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La filosofía de Aristóteles - Virtud

 

Escuela de Atenas
(detalle: Aristóteles)
 Rafael - 1509-1510

 

 

 

Virtud

Hábito selectivo que consiste en un término medio relativo a nosotros, determinado por la razón y por aquella por la cual decidiría el hombre prudente. En latín “virtus”, en griego “areté”. Para Aristóteles la virtud es una "excelencia añadida a algo como perfección".

     Cuando una entidad realiza su función propia, pero no de cualquier manera sino de un modo perfecto, entonces de dicha entidad decimos que es virtuosa o buena. Es importante observar que según este punto de vista cabe hablar de virtud en un sentido muy amplio (a diferencia del modo actual de hablar que restringe la virtud al ámbito de las costumbres y la práctica moral). Nosotros utilizamos la palabra virtud y bondad en ciertos contextos de un modo parecido al griego, como cuando hablamos de un buen cuchillo para designar el cuchillo que corta ―es decir que es capaz de realizar su finalidad―, pero no de cualquier manera sino bien. En la noción aristotélica de virtud son importantes los conceptos de naturaleza y de finalidad: la virtud de un objeto tiene que ver con su naturaleza y aparece cuando la finalidad que está determinada por dicha naturaleza se cumple en el objeto en cuestión. Aristóteles muestra en “Ética a Nicómaco”, que la virtud humana no puede ser ni una facultad ni una pasión sino un hábito. Que sea un hábito quiere decir que aparece no por naturaleza sino como consecuencia del aprendizaje, y más exactamente de la práctica o repetición. La práctica o repetición de una acción genera en nosotros una disposición permanente o hábito ―de ahí que la tradición aristotélica hable de una segunda naturaleza para referirse a los hábitos― que nos permite de forma casi natural la realización de una tarea. Los hábitos pueden ser buenos o malos; son hábitos malos aquellos que nos alejan del cumplimiento de nuestra naturaleza y reciben el nombre de vicios, y son hábitos buenos aquellos por los que un sujeto cumple bien su función propia y reciben el nombre de virtudes.

      En general llamamos virtud a toda perfección de algo por lo que podemos distinguir virtudes del cuerpo y virtudes del alma; pero en la ética aristotélica las virtudes estudiadas y que le interesan a este filósofo son las virtudes del alma, y en ellas distingue:

  • las virtudes que perfeccionan el intelecto o virtudes intelectuales o dianoéticas;

  • las virtudes que perfeccionan la voluntad o virtudes éticas o morales.

Aristóteles - Esquema de su pensamiento - Resumen de la filosofía aristotélica para la preparación de la PAU (prueba de acceso a la universidad)

 

CLASIFICACIÓN DE LAS VIRTUDES

definición de la virtud  

en general excelencia añadida a algo como perfección; buena disposición para el cumplimiento o realización perfecta de una inclinación natural
tipos generales

 tipos generales

VIRTUDES ÉTICAS VIRTUDES DIANOÉTICAS O INTELECTUALES

definición

perfección de la voluntad; hábito selectivo que consiste en un término medio (entre el exceso y el defecto) relativo a nosotros, determinado por la razón y por aquella por la cual decidiría el hombre prudente

perfección del entendimiento o razón en relación al conocimiento de la verdad; hábito que faculta para la realización del apetito natural del hombre hacia el saber

forma de adquirirse

la repetición, la costumbre

el aprendizaje, la instrucción

tipos

 valor

templanza

liberalidad

ciencia

inteligencia

sabiduría

arte

prudencia

vicio por defecto

temeridad

intemperancia o libertinaje

prodigalidad

 son tres formas de perfección de la razón teórica

son dos formas de perfección de la razón práctica

vicio por exceso

cobardía

insensibilidad

avaricia 

Virtud moral más importante:
JUSTICIA dar a cada uno lo debido

tipos de justicia

GENERAL O LEGAL

JUSTICIA DISTRIBUTIVA

JUSTICIA CONMUTATIVA

definición

conformidad a las leyes de la ciudad

 reparto de bienes, derechos y obligaciones a cada uno según su mérito o demérito; en cierto sentido excluye la igualdad

reciprocidad: cada uno debe recibir lo que ha dado o el equivalente; lo igual por lo igual

 

      Ver “virtud intelectual” y “virtud moral”. 

