Diccionario Enciclopédico Hispano-Americano - Diccionario filosófico de Voltaire - Biblioteca
Diccionario de Filosofía
- Historia de la filosofía de Balmes - Biografías - Resúmenes - Ejercicios

Torre de Babel Ediciones Psicología Vocabulario

FILOSOFÍA GRIEGA

FILOSOFÍA MEDIEVAL Y MODERNA

FILOSOFÍA CONTEMPORÁNEA

Origen de la filosofía-Presocráticos-Sofistas y Sócrates -
Platón
- Aristóteles - Filosofía helenística
Santo Tomás - Descartes - Hume - Kant Marx - Nietzsche - Ortega y Gasset - Wittgenstein - Sartre



PRESOCRÁTICOS

Biografías

Ejercicios

Textos

Conceptos fundamentales explicados

Actitud mítica
Actitud racional

Agnosticismo
Alma
Antropología
Antropomorfismo
Aporías de Zenón
Arché
Ascetismo, Ascética
Atomismo
Escepticismo
Escuela de Elea
Espíritu
Filosofía
Filosofía griega
Filosofía jónica
Filósofos monista
s y pluralistas
Finalismo
Homeomerías
Intelectualismo moral
Logos
Mayéutica
Mecanicismo
Mente
Mito
Naturaleza
Nomos
Noûs
Objetivismo
Ontología
Paradojas
de Zenón

Pitagorismo
Presocráticos
Relativismo
Religión órfica
Sofistas,sofistica
Teleología

 

TORRE DE BABEL EDICIONES



Portal de Filosofía y Psicología en Internet

HISTORIA DE LA FILOSOFÍA

Explicación de la filosofía de los principales pensadores, resúmenes, ejercicios...

DICCIONARIO DE FILOSOFÍA

Breve definición de los términos y conceptos filosóficos más importantes en la Historia de la Filosofía Occidental

VOCABULARIO DE PSICOLOGÍA

Explicación de los principales conceptos, tesis y escuelas en el área de la Psicología

 

Muerte de Sócrates
(detalle) David - 1787

 
 

 

 

Alma

Las dos formas principales de concebir el alma en el mundo griego fueron el alma entendida como principio de vida, común a todos los seres vivos (plantas, animales y hombres) y el alma entendida como principio de racionalidad, con carácter divino e inmortal, exclusiva  sólo del ser humano.

      En castellano hay cuatro términos con un significado muy próximo: alma, psíque, espíritu y mente.

      El término castellano alma proviene del término latino anima, el cual, a su vez, deriva del griego ánemos, viento. En el mundo griego, como en muchas culturas primitivas, se entendía el alma fundamentalmente como el principio de vida de todo ser viviente. Este hálito, soplo o principio vital se encuentra en todos los seres vivos (incluidos también los animales y las plantas) y desaparece cuando el cuerpo muere. La concepción del alma como algo distinto del cuerpo, inmaterial e inmortal empieza a tener importancia con el orfismo, Platón y más tarde con el cristianismo, pero no se encuentra en el mundo griego antiguo. Por ejemplo, en Homero no está clara la idea de la inmortalidad, y mucho menos el carácter inmaterial del alma: Homero utiliza fundamentalmente las palabras psyché y thymós para referirse al alma. Thymós es el alma entendida como fuerza vital, como aquello que vivifica el cuerpo, pero que desaparece tras la muerte de éste. Lo único que parece sobrevivir a la destrucción del cuerpo es la psyché entendida como sombra, imagen, espíritu o fantasma de la persona que tras la muerte del cuerpo habita en el mundo de las sombras, el Hades. Cuando Ulises en sueños baja al Hades y se encuentra con la psyché de sus amigos muertos en Troya, los ve tristes, apagados, sin apenas actividad, y eso porque les falta la thymós o fuerza vital.

      Los filósofos presocráticos concibieron el alma como el principio vital que determina las actividades de los seres vivos, pero no alcanzaron una comprensión del alma como una realidad independiente del cuerpo, divina e inmortal. Así por ejemplo, los atomistas aceptaron su existencia, pero la consideraron compuesta de átomos más perfectos que el resto pero materiales, la concibieron formada de átomos esféricos y lisos, y por tanto mortal.

    Dada la importancia de este vocablo y de sus equivalentes, puede ser útil la siguiente tabla con sus más relevantes significados:

 

GRIEGO

CASTELLANO

 

LATÍN

CASTELLANO

ánemos viento, aire *, alma como principio vital   anima soplo, aire, aliento, principio vital, vida, alma
thymós alma entendida como aliento o fuerza vital   animus alma, espíritu,  principio vital, mente, pensamiento, ánimo
pneuma soplo, viento, aliento, respiración, vida, alma, espíritu  

spiritus

 

soplo de aire, aire, hálito, aliento, estado de ánimo, espíritu, alma
psyché

soplo, hálito, aliento vital, fuerza vital, alma, vida, espíritu

 

mens

mente, espíritu, razón, alma, intelecto

noûs inteligencia, espíritu, mente, pensamiento, razón, intelecto, alma      
 

 

* los términos en cursiva son la traducción más habitual

      Ver “espíritu” y “mente, y también "alma" en el Diccionario filosófico de Voltaire y en el Diccionario Enciclopédico Hispano-Americano.

 

 

TEXTOS PRESOCRÁTICOS-SOFISTAS-SÓCRATES

 

Los filósofos presocráticos creyeron necesario hablar del alma, algunos relacionándola claramente con el cuerpo al entenderla como principio de vida y otros en términos más dualistas al considerala divina e inmortal; este parece ser el caso de Empédocles.

 

    Otros hay además que afirman que el alma se halla mezclada con la totalidad del Universo, de donde seguramente dedujo Tales que todo está lleno de dioses.


Aristóteles, De anima, A5, 411 a 7
(Biblioteca clásica Gredos. Traductor: Tomás Calvo Martínez)

 

      Anaxímenes de Mileto, Hijo de Eurístatro, declaró que el principio de las cosas existentes es el aire; pues de éste nacen todas las cosas y en él se disuelven de nuevo. y así como nuestra alma, que es aire, dice, nos mantiene unidos, de la misma manera el viento (o aliento) envuelve a todo el mundo.


Aecio, I 3, 4
 (Kirk y Raven, Los Filósofos Presocráticos, Editorial Gredos) 


      Pues no son nuestra sangre, según él (Empédocles), ni la mezcla de nuestro aliento los que causaron el principio esencial del alma; antes al contrario, son estos ingredientes los que componen el cuerpo, nacido de la tierra y mortal. Y, puesto que el alma le viene de otro lugar, por eufemismo denomina al nacimiento estancia en el extranjero -el más consolador de todos los hombres-; pero el alma, en realidad de verdad, anda huida y errante, desterrada por los decretos y leyes de los dioses.

 

Plutarco, De exilio 17, 607 D
 (Kirk y Raven, Los Filósofos Presocráticos, Editorial Gredos) 
     

 

 

 © Javier Echegoyen Olleta
Edición en papel:
Historia de la Filosofía. Volumen 1: Filosofía Griega. Editorial Edinumen