TORRE DE BABEL EDICIONES

Diccionario Enciclopédico Hispano-Americano
 

Diccionario filosófico

Diccionario de Filosofía

Vocabulario de Psicología

Vocabulario de economía

Biografías y semblanzas

Biblioteca del Pensamiento

Historia de
la Filosofía

Portal de Filosofía, Psicología y Humanidades

Selección de artículos de
 la clásica Enciclopedia española

 Edición íntegra del famoso diccionario de Voltaire

Breve definición de los términos filosóficos

Explicación de los conceptos, tesis
y escuelas

Principales conceptos de
esa ciencia

Vidas de los filósofos y pensadores

Textos íntegros de obras clásicas
de Filosofía

La filosofía de los principales pensadores, resúmenes, ejercicios...


Mitología de la juventud

 

La Mitología contada
a los niños

Cap. I

Cap. II

Cap. III - Saturno

Cap. IV - Cibeles

Cap. V - Júpiter

Cap. VI - Neptuno y las ninfas marinas

Cap. VII - Plutón y el Orco

Cap. VIII - Minerva

Cap. IX - Venus y Cupido

Cap. X - Baco - Ariadna

Cap. XI - Apolo y las Musas

Cap. XII - Diana

Cap. XIII - Esculapio - Hebe - Némesis - Los cíclopes - Argos

Cap. XIV - Atlas - Mercurio - Lares - Penates

Cap. XV - Infierno, Averno u Orco

Cap. XVI - Éolo - Bóreas - Zéfiro - Eco - Proteo

Cap. XVII - Animales fabulosos

Cap. XVIII - Divinidades Campestres

Locuciones tomadas de la Mitología

Historia de los héroes y semidioses de los griegos

Cap. I - Hércules

Cap. II - Teseo, Cadmo y Jasón

Cap. III - Agamenón y Orestes

Cap. IV - Ulises

Cap. V - Perseo

Cap. VI - Cástor y Pólux

Cap. VII - Edipo

Cap. VIII - Aquiles

Cap. IX - Deucalión y Pirra

Cap. X - Jano

Historia de los hombres célebres de Grecia

Cap. I -  Los Siete Sabios

Cap. II - Licurgo

Cap. III - Sócrates

Cap. IV - Platón

Cap. V - Aristóteles

Cap. VI - Heráclito

Cap. VII - Demócrito

Cap. VIII - Crates

Cap. IX - Diógenes

Cap. X - Aristipo

Cap. XI - Pitágoras

Cap. XII - Epicuro

Cap. XIII - Epicteto

Cap. XIV - Teofrasto

Cap. XV - Heródoto

Cap. XVI - Epaminondas

Cap. XVII - Pelópidas

Cap. XVIII - Jenofonte

Cap. XIX - Milcíades y Cimón

Cap. XX - Homero

Cap. XXI - Esopo

Cap. XXII - Hesíodo y otros escritores griegos

Cap. XXIII - Hipócrates

Cap. XXIV - Demóstenes

 

La Mitología contada a los niños e historia de los grandes hombres de Grecia

Fernán Caballero (1796-1877)

Índice
 

 

Baco y Ariadna  ◄

 

    ►  Diana

La Mitología contada a los niños - Capítulo XI - Apolo y las Musas

Apolo fue hijo de Júpiter y de Latona, que lo era, según unos, de Vulcano, y según otros del Titán Coeo. Latona fue cruelmente perseguida por Juno, a causa de sus celos, de manera que no hallaba donde guarecerse, hasta que Neptuno compadecido hizo surgir del fondo del mar una isla, que tuvo por nombre Delos, en donde a la sombra de un olivo dio Latona a luz dos mellizos, que fueron Apolo y Diana.

