|
Hipótesis Del Genio Maligno
Hipótesis postulada por Descartes en la duda metódica con la que
pone en cuestión los conocimientos
aparentemente más seguros, incluidos los matemáticos. Entidad hipotética postulada por Descartes en un momento del
desarrollo de la duda metódica.
el título "Genio maligno" se refiere a un Supuesto Dios que nos ha creado
imperfectamente para que “nos engañemos siempre aún en las cosas que
pensamos conocer mejor”.
Con esta hipótesis Descartes culmina la duda metódica y con ella
adquiere la máxima radicalidad. Nos
dice que tal vez hemos sido creados por un Dios que nos obliga a
engañarnos sistemáticamente, que ha dispuesto nuestra naturaleza de
tal modo que creemos estar en la verdad cuando realmente estamos en el
error. Con esta hipótesis se cuestiona la legitimidad de las
proposiciones que parecen tener la máxima evidencia, las que se presentan
con “claridad y distinción” (excepto las referidas a la propia mente, como
mostrará el descubrimiento del cogito), proposiciones del tipo “dos más
tres es cinco” o “la suma de los ángulos de todo triángulo es igual a dos
rectos”. Por lo tanto, llega a cuestionar la veracidad de la propia
matemática.
El objetivo de este extraño supuesto
es ver si es posible encontrar algo que sea absolutamente verdadero:
si encontramos una verdad que llegue a superar esta hipótesis, su calidad
como verdad será extraordinaria. Aunque Descartes no explica ni justifica
cuidadosamente la hipótesis del genio maligno, parece que se refería a las
siguientes cuestiones: podemos considerar que nuestro reconocimiento de
algo como verdadero es consecuencia de nuestra naturaleza (nosotros
diríamos ahora de nuestro cerebro), y podríamos pensar que vemos algo como
verdadero porque estamos hechos como estamos hechos, de tal forma que a
distinta constitución distinto conocimiento; tal vez las cosas que puedan
considerar verdaderas seres pertenecientes a otras especies, o seres
racionales que hayan sufrido una evolución biológica diferente (por
ejemplo, los extraterrestres), pueden ser distintas a las nuestras. Cabe
dudar que la matemática, por ejemplo, tenga una validez universal, en el
sentido de que tal vez para otros seres, seres con una naturaleza
psicológica o física distinta a la nuestra, las verdades matemáticas sean
también distintas a las nuestras. En definitiva, si
reflexiones de este tipo nos llevan a
pensar que el reconocimiento de algo como verdadero depende de
nuestra propia naturaleza o forma de ser, parece que hasta los
conocimientos más firmes pueden ponerse en cuestión. Es posible que
Descartes introdujese la hipótesis del genio maligno para señalar esta
última duda.
En cuanto a la palabra “genio” nos dice Descartes que podríamos
llamar así al Dios que tal vez nos ha hecho de ese modo tan falible para
no confundirlo con el Dios cristiano, del cual se predica siempre la
bondad.
|