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Argumento Basado En La Idea De Un Ser Perfecto
Demostración de la existencia de Dios a partir de la reflexión
relativa a la existencia en nosotros de la idea de un ser absolutamente
perfecto.
Esta prueba, tal y como la presenta en la “Tercera Meditación”, es
en cierto sentido una mezcla de la prueba tomista basada en la existencia
de distintos grados de perfecciones y de la relativa a la causalidad. La
principal diferencia respecto de las Cinco Vías es
que éstas parten de la observación de perfecciones en la realidad
(incluido el mundo físico) y de la observación de vínculos causales entre
las cosas. Descartes no puede utilizar estos recursos porque en el momento
de la duda metódica en el que se incluye la prueba aún no sabe si existen
cosas distintas a su propio pensamiento. Sólo le cabe mirar en su
interior, ver si hay distintos niveles de perfección en sus ideas y
reflexionar sobre la causa de la aparición en su mente de dichas ideas.
Partes principales del argumento:
1. Comienza distinguiendo dos aspectos
en las ideas: las ideas en cuanto que son
actos mentales y en cuanto poseen contenido objetivo;
a) las ideas en cuanto actos mentales no presentan entre ellas
diferencias o desigualdad alguna:
todas son acontecimientos mentales, todas pertenecen al mismo tipo
de realidad, la realidad psíquica;
b) pero atendiendo a su contenido, a lo que representan, su
realidad es diversa (Descartes llama “realidad objetiva” a esta
peculiaridad de las ideas); todas las
ideas son en un sentido semejantes y en otro distintas: la idea de
mesa es semejante y distinta a la idea de color, es semejante en la
medida en que ambas son ideas, pero es
distinta porque una representa una mesa, es decir, representa una
substancia, y otra representa el color, es decir, representa un accidente;
la realidad objetiva de cada idea es distinta;
c) podemos hablar de unas ideas más
perfectas que otras, perfección que les
viene dada de la perfección que cabe atribuir a lo representado en ellas:
así la idea de ángel es más perfecta que la idea de libro, porque los
ángeles son más perfectos que los libros, y la idea de substancia es más
perfecta que la idea de atributo, porque las substancias son más perfectas
que los atributos.
2.
Si nos preguntamos cuál de todas
nuestras ideas es la más perfecta, cuál tiene más realidad objetiva,
tendríamos que decir que la idea de Dios
pues reúne las ideas de todas las perfecciones en las que podamos pensar;
la idea de Dios es la idea del ser sumamente perfecto.
3.
Introduce el principio metafísico de
que la realidad que se encuentra en el efecto no puede ser superior a la
realidad de la causa; este principio ya
estaba en la Tercera Vía tomista, pero
aplicado al diferente grado de perfección de las cosas;
a) a toda idea con una realidad
objetiva dada le debe corresponder una causa cuya realidad formal sea
igual o mayor: esto quiere decir que la
causa de la idea debe poseer una perfección real (“formal”) que sea
proporcional a la perfección de la propia idea; a mayor realidad objetiva
de una idea, mayor realidad formal debe tener el objeto que la haya
causado. Descartes hace un catálogo de las ideas que encuentra en sí
mismo: unas representan a hombres, otras a animales, otras a ángeles, unas
representan substancias, otras atributos; y examina si él mismo podría
considerarse el responsable, la causa de todas sus ideas; cree que en sí
mismo puede encontrar el fundamento y la perfección adecuada para dar
cuenta de casi todas las ideas;
b) la idea de perfección absoluta no se
puede explicar a partir de las facultades del propio sujeto, luego debe
estar en nuestra mente porque un ser más perfecto que nosotros nos la ha
puesto; debe se innata. Ese ser es Dios.
Muchos filósofos consideran que la idea de infinito proviene, por negación
de los límites, de la idea de lo finito, Descartes invierte esta relación
afirmando que la noción de finitud, de limitación, presupone la idea de
infinitud.
4. Conclusión:
“aunque yo tenga la idea de substancia en virtud de ser yo una
substancia, no podría tener la idea de una substancia infinita, siendo yo
finito, si no la hubiera puesto en mí una substancia que verdaderamente fuese infinita”,
luego Dios existe.
Ver “pruebas para la demostración de la
existencia de Dios”.
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