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Exposición en esquema
Exposición desarrollada
Exposición en
esquema
Influencias
I. PRESOCRÁTICOS
1. Parménides y su escuela
• Concepción del Ser como la realidad
inmutable. • División de lo real en dos regiones: el mundo aparente (dado a los
sentidos) y el mundo verdadero (dado a la Razón). • La razón como el auténtico instrumento para el conocimiento. • División del conocimiento en dos tipos: la ciencia y la opinión.
2. Heráclito: el Mundo Sensible
(entidades que se ofrecen a los sentidos) está sometido a cambio
permanente.
3. Anaxágoras: existe una Mente o Inteligencia ordenadora (Noûs
en Anaxágoras, Demiurgo en Platón).
4. Pitagorismo
• Interés por la matemática. • Reivindicación de la razón. • Preeminencia del alma respecto del cuerpo. • Reencarnación del alma. • Modelos matemáticos para crear el mundo Sensible por parte del
Demiurgo.
II. RELIGIÓN ÓRFICA
• Dualismo antropológico. • Sobrevaloración del alma y “desprecio” del cuerpo. • Alma humana inmortal y divina.
• Propuesta moral: ascesis o purificación.
III. SOFISTAS: la filosofía
de Platón es consecuencia de su afán por superar radicalmente a los
sofistas:
• Enseñanza sofista: discursos
- Platón: diálogo. • Sofistas: relativismo y escepticismo -
Platón:
objetivismo y existencia de realidades absolutas que le sirven de
fundamento (las Ideas). • Sofistas: “logos” instrumental (instrumento de poder) -
Platón: “logos” dirigido al Bien.
IV. SÓCRATES
• Le inició en la filosofía. • Está presente en casi todos los escritos de Platón (los
“Diálogos”). • El diálogo como forma de investigación y de enseñanza. •
Teoría del conocimiento: la ciencia se tiene que referir a
lo universal; la teoría de la reminiscencia platónica, complemento
necesario de la idea socrática del conocimiento. • Antropología: primacía del alma respecto del cuerpo. •
Ética: cuidado del alma e intelectualismo moral y político. •
Metafísica: existen las entidades universales, en Platón no
sólo las relativas al mundo moral.
Repercusiones
I. FILOSOFÍA ANTIGUA
1. Escuela filosófica de Platón: influencia directa en el centro
de estudios creado por él mismo: la Academia, principalmente en la
llamada Academia Antigua.
2. Aristóteles
• Creyó en la existencia de entidades
universales (las esencias de las cosas), pero no separadas de las
cosas individuales, como afirmaba Platón, sino insertas en ellas. • Carácter divino e inmortal de la razón (el llamado por Aristóteles
“Entendimiento Agente”).
• Tesis de que el hombre es un ser social por naturaleza. • Importancia del conocimiento en ética y política (intelectualismo
moral moderado).
3. Neoplatonismo (ss. II-VI)
platonismo de orientación mística : Plotino, Porfirio...
II. FILOSOFÍA MEDIEVAL
1. Pensamiento musulmán: Alfarabi.
2. Pensamiento judío: Avencebrol.
3. Pensamiento cristiano
• San Agustín y agustinismo:
o Dualismo antropológico. o Creencia en la existencia de entidades universales, semejantes
a las Ideas de Platón (San Agustín las sitúa en la mente de
Dios). o Rechazo del papel de los sentidos en la fundamentación del
conocimiento.
• San Anselmo, San Buenaventura
• Santo Tomás:
o El concepto filosófico de la
participación. o Demostración de la existencia de Dios (por ejemplo, en 4ª
Vía).
III. RENACIMIENTO
1. Academia platónica de Florencia: Marsilio Ficino.
2. Utopías en el Renacimiento: Tomás Moro y Campanella (influidos
por la filosofía política utópica presente en el diálogo platónico
“República”)
IV. EDAD MODERNA
1. Descartes: innatismo del conocimiento, importancia de la razón
en el conocimiento.
2. Kant: en el concepto kantiano de ideas puras de la Razón.
IV. FILOSOFÍA CONTEMPORÁNEA
1. Fenomenología de Husserl y Scheler:
existen las esencias, los objetos ideales (entidades universales,
eternas e inmutables).
2. Popper: criticó lo que
consideraba pensamiento político autoritario de Platón,
pero coincide con él en la defensa de un mundo objetivo, más allá
de los cuerpos y las mentes (Platón lo llamó Mundo de las Ideas, Popper,
Mundo 3 (el Mundo 1 es el físico, el Mundo 2 el mundo de las mentes).
Exposición
DESARROLLADA |
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Influencias
A pesar de la indudable
originalidad de Platón (427-347 a.
