Historia de los hombres célebres de Grecia -
Capítulo X -
Aristipo
Era natural de Cirene, discípulo de
Sócrates y fundador de la secta
filosófica denominada Cirenaica, porque se alejó completamente de la
doctrina de su sabio maestro. El fondo de su filosofía, que era que el
hombre ha nacido para gozar, que son los goces el bien soberano, le
atrajo muchos partidarios. Dionisio,
primer tirano de Siracusa, habiéndole preguntado: ¿Por qué los
filósofos concurrían tanto en casa de los grandes y éstos no se veían
nunca en casa de los filósofos? Es,
contestó Aristipo, porque los médicos son los que van a casa de los
enfermos, y no los enfermos a casa de los médicos.
«Si Aristipo supiera contentarse con comer legumbres, decía
Diógenes el
Cínico, no se rebajaría a hacer la corte a los grandes»; lo que sabido
por Aristipo contestó: «si Diógenes el Cínico supiese hacer la corte a
los grandes, no tendría que contentarse forzosamente con comer
legumbres».
Un día que le estaban zahiriendo con pullas y burlas,
se levantó tranquilamente y se alejó. El que le había hostilizado le
siguió, y alcanzado que le hubo, le preguntó por qué se iba. Es, contestó, porque
si sois dueño de asestarme vuestros tiros, tan dueño soy yo de evitar el
recibirlos.
A la pregunta que le hicieron de que cuál era la superioridad que tenían
los filósofos sobre los demás hombres, contestó: Consiste en que, si no
hubiese leyes, vivirían como si las hubiese.
Vivió 400 años antes del nacimiento del Señor. Compuso varios libros de
historia y de moral, que no se han conservado.
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