La Mitología contada a los niños -
Capítulo XI -
Apolo y las Musas
Apolo fue hijo de
Júpiter y de
Latona, que lo era, según unos, de
Vulcano, y según otros del
Titán Coeo. Latona fue cruelmente perseguida
por Juno, a causa de sus celos, de manera que no hallaba donde
guarecerse, hasta que Neptuno compadecido hizo surgir del fondo del mar
una isla, que tuvo por nombre Delos, en donde a la sombra de un olivo
dio Latona a luz dos mellizos, que fueron Apolo y
Diana.
Fue Apolo dios del Sol y de la Luz, por lo que también se le llamó
Febo,
de dos palabras que significan «luz y vida». Su primera hazaña fue matar
a la serpiente Pitón, que Juno había creado con objeto de perseguir
a su rival Latona. Tomó por consorte a Coronis, hija de
Flegias, rey de
los Lapitas. Un cuervo le dijo que Coronis le era infiel; ofendido e
irritado, la mató; pero arrepentido muy luego de lo que había hecho,
castigó al cuervo acusador, convirtiéndole de blanco que era en negro.
Había tenido un hijo de Coronis, llamado Esculapio, que fue tan gran
médico que mereció ser dios de la medicina. No sólo sanaba a los
enfermos, sino que decían que resucitaba a los muertos, por lo cual
Plutón, que como sabéis era el dios del
Orco, que así se llamaba su
dominio subterráneo, dio quejas a Júpiter, diciéndole que ya nadie
aportaba por allá. Júpiter, por complacer a su hermano, mató a Esculapio
con uno de sus rayos. Apolo, lleno de ira y de dolor por la muerte de su
hijo, y no pudiendo vengarse de Júpiter por ser dios y por ser su padre,
mató a flechazos a todos los Cíclopes, que eran unos formidables
gigantes con un solo ojo en la frente, y eran los herreros de las
fraguas de Vulcano. A Esculapio se le daban por atributos la serpiente,
la tortuga y el gallo, con alusión a la prudencia, al tiento y a la
vigilancia que deben usar los médicos. Tuvo por hijos a
Macaón y Podalirio, que fueron con los griegos a la guerra de Troya, y por
hija a Panacea, que curaba todos los males; por eso se dice de esos
remedios que se quieren aplicar, y se creen eficaces para curar todos
los males, que son una «panacea».
Júpiter, enojado con Apolo por haber matado a los Cíclopes, le desterró
del Olimpo, y entonces entra una era muy desairada para el famoso dios
del Sol, de las Artes y de la Poesía. Empezó por guardar los ganados de
Admeto, rey de Tesalia. La echó de galán y enamorado, y ninguna ninfa
quiso corresponder a su amor. Huyendo de sus persecuciones la ninfa
Dafne, hija del rey
Peneo, suplicó a su padre que la libertase de las
persecuciones de Apolo, lo que hizo aquél transformándola en laurel.
Entonces quiso Apolo que le fuese consagrado este árbol, y que sirviese
de recompensa a los poetas y de símbolo de gloriosos triunfos.
Por entonces también labró con
Neptuno las murallas de Troya, por lo que
no recibieron premio alguno. Inventó la lira; pero habiendo preferido
Pan, dios de los pastores, la flauta, que él había inventado, fue
elegido Midas, rey de Frigia, juez en la contienda; se declaró en favor
de Pan, e indignado Apolo de su mal gusto, hizo que le naciesen
unas grandes orejas de burro. En otra contienda que tuvo Apolo con el
sátiro Marsias, que era gran poeta y músico, salió vencedor, y en
castigo de haber querido competir con él, le desolló vivo el amable dios
de las Artes.
Por fin se dio Júpiter por satisfecho, le perdonó y se volvió a encargar
de esparcir la luz, por lo cual se le pinta, por lo regular, como un
hermoso joven coronado de laurel, con la lira en la mano y conduciendo
por el Cielo el carro del Sol, tirado por cuatro hermosos caballos
blancos, rodeado de las Horas, que eran hijas de Júpiter y de
Temis. A éstas se representa con alas de mariposa, una túnica color de
rosa y un ramo de flores en las manos. Las de la noche se representan
lo mismo, sólo que la túnica es negra, y en lugar de flores tienen en la
mano un murciélago.
También se pinta a Apolo en el
Parnaso rodeado de las Musas.
Las Musas fueron hijas de Júpiter y
Mnemósine, que era hija del
Cielo y
de la Tierra, hermana de
Saturno y de
Rea. Al principio sólo hubo tres,
Melete, que representa la meditación o reflexión;
Mneme, que representa
la memoria, y Aede, que representa el canto, o relación de los hechos;
pero más adelante fueron nueve, que figuran las artes liberales, y son:
Calíope, que preside a la poesía épica, elocuencia y retórica;
Clío, que preside a la Historia;
Érato, a la poesía amorosa;
Talía, a la comedia;
Melpómene, a la tragedia;
Terpsícore al baile;
Euterpe, a la música;
Polimnía, a la armonía, pantomima y elocuencia, y
Urania, que preside a
la astronomía. Habitaban por lo regular en la cumbre del
Parnaso, que es
la montaña más alta de la Fócida. Allí corría la fuente
Castalia, cuyas
aguas comunicaban a los poetas el entusiasmo. También habitaban en
el Pindo, montaña de la Grecia, y donde estaba la fuente
Hipocrene que
brotó de una patada de Pegaso. Pegaso era un caballo con alas que creó
Neptuno, como anteriormente habéis visto; otros dicen que surgió de la
sangre de Medusa cuando
Perseo le cortó la cabeza.
Minerva lo domó, pero
no se deja montar sino por los poetas de primer orden.
|