"Puesto que todo conocimiento y toda elección tienden a algún bien, volvamos de nuevo
a plantearnos la cuestión: cuál es la meta de la política y cuál es
el bien supremo entre todos los que pueden realizarse. Sobre su
nombre, casi todo el mundo está de acuerdo, pues tanto el vulgo como
los cultos dicen que es la felicidad, y piensan que vivir bien y
obrar bien es lo mismo que ser feliz. Pero sobre lo que es la
felicidad discuten y no lo explican del mismo modo el vulgo y los
sabios."
Aristóteles,
Ética a Nicómaco, I
“Si, pues, la mente es divina respecto del hombre, también la vida según
ella será divina respecto de la vida humana. Pero no hemos de seguir los
consejos de algunos que dicen que, siendo hombres, debemos pensar sólo
humanamente y, siendo mortales, ocuparnos sólo de las cosas mortales,
sino que debemos, en la medida de lo posible, inmortalizarnos y hacer
todo esfuerzo para vivir de acuerdo con lo más excelente que hay en
nosotros; pues, aun cuando esta parte sea pequeña en volumen, sobrepasa
a todas las otras en poder y dignidad. (...) lo que es propio de cada
uno por naturaleza es lo mejor y lo más agradable para cada uno. Así,
para el hombre, lo será la vida conforme a la mente, si, en verdad, un
hombre es primariamente su mente. Y esta vida será también la más
feliz.”
Aristóteles,
Ética a Nicómaco, X