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Espíritus Animales
Corpúsculos materiales gracias
a los cuales el cerebro puede sentir los cambios del mundo físico
y provocar el movimiento de las distintas partes del cuerpo.
En
el “Tratado del hombre”, Descartes estudia los procesos físicos de nuestro
cuerpo, particularmente los que tienen que ver con el sistema nervioso
(movimiento y percepción). En esta obra nos dice que la glándula pineal
deja pasar al cerebro sólo las “porciones más sutiles y animadas de la
sangre”, a las que compara con “un viento muy sutil, o más bien, una llama
muy viva y muy pura”; estos corpúsculos son los “espíritus animales”
(recordamos que el término “espíritu” viene del latín “spiritus”, soplo de
aire, aire). A partir del cerebro los “espíritus animales” se desplazan
por los nervios sensoriales y motores, permitiendo la percepción y el
movimiento de las distintas partes del cuerpo. En cierto modo, el
concepto de “espíritus animales” anticipa de un modo muy rudimentario el
concepto actual de neurona.
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