Historia de los hombres célebres de Grecia -
Capítulo XVII -
Pelópidas
General tebano, de que ya os hablé en el anterior capítulo. Después de
la batalla de Leuctres, se distinguió en el sitio de Esparta. Persuadió
a los tebanos a que hiciesen la guerra al tirano de Feres, que se
llamaba Alejandro, el que algunos años después fue asesinado por su
mujer, a lo que ayudaron sus tres hermanos. El ejército con que
emprendió esta campaña era menos numeroso que el que tenía el tirano;
habiéndosele advertido, contestó: «Mejor, así será mayor el número de
vencidos».
Cayó prisionero; pero no perdió su arrogancia y echó al tirano sus
crímenes en cara. El tirano le preguntó que por qué procuraba que le
mandase matar. «Es, contestó, por tal de que merezcas aún más el
odio de los dioses y de los hombres, y sucumbas más pronto».
Fue libertado por Epaminondas, y habiéndose expuesto imprudentemente en
una batalla por tal de matar él mismo al tirano, fue muerto con las
armas en las manos.
Pelópidas tenía un hijo vicioso y mala cabeza. Un día le dijo a
Epaminondas, que no estaba casado, que era un mal ciudadano no queriendo
casarse y dar hijos a la república. «Mira no la quieras tú mal,
respondió Epaminondas, dándole los tuyos».
En una ocasión en que se despedía de su mujer para ir a la guerra, le
dijo ésta llorando que mirase por la conservación de su vida. «Eso,
contestó Pelópidas, se le dice a los jóvenes; a los jefes no se les
ruega sino porque miren por la conservación de la vida de los demás».
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