"De todo lo que acabamos de decir sobre la ciencia
misma, resulta la definición de la filosofía que
buscamos. Es imprescindible que sea la ciencia teórica
de los primeros principios y de las primeras causas,
porque una de las causas es el bien, la razón final. Y
que no es una ciencia práctica lo prueba el ejemplo de
los primeros que han filosofado. Lo que en un principio
movió a los hombres a hacer las primeras indagaciones
filosóficas fue, como lo es hoy, la admiración.
(...)
Así como llamamos hombre libre al que se pertenece a sí
mismo y no tiene dueño, en igual forma esta ciencia es
la única entre todas las ciencias que puede llevar el
nombre de libre. Sólo ella efectivamente depende de sí
misma. Y así con razón debe mirarse como cosa
sobrehumana la posesión de esta ciencia. Porque la
naturaleza del hombre es esclava en tantos respectos,
que sólo Dios, hablando como Simónides, debería
disfrutar de este precioso privilegio. (...).
Por último, no hay ciencia más digna de estimación que
ésta, porque debe estimarse más la más divina, y ésta lo
es en un doble concepto. En efecto, una ciencia que es
principalmente patrimonio de Dios, y que trata de las
cosas divinas, es divina entre todas las ciencias. Pues
bien, sólo la filosofía tiene este doble carácter. Dios
pasa por ser la causa y el principio de todas las cosas,
y Dios sólo, o principalmente al menos, puede poseer una
ciencia semejante. Todas las demás ciencias tienen, es
cierto, más relación con nuestras necesidades que la
filosofía, pero ninguna la supera."
Aristóteles: Metafísica, Libro Primero, II
"La filosofía es un enorme apetito de transparencia y una resuelta
voluntad de mediodía. Su propósito radical es traer a la superficie,
declarar, descubrir lo oculto o velado ―en Grecia la filosofía comenzó
por llamarse aléteheia, que significa desocultación, revelación o
desvelación; en suma, manifestación―. Y manifestar no es sino hablar,
lógos. Si el misticismo es callar, filosofar es decir: descubrir en la
gran desnudez y transparencia de la palabra el ser de las cosas, decir
el ser ―ontología―. Frente al misticismo, la filosofía quisiera ser el
secreto a voces."
Ortega y Gasset: ¿Qué es filosofía?, Lección V