Fue Apolo dios del Sol y de la Luz, por lo que también se le llamó Febo, de dos palabras que significan «luz y vida». Su primera hazaña fue matar a la serpiente Pitón, que Juno había creado con objeto de perseguir a su rival Latona. Tomó por consorte a Coronis, hija de Flegias, rey de los Lapitas. Un cuervo le dijo que Coronis le era infiel; ofendido e irritado, la mató; pero arrepentido muy luego de lo que había hecho, castigó al cuervo acusador, convirtiéndole de blanco que era en negro. Había tenido un hijo de Coronis, llamado Esculapio, que fue tan gran médico que mereció ser dios de la medicina. No sólo sanaba a los enfermos, sino que decían que resucitaba a los muertos, por lo cual Plutón, que como sabéis era el dios del Orco, que así se llamaba su dominio subterráneo, dio quejas a Júpiter, diciéndole que ya nadie aportaba por allá. Júpiter, por complacer a su hermano, mató a Esculapio con uno de sus rayos. Apolo, lleno de ira y de dolor por la muerte de su hijo, y no pudiendo vengarse de Júpiter por ser dios y por ser su padre, mató a flechazos a todos los Cíclopes, que eran unos formidables gigantes con un solo ojo en la frente, y eran los herreros de las fraguas de Vulcano. A Esculapio se le daban por atributos la serpiente, la tortuga y el gallo, con alusión a la prudencia, al tiento y a la vigilancia que deben usar los médicos. Tuvo por hijos a Macaón y Podalirio, que fueron con los griegos a la guerra de Troya, y por hija a Panacea, que curaba todos los males; por eso se dice de esos remedios que se quieren aplicar, y se creen eficaces para curar todos los males, que son una «panacea».

Júpiter, enojado con Apolo por haber matado a los Cíclopes, le desterró del Olimpo, y entonces entra una era muy desairada para el famoso dios del Sol, de las Artes y de la Poesía. Empezó por guardar los ganados de Admeto, rey de Tesalia. La echó de galán y enamorado, y ninguna ninfa quiso corresponder a su amor. Huyendo de sus persecuciones la ninfa Dafne, hija del rey Peneo, suplicó a su padre que la libertase de las persecuciones de Apolo, lo que hizo aquél transformándola en laurel. Entonces quiso Apolo que le fuese consagrado este árbol, y que sirviese de recompensa a los poetas y de símbolo de gloriosos triunfos.

Por entonces también labró con Neptuno las murallas de Troya, por lo que no recibieron premio alguno. Inventó la lira; pero habiendo preferido Pan, dios de los pastores, la flauta, que él había inventado, fue elegido Midas, rey de Frigia, juez en la contienda; se declaró en favor de Pan, e indignado Apolo de su mal gusto, hizo que le naciesen unas grandes orejas de burro. En otra contienda que tuvo Apolo con el sátiro Marsias, que era gran poeta y músico, salió vencedor, y en castigo de haber querido competir con él, le desolló vivo el amable dios de las Artes.

Por fin se dio Júpiter por satisfecho, le perdonó y se volvió a encargar de esparcir la luz, por lo cual se le pinta, por lo regular, como un hermoso joven coronado de laurel, con la lira en la mano y conduciendo por el Cielo el carro del Sol, tirado por cuatro hermosos caballos blancos, rodeado de las Horas, que eran hijas de Júpiter y de Temis. A éstas se representa con alas de mariposa, una túnica color de rosa y un ramo de flores en las manos. Las de la noche se representan lo mismo, sólo que la túnica es negra, y en lugar de flores tienen en la mano un murciélago.

También se pinta a Apolo en el Parnaso rodeado de las Musas.

Las Musas fueron hijas de Júpiter y Mnemósine, que era hija del Cielo y de la Tierra, hermana de Saturno y de Rea. Al principio sólo hubo tres, Melete, que representa la meditación o reflexión; Mneme, que representa la memoria, y Aede, que representa el canto, o relación de los hechos; pero más adelante fueron nueve, que figuran las artes liberales, y son: Calíope, que preside a la poesía épica, elocuencia y retórica; Clío, que preside a la Historia; Érato, a la poesía amorosa; Talía, a la comedia; Melpómene, a la tragedia; Terpsícore al baile; Euterpe, a la música; Polimnía, a la armonía, pantomima y elocuencia, y Urania, que preside a la astronomía. Habitaban por lo regular en la cumbre del Parnaso, que es la montaña más alta de la Fócida. Allí corría la fuente Castalia, cuyas aguas comunicaban a los poetas el entusiasmo. También habitaban en el Pindo, montaña de la Grecia, y donde estaba la fuente Hipocrene que brotó de una patada de Pegaso. Pegaso era un caballo con alas que creó Neptuno, como anteriormente habéis visto; otros dicen que surgió de la sangre de Medusa cuando Perseo le cortó la cabeza. Minerva lo domó, pero no se deja montar sino por los poetas de primer orden.

 

La Mitología contada a los niños e historia de los grandes hombres de la Grecia - APOLO, dios del sol y de la luz - LAS MUSAS

Baco y Ariadna  ◄

 

    ►  Diana

 

 

  © TORRE DE BABEL EDICIONES - Edición, maquetación y diseño web: Javier Echegoyen - Aviso legal y política de privacidad