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Sentimiento Moral
Sentimiento
de aprobación o desaprobación hacia las acciones y cualidades de las
personas. Para Hume es el fundamento de la valoración moral.
La tesis
ética más característica de la filosofía de Hume consiste en afirmar que
el fundamento de la moral no está en la razón sino en los sentimientos.
Decimos de una acción o cualidad de una persona que es buena si
despierta en nosotros cierto tipo de sentimientos placenteros y que es
mala si despierta en nosotros sentimientos de desagrado.
Este punto de vista sugiere que el placer y el dolor abarca tipos
muy distintos de sensaciones: desde las sensaciones meramente subjetivas
de placer y dolor atribuibles a modificaciones corporales, hasta las
sensaciones de placer consecuencia de la percepción de objetos
estéticos. Precisamente los sentimientos morales, según Hume,
guardan cierta semejanza con los que
aparecen en la experiencia estética (por ejemplo, porque
ambos son desinteresados), y en su análisis de la conducta moral compara
a ésta con la experiencia estética para mostrar que no es la razón sino
el sentimiento el criterio fundamental.
Su
caracterización del sentimiento moral no es muy precisa, pero parece que
consideró que éste aparece cuando se dan las siguientes circunstancias:
-
provoca una valoración de las acciones,
las cualidades o los caracteres de las personas;
-
es
consecuencia de la consideración de la acción o cualidad de la persona
con independencia de nuestro interés particular (es desinteresado);
-
se
refiere propiamente a las intenciones y al carácter de las personas:
cuando valoramos las acciones en realidad lo hacemos porque
consideramos a éstas como signo de alguna cualidad o del carácter;
-
aparece con la percepción de la felicidad de los demás
o con la observación de cómo una acción o cualidad es útil para la
felicidad de los demás.
Hume
consideró que los sentimientos
morales o “humanidad”, (al menos los primarios o fundamentales)
son comunes a todos los hombres y que se manifiestan en todos los
hombres del mismo modo ante la percepción de las mismas acciones o
cualidades.
Ver “emotivismo
moral”.
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