La Mitología contada a los niños - Capítulo XVII -
Animales fabulosos
La Quimera
Era un monstruo que tenía la cabeza de león, el cuerpo de cabra y la
cola de dragón, y que echaba fuego y llamas por la boca. Era hija de
Tifón y de Equidna. El primero era un tremendo gigante con cien
cabezas, que creó Juno de los males vapores de la tierra por despecho,
cuando su marido Júpiter creó a
Palas, a quien como sabéis hizo salir
armada de su cabeza. Tuvo por mujer a Equidna, que tenía el busto de
mujer y lo demás del cuerpo de serpiente. Tuvieron por hijos, además de
la Quimera, el can Cerbero, la
Hidra de Lerna, la
Esfinge y el
León de
Nemea. Belerofonte combatió este monstruo y lo mató. Lo que ha dado
lugar a esta absurda fábula, fue una montaña llamada Quimerífera, que
coronaba un volcán, alrededor del cual vagaban leones, en cuya falda
pastaban cabras y a cuyo pie se criaban serpientes; montaña que desmontó
y pobló Belerofonte.
La Esfinge
Es un monstruo con cabeza de mujer y cuerpo de león, que generalmente
representan acostada y alguna vez con alas. La más conocida y nombrada
es la Esfinge de Tebas, que proponía a todo el que pasaba un
acertijo y si no lo adivinaba lo destrozaba. El acertijo que decía era
el conocido de que cuál era el animal que andaba por las mañanas en
cuatro pies, a mediodía en dos y por la noche en tres, y que
Edipo
acertó ser el hombre, que de niño gatea, de hombre anda en dos pies y de
anciano necesita un palo para apoyarse. De coraje de que hubiese sido
adivinado su acertijo, se partió la Esfinge la cabeza contra una peña.
Can Cerbero
Era un mastín feroz con tres cabezas, que estaba encadenado en la orilla
del Estigio, para guardar las puertas del infierno y las del palacio de
Plutón. El famoso
Hércules lo venció y encadenó, arrastrándole hasta un
precipicio, en el que lo tiró. Las plantas sobre las que cayó la baba
del enfurecido animal, se volvieron todas venenosas. La fábula del
can Cerbero debe su origen a enormes mastines que los mineros tenían en
sus minas para guardarlas.
Hidra de Lerna
Enorme culebra de siete cabezas, que si se las cortaban volvían al punto
a renacer. Hacía grandes estragos en los ganados que pastaban en las
cercanías de la laguna de Lerna, hasta que el heroico Hércules la atacó
y mató. Esto se explica diciendo que los alrededores de aquella laguna
estaban infestados de serpientes, que Hércules exterminó, disponiendo
una quema de yerbas y arbustos de aquellos parajes.
Hipogrifo
Animal fabuloso, medio caballo medio águila, que según los poetas era
montado por los héroes, sin duda para significar que se servían de
poderosos, ágiles y briosos caballos.
Salamandra
Especie de salamanquesa que constituyeron en emblema del fuego, porque
creían, no sólo que podía vivir entre llamas, sino que las apagaba por
su excesiva frialdad.
Harpías
Eran tres, Álope,
Aqueloe y Ocitea, e hijas de
Neptuno y de la mar. Sus
cuerpos eran de milano, sus caras de viejas, con pico encorvado. Eran
tan malas y voraces, que todo lo asolaban, y por doquier pasaban dejaban
tras sí el hambre y la desolación, por lo cual Bóreas, que es el viento
norte, las persiguió hasta el mar Jónico, en el que, cansadas de volar,
cayeron y se ahogaron. Dícese que lo que ha dado lugar a esta fábula fue
una plaga de langosta que asoló el país.
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