Perspectivismo
Teoría contraria al objetivismo.
Afirma que toda tesis relativa al mundo, todo conocimiento, está
influida por las peculiaridades del sujeto cognoscente.
Varias décadas
antes que Ortega y Gasset, Nietzsche defiende el perspectivismo: toda
representación del mundo es representación que se hace un sujeto; la
idea de que podemos prescindir de la situación vital del sujeto, de sus
rasgos físicos, psicológicos, históricos o biográficos, para alcanzar un
conocimiento del mundo tal y como éste pueda ser (la idea de la
posibilidad de un conocimiento objetivo) es un absurdo. Nietzsche
considera imposible el conocimiento de la realidad en sí misma, pues
toda afirmación, toda creencia, toda teoría del mundo depende del punto
de vista de la persona que la ha creado. Más aún, todo ser dotado de
algún grado de conocimiento, de alguna capacidad para representarse el
mundo (por ejemplo porque pueda percibirlo de algún modo), es tan
buen testigo del mundo como nosotros, los seres humanos. Nuestro
punto de vista no es mejor para una correcta descripción de la realidad
que el de otras especies animales (sencillamente porque no hay ninguna
descripción mejor ni peor, todas valen lo mismo). “Abstraer
al sujeto equivale a pretender representarse el mundo sin sujeto; es una
contradicción: ¡representar sin representación! Quizá existen cien mil
representaciones subjetivas. Si se abstrae la nuestra humana, queda
entonces la de la hormiga. y si se abstrae toda vida menos la hormiga,
¿de veras ésta sería el hilo del que pendería la existencia? Sí, el
valor de la existencia pende del hilo representado por los entes
dotados de sensibilidad” (“La inocencia
del devenir”).
No existe
ningún dato, ninguna experiencia, no contaminado por un punto de vista,
por una interpretación. “La característica del
mundo del devenir es la de ser informulable, falso, contradictorio. El
conocimiento y el devenir se excluyen. Así pues, no
existen hechos que nos sean dados inmediatamente; sólo manejamos
interpretaciones”. No es posible un “criterio de verdad”
(por ejemplo el famoso criterio cartesiano de la claridad y la
distinción), no existen los datos puros a partir de los cuales
podamos construir un saber objetivo. Y no podemos encontrar datos
o verdades primeras ni en nuestro conocimiento del mundo exterior, el
mundo que llamamos físico, ni tampoco en el mundo interior. La
posición de Nietzsche es tan radicalmente contraria a la posibilidad de
encontrar una verdad absoluta que ni siquiera cree posible lo que podría
parecer la verdad más verdadera, el cogito cartesiano: tampoco el mundo
de la mente se nos muestra en su pureza, nuestro conocimiento de la
mente propia está tan influido por prejuicios como lo está el
conocimiento del mundo exterior. “Los hechos de
conciencia no son más inmediatos que los hechos externos, están
construidos exactamente igual”. El perspectivismo nietzscheano
parece ser una forma de relativismo y subjetivismo.