sino que se siente "como todo el mundo" y, sin
embargo, no se angustia, se siente a sabor al sentirse idéntico a los demás.
(...)
Cuando se habla de "minorías selectas", la habitual bellaquería suele
tergiversar el sentido de esta expresión fingiendo ignorar que el hombre
selecto no es el petulante que se cree superior a los demás, sino el que se
exige más que los demás, aunque no logre cumplir en su persona esas
exigencias superiores. Y es indudable que la división más radical que cabe
hacer en la humanidad es ésta, en dos clases de criaturas: las que se exigen
mucho y acumulan sobre sí mismas dificultades y deberes y las que no se
exigen nada especial, sino que para ellas vivir es ser en cada instante lo
que ya son, sin esfuerzo de perfección sobre sí mismas, boyas que van a la
deriva. (...)
La división de la sociedad en masas y minorías excelentes no es, por tanto,
una división en clases sociales, sino en clases de hombres, y no puede
coincidir con la jerarquización en clases superiores e inferiores."
J. Ortega y Gasset: La
rebelión de las masas (1930). Obras completas, IV, pág. 146. |
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