C.), no es difícil encontrar en su pensamiento la huella de ideas y
problemas ya tratados por los presocráticos. La influencia de
Parménides y su escuela está clara en muchos de sus escritos y tesis
(a este filósofo dedicó el diálogo Parménides): la concepción del
Ser como inmutable, la división
de lo real en dos regiones, el mundo aparente y el mundo verdadero, en
paralelo a la división del conocimiento en dos tipos la ciencia o
verdadero conocimiento, que corresponde al ejercicio de la razón (la
llamada por Parménides “Vía de la verdad”) y la opinión, como
conjunto de verdades de rango muy inferior que se ofrecen a los sentidos
(la llamada por Parménides “Vía de la opinión”) son una muestra de ello.
Pero también está presente Heráclito (el diálogo Crátilo es
también un homenaje, con el nombre de uno de los discípulos de Heráclito).
El “río heraclitiano”, la realidad sometida a cambio permanente, aparece
en la filosofía platónica en el concepto de “mundo sensible” o conjunto de
entidades que se ofrecen a los sentidos. De Anaxágoras toma la
inteligencia ordenadora (nous), antecedente del Demiugo, semidios
que construye el Mundo Sensible imitando al Inteligible y dotándole de
finalidad, al contrario de lo defendido por los atomistas, para los que la
Naturaleza era simple expresión del azar y la necesidad.
En uno de sus viajes marchó a Italia Meridional a fin de conocer las ideas
pitagóricas allí presentes y que tanto llegó a estimar: en Menón
se prueba la teoría de la reminiscencia a partir de la demostración de un
teorema matemático realizada por un esclavo; el lema de la Academia
“nadie entre aquí que no sepa geometría” nos muestra su reconocimiento del
extraordinario valor de la matemática (en República la presenta
como un grado anterior a la dialéctica). Pero también la reivindicación de
la razón como instrumento para el conocimiento, la primacía del alma
frente al cuerpo, la teoría de la reencarnación del alma o el hecho de que
el Demiurgo crea el Mundo Sensible a partir de modelos matemáticos, son
claros ejemplos de su influencia. La religión órfica también está
presente en su pensamiento, principalmente en su radical dualismo
antropológico, con la sobrevaloración del alma y desprecio del cuerpo
(simple cárcel del alma) y las tesis carácter divino e inmortal del alma
humana, y en su ideal moral de la ascesis o purificación.
Pero, sin duda, el autor que
más determinó su pensamiento fue Sócrates, al que conoció en su
juventud y que le inició en la filosofía. La muerte de Sócrates (399 a.
C.) le afectó profundamente, por lo que la figura y pensamiento de su
maestro recorre muchos de sus escritos, principalmente en los llamados
“diálogos de juventud” (Apología, Critón...). Su huella se
puede rastrear en toda la filosofía platónica: consideración del diálogo
como la forma adecuada para la investigación filosófica y de la verdad;
primacía del alma frente al cuerpo; necesidad de atender al cuidado del
alma; el intelectualismo moral y político; la creencia en la importancia
de ofrecer definiciones universales y necesarias de los conceptos,
creencia que favorece la tesis de la existencia de las esencias o
entidades universales; la teoría de la reminiscencia, complemento
necesario a la mayéutica socrática...
Pero no podemos dejar de lado al movimiento sofista,
que, por oposición, también le influyó: toda la filosofía de Platón es
consecuencia de su afán por superar radicalmente a los sofistas. Por
ejemplo en las siguientes cuestiones: frente
a la costumbre sofista de enseñar dando discursos Platón propondrá el
diálogo como el ámbito de investigación filosófica y de descubrimiento de
la verdad y exigiendo del alumno su participación activa; frente al
relativismo y escepticismo sofista, Platón defiende la existencia de
realidades absolutas (las Ideas) que serán el fundamento de la posibilidad
del conocimiento objetivo y de su crítica al relativismo moral de los
sofistas; o, finalmente, frente a la concepción sofista del lenguaje y de
la razón como meros instrumentos para la defensa de cualquier interés
personal y del éxito en la polis, Platón quiere ofrecer una
concepción del uso del lenguaje y de la razón como escenario para alcanzar
un Bien objetivo y verdades comunes a todos los seres humanos.
Repercusiones
El pensamiento platónico
está presente de un modo u otro en todo el pensamiento occidental
(Whitehead dijo que toda la historia de la filosofía no es más que un
conjunto de notas a pie de página de las obras de Platón), por lo que aquí
se señalan las influencias más manifiestas y unánimemente aceptadas.
En la filosofía antigua: el año 387 a. C. Platón funda en Atenas la
Academia, uno de los centros educativos y de investigación más
importantes de la Antigüedad (hasta el
año 529 d. C., que fue cerrada por el emperador cristiano Justiniano).
