Historia de los hombres célebres de Grecia -
Capítulo IV -
Platón
Platón nació en Atenas, de ilustres padres, 429 años antes de la Era
cristiana. Llamáronle al principio Aristocles; pero su maestro en la
palestra le puso por nombre Platón por lo ancho de hombros que era.
Desde su infancia dio muestras de tener una imaginación viva y
brillante. A los 20 años se hizo discípulo y apasionado de
Sócrates, al
que denominaba el «Cisne de la Academia»; aprovechó tan bien las
lecciones de su maestro, que a los 25 años pasaba por un sabio
consumado. Después de la muerte de Sócrates viajó mucho para instruirse.
A su vuelta se estableció en un arrabal de Atenas, denominado de la
Academia, en donde estableció la suya de filosofía platónica, que formó
tantos discípulos.
Este gran maestro en el arte de pensar, lo fue igualmente en el de
hablar y de escribir. Estudió y tomó mucho de Homero, lo que hizo que se
le apellidase el «Homero de los filósofos». También le apellidaron, a
causa de su bello lenguaje, «apis attica» (abeja ateniense), y la
posteridad le dio el dictado de «Divino», a causa de la belleza de la
moral que enseñaba, que fue tal, que de ella se ha dicho que, aunque
humana, había preparado a los griegos a recibir la divina del Evangelio.
Su modo de vivir era sobrio y frugal, y su temperancia le proporcionó
una sana y larga vejez. Murió a los 84 años, en el mismo día en que
había nacido, 348 antes de la Era cristiana.
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