Diccionario de filosofía aristotélica - Definiciones del propio Aristóteles de los términos principales de su filosofía. Textos de Aristóteles.

 

 

 

 

TEXTOS DE ARISTÓTELES

Aristóteles presenta en este texto de la Ética a Nicómaco la noción general de virtud, rechazando que pueda ser una pasión o una facultad e identificándola con los hábitos.

 

 

 

       Una vez fijados todos estos puntos, indicaremos lo que es la virtud. Como en el alma no hay más que tres elementos: las pasiones o afecciones, las facultades y las cualidades adquiridas o hábitos, es preciso que la virtud sea una de estas tres cosas.
      Llamo pasiones o afecciones, al deseo, a la cólera, al temor, al atrevimiento, a la envidia, a la alegría, a la amistad, al odio, al pesar, a los celos, a la compasión; en una palabra, a todos los sentimientos que llevan consigo dolor o placer. Llamo facultades a las potencias que hacen que se diga de nosotros, que somos capaces de experimentar estas pasiones; por ejemplo, de encolerizarnos, de afligirnos, de apiadarnos. En fin, entiendo por cualidad adquirida o hábito la disposición moral, buena o mala, en que estamos para sentir todas estas pasiones. Así, por ejemplo, en la pasión de la cólera, si la sentimos demasiado viva o demasiado muerta, es una disposición mala; si la sentimos en una debida proporción, es una disposición que se tiene por buena. La misma observación se puede hacer respecto a todas las demás pasiones.
      De aquí se sigue, que ni las virtudes ni los vicios, hablando propiamente, son pasiones. Por el pronto y en realidad no se nos llama buenos o malos en vista de nuestras pasiones, sino teniendo en cuenta nuestras virtudes y nuestros vicios. En segundo lugar, al hombre no se le alaba ni se le censura a causa de las pasiones que tiene; así que no se alaba ni se censura al que en general tiene miedo o se encoleriza, sino que sólo es censurado el que experimenta estos sentimientos de cierta manera; y, por el contrario, en razón de los vicios y virtudes que descubrimos, somos directamente alabados o censurados. Además, los sentimientos de cólera y de temor no dependen de nuestra elección y de nuestra voluntad, mientras que las virtudes son voliciones muy reflexivas, o por lo menos, no existen sin la acción de nuestra voluntad y siendo objeto de nuestra preferencia. Añadamos también, que respecto de las pasiones debe decirse que somos por ellas conmovidos, mientras que respecto de las virtudes y de los vicios no se dice que experimentamos emoción alguna; y sí sólo que tenemos una cierta disposición moral.
      Por estas mismas razones las virtudes no son tampoco simples facultades; porque no se dice de nosotros que seamos virtuosos o malos sólo porque tengamos la facultad de experimentar afecciones, así como no es este motivo suficiente para que se nos alabe o se nos censure. Además, la naturaleza es la que nos da la facultad, la posibilidad de ser buenos o viciosos; pero no es ella la causa de que nos hagamos lo uno o lo otro, como acabamos de ver.
     Concluyamos, pues, diciendo, que si las virtudes no son pasiones, ni facultades, no pueden ser sino hábitos o cualidades; y todo esto nos prueba claramente lo que es la virtud, generalmente hablando.

Aristóteles, Moral a Nicómaco, Libro Segundo, V
(Biblioteca Filosófica. Obras filosóficas de Aristóteles. Volumen 1. Traducción: Patricio de Azcárate)

 


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Edición en papel:
Historia de la Filosofía. Volumen 1: Filosofía Griega.
Javier Echegoyen Olleta. Editorial Edinumen.