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Fenómenos
Los fenómenos constituyen el objeto de nuestro conocimiento; no son las
cosas en sí mismas sino sólo tal y como a nosotros se nos presentan, las
cosas ya sometidas a la estructura de nuestras facultades cognoscitivas:
al tiempo y el espacio como formas a priori de la Sensibilidad y a las
categorías del Entendimiento.
Son
fenómenos psíquicos todo aquello que se da a la Sensibilidad o
percepción interna (sentimientos, actos de voluntad, recuerdos,
pensamientos, en suma nuestra vida psíquica no interpretada en términos
metafísicos, es decir no interpretada en términos de propiedades del
alma); son fenómenos físicos todas las cosas que se ofrecen a la
percepción o Sensibilidad externa (plantas, seres inertes, animales, ...).
Una de las
tesis características del Idealismo Trascendental es que el conocimiento
humano no puede alcanzar las cosas tal y como puedan ser ellas mismas sino
sólo tal y como se nos muestran a nuestras facultades cognoscitivas, y por
lo tanto influidas o mediatizadas por la propia estructura de dichas
facultades.
Ver
“Idealismo Trascendental o crítico”, “noúmenos” y “revolución copernicana
(o giro copernicano) en filosofía”.
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