|
AristÓteles
Ejercicios
Textos
Biografía
Enlaces
Conceptos fundamentales
explicados
Accidentes
Acto, Acto Puro
Alma
Alma
intelectiva, sensitiva y vegetativa
Aristotelismo
Arte
Atributos
Bien
Supremo
Causa
Ciencia
Entendimiento agente
Esencia
Eudemonismo
Felicidad
Fin, Fin final o
perfecto, Fin medio o imperfecto
Forma
Hábito
Liceo
Materia,
Meteria primera y segunda
Movimiento
Movimiento artificial, natural y violento
Naturaleza
Noûs
Obras aristotélicas
Potencia
Primer
motor
Prudencia
Saber
(tipos)
Sabiduría
Substancia,
Substancias primeras y segundas
Técnica
Teleología
Teoría
hilemórfica
Virtud
Virtud intelectual
Virtud
moral
TORRE DE BABEL EDICIONES

Portal de Filosofía y Psicología en Internet
HISTORIA DE LA FILOSOFÍA

Explicación de la filosofía de los principales
pensadores, resúmenes, ejercicios...
DICCIONARIO DE FILOSOFÍA

Breve definición de los términos y conceptos
filosóficos más importantes en la Historia de la Filosofía
Occidental
VOCABULARIO DE PSICOLOGÍA

