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Escuela de Atenas
(detalle: Aristóteles)
Rafael - 1509-1510 |
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Movimiento Artificial
Es aquel movimiento o cambio que le corresponde a un objeto artificial en
virtud de sus propiedades artificiales, o el que corresponde a un objeto
natural sin que sea consecuencia de su propia naturaleza, bien porque
dicho cambio descansa en un agente externo bien porque el sujeto lo hace a
partir de un aprendizaje.
Esto último ocurre cuando una persona que es médico utiliza su saber para
curarse una enfermedad que no remite espontánea o naturalmente.
Hay que tener en cuenta que todo objeto artificial está hecho en último
término con partes naturales por lo que todo objeto artificial tendrá dos
tipos distintos de movimientos: aquellos que le corresponden por su
dimensión natural (como el peso) y aquellos que le corresponden por su
dimensión artificial (como el poder desplazarse a gran velocidad si se
trata de un coche). Finalmente, no hay que creer que todo movimiento o
cambio producto de la técnica deba ser necesariamente antinatural: en
algunos casos será contrario a la naturaleza o violento como cuando
alguien utiliza medios violentos para acabar con la vida de un ser vivo y
en otros casos será conforme a la naturaleza, como cuando un médico
utiliza su saber para curar la fractura del brazo de una persona.
Movimiento Natural
Esta expresión es fundamental en la Física aristotélica. El movimiento
natural es aquel que le corresponde a una sustancia en virtud de sus
propiedades naturales.
Incluso, señala Aristóteles, en la medida en que los objetos artificiales
están hechos siempre a partir de elementos naturales, también a dichos
objetos les corresponderá cambios o movimientos naturales ―como por
ejemplo a una mesa el caerse si se le somete a una fuerza, o el oxidarse
en la medida en que sus componentes materiales permitan dicha
modificación―. El movimiento o cambio natural consiste en la modificación
que sufre una entidad como consecuencia de su afán por la consecución de
la forma a la que tiende, como consecuencia del afán por la realización
del fin al que aspira. El movimiento natural ―como todo tipo de
movimiento― puede ser en función de la cualidad (como el cambio que sufre
una hoja en otoño), de la cantidad (como el crecimiento de un árbol), pero
también local. Este último punto es muy importante pues la física
aristotélica hará difícil la introducción del principio de inercia al
establecer que el estado natural de las cosas sublunares es el del reposo
en el suelo en el caso de las cosas pesadas, y el estar arriba en el caso
de la ligeras como el humo, siendo cualquier otro movimiento local algo
que les ocurre a partir de un principio externo al propio objeto.
El tema del movimiento natural es también importante en la ética
aristotélica puesto que para este filósofo la conducta buena y la virtud
no es otra cosa que aquella conducta y disposición del alma gracias a las
que el sujeto realiza bien su función o finalidad propia, y la conducta y
disposición del alma malas aparecen en el hombre cuando éste intenta
violentar su naturaleza: la conducta buena es la conducta natural y la
mala la antinatural.
Ver “naturaleza”
y “virtud”.
Movimiento Violento
Movimiento o cambio de un ente
contrario a lo que establece su naturaleza.
El movimiento natural se opone al movimiento violento o contranatura: el
movimiento natural lo ejerce el ser natural de forma espontánea y fluye
con relativa facilidad y libertad; sin embargo, cuando queremos que un
objeto realice un movimiento violento o antinatural tenemos que violentar
su naturaleza y forzar dicho objeto para que dicha entidad no manifieste
espontáneamente aquello a lo que aspira. El movimiento violento es siempre
un cierto ejercicio de violencia, como cuando tiramos una piedra hacia
arriba, o impedimos el crecimiento de un árbol.
Ver "movimiento".
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TEXTOS DE ARISTÓTELES
Aristóteles explica en el texto siguiente de su obra
Física
la diferencia entre el movimiento natural y el movimiento violento o contrario a la naturaleza.
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Ahora bien, entre las cosas que tienen movimiento de suyo,
algunas se mueven por sí mismas y otras por otras cosas; y en
algunos casos su movimiento es natural, en otros violento y
contrario a su naturaleza. En las cosas que se mueven por sí
mismas su movimiento es natural, como por ejemplo en todos los
animales, pues el animal se mueve a sí mismo por sí mismo; y
siempre que el principio del movimiento de una cosa está en la
cosa misma decimos que su movimiento es natural. Por tanto, el
animal como un todo se mueve a sí mismo naturalmente, pero el
cuerpo del animal puede estar en movimiento naturalmente o bien
de modo contrario a su naturaleza; esto depende de la clase de
movimiento que tenga ocasión de experimentar o de la clase de
elemento de que está compuesto. Y lo que es movido por otro es
movido naturalmente o bien contra naturaleza; por ejemplo, el
movimiento hacia arriba de una cosa terrestre y el movimiento
hacia abajo del fuego son contra naturaleza; además, a menudo
también las partes de los animales están en movimiento de un
modo contrario a la naturaleza, en contraste con sus posiciones
y sus modos naturales de movimiento. Y el hecho de que lo que
está en movimiento es movido por algo es sobre todo evidente en
las cosas que están en movimiento contra naturaleza, porque en
tales casos es claro que es movido por otra cosa. (...) (...) entre las cosas que son movidas por otras hemos
distinguido los casos en los que el movimiento es contra
naturaleza y nos queda contrastarlos con aquellos en los que el
movimiento es natural. Y son precisamente estos casos los que
pueden plantearnos dificultad si pretendemos decidir de dónde
proviene el movimiento, como, por ejemplo, las cosas ligeras y
las cosas pesadas. Cuando estas cosas están en movimiento hacia
lugares opuestos al que propiamente ocuparían, su movimiento es
violento; cuando están en movimiento hacia sus lugares propios,
lo ligero hacia arriba y lo pesado hacia abajo, su movimiento es
natural; pero de dónde provenga el movímiento en este último
caso no es tan evidente como cuando el movimiento es contrario a
naturaleza. (...) Así pues, si el movimiento de todas las cosas que son
movidas es o natural o contrario a naturaleza y violento, y si
todas las cosas cuyo movimiento es violento y contrario a
naturaleza están movidas por algo y por otra cosa que ellas
mismas, y si a su vez todas las cosas cuyo movimiento es natural
están movidas por algo, tanto las que se mueven por sí mismas
como las que no se mueven por sí, como por ejemplo las cosas
ligeras y las cosas pesadas (que están movidas o por lo que las
ha generado y hecho ligeras o pesadas, o bien por lo que ha
eliminado los obstáculos y los impedimentos), entonces todas las
cosas que están en movimiento tienen que ser movidas por algo.
Aristóteles,
Física, Libro Octavo, IV (Planeta de Agostini, Editorial
Gredos, S.A. (1995), Biblioteca Clásica Gredos. Traducción:
Guillermo R. de Echandía)
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Edición en papel:
Historia de la Filosofía. Volumen 1: Filosofía
Griega.
Javier Echegoyen Olleta. Editorial Edinumen. |
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