En esta escuela se enseñaba música, astronomía, matemáticas y, como
culminación de los estudios, filosofía, y en ella destacaron importantes
matemáticos y astrónomos; pero
tampoco descuidó la Historia Natural (biología) ni el estudio de las
Leyes. De los varios períodos que conoció la Academia, el más fiel al
pensamiento de Platón es el primero, la Academia Antigua (siglos.
IV y III a. C.), que sigue
las doctrinas de Platón, si bien acentuando las ideas pitagóricas y
matematizantes que se encuentran en sus últimos escritos. Prolongando el
pensamiento de la Academia y ofreciendo una interpretación mística de su
pensamiento destaca también el llamado
neoplatonismo
(siglos
III-VI d. C.) con Plotino
(205-270), Porfirio(232-304),
Jámblico (240-325) y Proclo
(410-485) como sus más importantes representantes.
En la Academia se formó Aristóteles, su
discípulo más importante. Aunque criticó la teoría de las Ideas al
rechazar que haya realidades trascendentes e independientes del mundo
físico, mantuvo, con su maestro, que junto a las realidades individuales
existen las entidades universales (esencias o formas), pero no situadas
fuera de las cosas del mundo sino en lo individual, y que es a dichas
entidades universales a las que se debe referir la ciencia; la tesis del
carácter divino e inmortal de la razón (en su parte más excelente, lo que
Aristóteles llamará “entendimiento agente”) es también platónica. Por lo
demás, la consideración del hombre como una ser social por naturaleza o la
importancia del conocimiento para la vida moral y política (en unos
términos más moderados que Platón) muestran también una clara impronta de
su maestro.
Platón entendió la Idea
de Bien (como la Verdad, Belleza y Bondad máxima y pura, creadora y
directora del mundo) en términos que eran fáciles de encajar en el
monoteísmo de los judíos, cristianos y musulmanes, afinidad que con ellos
también guarda su concepción del alma e importantes tesis éticas, por lo
que no debe extrañarnos la presencia de este filósofo en el pensamiento
musulmán (Alfarabi (870-950)), judío (Avencebrol
(1020-1059)) y cristiano. En el pensamiento cristiano medieval lo
encontramos en San Anselmo (1033-1109) y San Buenaventura
(1221-1274), pero destaca sin duda su influencia en San Agustín
(354-430) y el agustinismo: su dualismo antropológico recuerda al
de Platón; creyó San Agustín también en la existencia de entidades
universales (para este autor situadas en la mente de Dios), y rechazó una
concepción empirista del conocimiento, aunque sustituyendo la
reminiscencia por la iluminación divina. Por su parte, Tomás de Aquino
utiliza el concepto platónico de participación para dar cuenta de las
relaciones entre Dios y las criaturas, y sus vías para la demostración de
la existencia de Dios (principalmente la cuarta, por los grados de
perfección) están influidas por nuestro filósofo.
El Renacimiento
supuso la renovación del pensamiento griego y de modo destacado el de
nuestro autor, primero gracias a la Academia platónica de Florencia,
especialmente con Marsilio Ficino (1473-1546), y después con las
utopías de Tomás Moro y Campanella, inspiradas en la obra
más importante de Platón, República. En la Edad Moderna,
aunque olvidado por el empirismo, tiene cierta presencia en el
racionalismo, así por ejemplo, Descartes defendió una teoría
innatista del conocimiento que guarda clara semejanza con la teoría de la
reminiscencia, y comparte el entusiasmo de Platón por el ejercicio de la
razón y la sospecha de la capacidad de los sentidos, así como el dualismo
antropológico. Incluso no es erróneo señalar que Kant se inspiró en
las Ideas de Platón para sus “ideas puras de la razón”.
La filosofía
contemporánea tiende hacia el empirismo y al pensamiento
antimetafísico (basta recordar a Marx, Nietzsche y el neopositivismo),
pero también destaca la huella platónica en algunas importantes
corrientes, como la fenomenología de Husserl y de
Scheler, quienes, al igual que Platón, creen en la existencia de
entidades eternas, inmutables y universales (las esencias) y en la
necesidad y posibilidad del conocimiento estricto, conocimiento referido a
lo absoluto, a los objetos ideales.
Finalmente, no podemos
olvidar al famoso filósofo Karl Popper
(1902-1997),
que tiene una actitud ambivalente ante Platón: en La sociedad abierta y
sus enemigos quiso demostrar que fue el padre espiritual de las
concepciones totalitarias del Estado y enemigo de la libertad, pero en
otros escritos parece mantener tesis muy próximas a las platónicas: Popper
considera que hay tres “Mundos”, el Mundo 1 o conjunto de hechos físicos,
el Mundo 2 o conjunto de estados mentales y el Mundo 3 en donde sitúa las
verdades objetivas y las leyes de la ciencias, independientes de los otros
dos. Este Mundo 3 es, sin duda, muy parecido al Mundo de las Ideas
propuesto por Platón. |