Explicación de los principales conceptos, tesis
y escuelas en el área de la Psicología
|
| |
|
|
|
 |
Escuela de Atenas
(detalle: Aristóteles)
Rafael - 1509-1510 |
|
|
|
|
|
|
|
Aristotelismo
La filosofía aristotélica ha marcado profundamente el pensamiento
occidental y encontramos su huella en muchísimos filósofos. Pero en
sentido estricto se utiliza el término “aristotelismo” para designar a
todos los filósofos y movimientos que aceptan los principios básicos del
pensamiento de Aristóteles.
Los historiadores distinguen las siguientes etapas en el aristotelismo:
-
El aristotelismo antiguo, en el que se incluye el sistema filosófico del
propio Aristóteles (384-322 a. C) y de su escuela (llamada Liceo o escuela
peripatética); en este grupo encontramos a Teofrasto (370-287 a. C.), que
sistematizó el pensamiento aristotélico y dio un giro naturalista y
científico al Liceo, y Andrónico de Rodas (s. I a. C.), quien realizó una
edición crítica de las obras de su maestro. En la línea del aristotelismo
científico cabe destacar en el ámbito de la medicina a Galeno (130-200 d.
C.) y en el de la astronomía a Claudio Ptolomeo (s. II d. C.); finalmente,
y en relación con la problemática del entendimiento agente, conviene
señalar a Alejandro de Afrodisia (s. III d. C.).
-
El aristotelismo medieval, que, a su vez, se divide en:
-
el aristotelismo árabe:
Avicena (980-1037) en el que la filosofía
aristotélica se mezcla con elementos neoplatónicos y Averroes (1126-1198)
que intenta recuperar el verdadero aristotelismo y presenta una influyente
concepción del entendimiento agente como separado de las almas
individuales;
-
el
aristotelismo cristiano: tras la prohibición de la “Metafísica”
y la “Física” aristotélicas entre 1210 y 1215, Alberto Magno
(1206-1280) y Tomás de Aquino (1225-1274) defienden una
interpretación del Estagirita compatible con el cristianismo.
-
En el Renacimiento encontramos nuevas traducciones de su pensamiento,
pero con la aparición y desarrollo de la nueva ciencia entra en crisis su
concepción física y astronómica. Destacan Martín Nifo (1473-1546),
Pedro Pomponazzi (1462-1525), Jacobo Zabarella (1532-1589) y
Cesar Cremonino
(1550-1631).
-
Pensamiento católico contemporáneo: a partir del impulso que dio al
estudio de los textos aristotélicos la universidad de Lovaina, importantes
autores reivindican el pensamiento aristotélico-tomista haciéndolo
compatible con el mensaje cristiano: Etienne Gilson, P. Vignaux,
J. Maritain.
Ver “Liceo”.
|
|
|
TEXTOS DE ARISTÓTELES
En el siguiente texto
Marcelino Menédez y Pelayo
presenta, con su inconfundible estilo, las dificultades que
encontró el averroismo para su difusión en la Europa
cristiana.
|
|
|
Sabemos ya lo que era el averroísmo como doctrina
filosófica, pero esa palabra tuvo un doble sentido en la
Edad Media y, sobre todo, en el siglo XIV. El Comento, de Averroes, se había convertido en
bandera de incredulidad y materialismo.
Nadie se fijaba en el fondo del sistema, sino en sus últimas
consecuencias, libérrimamente interpretadas: negación de lo
sobrenatural, de los milagros y de la inmortalidad del alma.
«Hay en el mundo tres leyes, se decía; la religión es un
instrumento político, el mundo ha sido engañado por tres
impostores.» Esta blasfemia sonó, quizá por primera vez, en
la corte siciliana de los Hohenstaufen. Federico II, suelto
y relajado en sus costumbres, dado al trato de judíos y
musulmanes, envuelto en perennes discordias con la Santa
Sede y a la vez príncipe inteligente y de aficiones
literarias, es el primero de esos averroístas impíos. Su
cruzada a Jerusalén no pasó de sacrílega burla. Pedro de las
Viñas, Ubaldini, Miguel Scoto, todos los familiares de
Federico, eran de ortodoxia sospechosa.
Los primeros impugnadores de Averroes, Guillermo de Alvernia,
Alberto el Magno, Santo Tomás, nuestro Ramón Martí, de quien
tornaré a hablar cuando trate de los apologistas españoles
de la ortodoxia, atacaron doctrinas verdaderamente
averroístas: el intelecto uno, la eternidad del mundo, etc.
El otro Averroes, corifeo de la impiedad, aparece por
primera vez en el libro de Egidio Romano De erroribus
philosophorum. Allí se le acusa de haber vituperado las
tres religiones, afirmando que ninguna ley es verdadera,
aunque pueda ser útil. Usaban los averroístas, como término
de indiferentismo, la expresión loquentes in tribus
legibus, entendiendo a los cristianos, israelitas y
mahometanos, y se abroquelaban con pasajes de su maestro en
el comento a los libros II y XI de la Metaphysica y
al III de la Physica.
Acosados por los doctores católicos, solían acudir al
sofisma de que una cosa puede ser verdadera según la fe y no
según la razón, y, fingiéndose exteriormente cristianos, se
entregaban a una incredulidad desenfrenada, poniendo todas
sus blasfemias en cabeza de Averroes. Achacábanle el dicho
de que la religión cristiana es imposible; la judaica,
religión de niños; la islamita, religión de puercos. ¡Qué
secta la de los cristianos, que comen a su Dios!, contaban
que había exclamado. Muera mi alma con la muerte de los
filósofos era otra de las frases que se le atribuían.
Así se encontró el filósofo cordobés, a mediados del siglo
XIV, transformado de sabio pagano que había sido en una
especie de demonio encarnado, cuando no en blasfemo de
taberna, a quien llamó Duns Scoto iste maledictus
Averroes; el Petrarca, canem rabidum Averroem, y
Gerson, dementem latratorem; a quien pintó Andrés
Orcagna en el camposanto de Pisa al lado de Mahoma y del
Anticristo, y a quien, en la capilla de los españoles de
Santa María Novella, de Florencia, vemos, con Arrio y con
Sabelio, oprimido por la vencedora planta de Santo Tomás en
el admirable fresco de Tadeo Gaddi.
Esa especie de averroísmo también penetró en España. Nicolás
Eymerich la anota en el gran registro de su Directorium,
hablando de ciertos herejes que defendían en Aragón quod
secta Mahometi est aeque catholica sicut fides Christi.
¿De dónde podía venir tal desvarío sino de Averroes?
Marcelino Menéndez y Pelayo,
Historia de los
heterodoxos españoles
|
|
|
Edición en papel:
Historia de la Filosofía. Volumen 1: Filosofía
Griega.
Javier Echegoyen Olleta. Editorial Edinumen. |
|