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Escuela de Atenas
(detalle: Aristóteles)
Rafael - 1509-1510 |
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Alma Intelectiva
Parte más elevada del alma humana.
Esta parte del alma humana no se encuentra ni en los vegetales ni en los
animales y gracias a ella el hombre posee las actividades vitales propias
de la voluntad o apetito superior y del
intelecto o entendimiento.
alma Sensitiva
Presente en los animales y los
hombres, el alma sensitiva permite el conocimiento inferior o sensible (la
percepción), el apetito inferior (los deseos y apetitos que tienen que ver
con el cuerpo como el deseo sexual o las ganas de comer) y el movimiento
local.
Alma Vegetativa
Presente en las plantas, los
animales y los hombres, permite las actividades vitales más básicas como
la reproducción, el crecimiento y la nutrición.
Ver “alma” y “entendimiento agente”.
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TEXTOS DE ARISTÓTELES
En este otro texto, presenta
Aristóteles los distintos tipos de alma (vegetativa, sensitiva e intelectiva) y sus
facultades.
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Digamos, pues, tomando la investigación desde el principio,
que lo animado se distingue de lo inanimado por vivir. Y
como la palabra «vivir» hace referencia a múltiples
operaciones, cabe decir de algo que vive aun en el caso de
que solamente le corresponda alguna de ellas, por ejemplo,
intelecto, sensación, movimiento y reposo locales, amén del
movimiento entendido como alimentación, envejecimiento y
desarrollo. De ahí que opinemos también que todas las
plantas viven. (...)El vivir, por tanto, pertenece a los
vivientes en virtud de este principio, mientras que el
animal lo es primariamente en virtud de la sensación: de ahí
que a aquellos seres que ni se mueven ni cambian de lugar,
pero poseen sensación, los llamemos animales y no
simplemente vivientes. Por otra parte, la actividad
sensorial más primitiva que se da en todos los animales es
el tacto. Y de la misma manera que la facultad nutritiva
puede darse sin que se dé el tacto ni la totalidad de la
sensación, también el tacto puede darse sin que se den las
restantes sensaciones. Y llamamos facultad nutritiva a
aquella parte del alma de que participan incluso las
plantas. Salta a la vista que los animales, a su vez, poseen
todos la sensación del tacto. Más adelante diremos por qué
razón sucede así cada uno de estos hechos. Por ahora baste
con decir que el alma es el principio de todas estas
facultades y que se define por ellas: facultad nutritiva,
sensitiva, discursiva y movimiento. Ahora bien, en cuanto a
si cada una de estas facultades constituye un alma o bien
una parte del alma y, suponiendo que se trate de una parte
del alma, si lo es de tal manera que resulte separable
únicamente en la definición o también en la realidad, no es
difícil discernirlo en el caso de algunas de ellas, si bien
el caso de algunas otras entraña cierta dificultad. (...)
Pero por lo que hace al intelecto y a la potencia
especulativa no está nada claro el asunto si bien parece
tratarse de un género distinto de alma y que solamente él
puede darse separado como lo eterno de lo corruptible. En
cuanto al resto de las partes del alma se deduce claramente
de lo anterior que no se dan separadas como algunos
pretenden.
Aristóteles,
Acerca del alma, Libro Segundo, II (Biblioteca Clásica
Gredos. Traducción: Tomás Calvo Martínez)
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Edición en papel:
Historia de la Filosofía. Volumen 1: Filosofía
Griega.
Javier Echegoyen Olleta. Editorial Edinumen. |
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