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Logos Espermatikós
Para los estoicos, la razón generadora de todas las cosas, la divinidad
que abarca, dirige, da vida y un destino a todas las cosas de la
Naturaleza.
Creyeron que en la realidad, junto con un principio material pasivo,
encontramos otro activo, también material pero más sutil y divino, al que
dieron el nombre de Pneuma. El Pneuma o Espíritu o Dios impregna la
totalidad de las cosas y tiene una de sus manifestaciones más propias en
lo que llamaron Logos Espermatikós. El Logos es la razón seminal, la
potencia original y creadora de todas las cosas, y la ley que rige el
cambio de las cosas, les da racionalidad y las une formando un mundo. El
hecho de que todas las cosas estén impregnadas de este logos permite la
simpatía o comunicación entre todas las cosas del mundo y la existencia de
una armonía profunda en el Universo. Sobre estas creencias los estoicos
desarrollaron la idea de la posibilidad de las predicciones, del arte
adivinatorio o “Mántica”, y la idea del fatalismo y determinismo estoico:
todas las cosas están trabadas unas con otras, todos los acontecimientos
están encadenados a partir de la ley eterna e inmutable del Logos.
Ver “Pneuma”.
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