|
Alma
El
principio inmaterial, simple y espiritual fundamento de nuestra vida
psíquica. Según Kant no es posible su conocimiento, aunque podemos
postular su existencia como consecuencia de la reflexión relativa a la
experiencia moral.
La
percepción externa (los cinco sentidos) nos muestran los cuerpos, y el
sentido o percepción interna nos muestra el yo como ser pensante,
nos muestra la realidad psíquica. La psicología filosófica racionalista
creyó posible alcanzar el conocimiento del alma entendida como el sujeto o
responsable último de dicha vida psíquica: a partir del concepto “yo
pensante” dedujo las características tradicionales del alma:
inmaterialidad, incorruptibilidad, identidad o personalidad y
espiritualidad (que es la suma de las tres propiedades). Aunque no negó la
existencia del alma y de sus propiedades, Kant consideró imposible su
conocimiento y mostró que esta psicología racional utiliza argumentaciones
engañosas o paralogismos. De lo psíquico sólo es posible y legítima la
psicología empírica o conocimiento no del alma sino de las leyes
naturales que determinan los procesos y modificaciones de nuestra vida
psíquica empírica (la que se ofrece a la percepción interna).
Ver “postulados de la razón práctica”.
|