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Nietzsche
(1844 - 1900) |
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Crítica A La Metafísica Tradicional
Nietzsche considera que el error
fundamental de toda la metafísica desde Sócrates está en la invención de
un mundo racional y la desvalorización de lo opuesto a ese mundo
racional, el que se ofrece a los sentidos, el mundo del devenir.
La crítica de
Nietzsche a la metafísica occidental se centra en dos aspectos: el
relativo a la aparición de la metafísica occidental y el relativo a sus
conceptos fundamentales:
1) Conceptos
básicos de la metafísica tradicional:
la filosofía presenta una idea del mundo totalmente inadecuada: en
primer lugar y de modo fundamental por considerar al mundo como un
cosmos y no como un caos, por creer en la racionalidad intrínseca de la
realidad. La invención del Mundo Racional trae consigo la invención
de los conceptos básicos de toda la metafísica tradicional: entidades
“racionales” como esencia, substancia, unidad, alma, Dios, permanencia,
...; estas entidades son puras ficciones, nada nos garantiza su
existencia, como no sea el prejuicio y el poder fascinador del ejercicio
de la razón. Dado que el mundo que se muestra a los sentidos no presenta
estas características pues éstos nos ofrecen la corporeidad, lo
cambiante, la multiplicidad, el nacimiento y la muerte, los filósofos
acaban postulando la existencia de dos mundos, el mundo de los sentidos,
pura apariencia, irrealidad, y el Mundo Verdadero, el Ser, dado a la
razón, y horizonte último de nuestra existencia. Esto es precisamente lo
que Nietzsche llama “platonismo”. Una consecuencia de la
invención del Mundo Verdadero es la valoración positiva del mundo del
espíritu y la valoración negativa de la corporeidad. La filosofía
tradicional (filosofía que ha dominado todo el mundo occidental, aunque
se haya expresado de un modo distinto en distintos autores) comienza con
Platón, quien se inventa un mundo perfecto, ideal, absoluto, al que
contrapone el desvalorizado mundo que se ofrece a los sentidos. Platón
identifica el Ser con la realidad inmutable, estática, absoluta y relega
al mundo de la apariencia lo que se ofrece a los sentidos (lo cambiante,
la multiplicidad, lo que nace y muere). La filosofía posterior acepta
este esquema mental básico, aunque lo exprese con distintas palabras.
2) El
nacimiento de la metafísica occidental:
cuando se explica la aparición de la filosofía en el mundo griego es
común señalar que la gran aportación de esta época es el descubrimiento
de la racionalidad en el mundo. Las cosas se describen como si antes del
siglo VI a. C. (fecha de la aparición de la filosofía) la realidad ya
fuese racional, circunstancia olvidada por la actitud mítica y, sin
embargo, puesta en evidencia por los primeros filósofos griegos. Es
común indicar que los primeros filósofos descubren el mundo como una
totalidad ordenada, descubren que es un cosmos y no un caos. El punto de
vista de nuestro autor es radicalmente contrario a esta interpretación:
los griegos inventan la racionalidad y el supuesto carácter ordenado
del mundo. Nietzsche considera que en la aparición de la metafísica
occidental encontramos dos elementos básicos: uno de índole psicológico,
y otro, la fe en el lenguaje
-
origen psicológico de la metafísica:
la metafísica es un signo de determinadas tendencias antivitales, de
tendencias guiadas por un instinto de vida decadente y contrario al
espíritu griego anterior. Sólo la falta de instinto, el tono vital
disminuido, permitió la exageración del papel de la razón, de la
vida consciente, y la aparición de las fantasías metafísicas
consecuencia de esta hipertrofia de la razón: el Mundo Verdadero,
Eterno, Inmutable propuesto por los primeros filósofos,
particularmente a partir de Sócrates y Platón. La raíz moral
(inmoral, dirá Nietzsche) que motivó la aparición de la filosofía
platónica fue el temor a la mutación, la muerte y la vejez, lo que
le condujo a inventarse un mundo en donde no estén presentes dichas
categorías. Las categorías metafísicas como substancia, ser,
esencia, unidad, son puras invenciones para en ellas
encontrar el reposo, la regularidad y calma que realmente no sugiere
el único mundo existente, el que se ofrece a los sentidos. La
metafísica platónica –y en el fondo, toda la occidental– es un
síntoma de resentimiento ante el único mundo existente, miedo al
caos;
-
influencia de la gramática
para Nietzsche el lenguaje da lugar a una visión errónea
de la realidad:
-
la mayoría de las
frases de nuestro lenguaje tienen la estructura sujeto-predicado,
estructura que da pie a una interpretación substancialista de la
realidad: en el mundo existen cosas, unidades definidas por
características que le son propias y que las hacen distintas de las
demás;
-
en nuestro
lenguaje son fundamentales las frases con el verbo ser, verbo que
favorece la idea de la existencia de entidades dotadas de rasgos
permanentes, de substancias;
-
con el lenguaje
hablamos de distintas cosas mediante las mismas palabras, lo cual
parece suponer que existen semejanzas entre ellas, cuando no
identidad. Dado que con el lenguaje atribuimos ser a las cosas, que
mediante los conceptos –las “células” básicas del lenguaje– creemos
posible referirnos a lo universal, el lenguaje favorece
también la creencia en la existencia de esencias, de naturalezas
universales (recordemos que para el propio Platón la existencia
de términos universales como los nombres comunes, los adjetivos o
los sustantivos abstractos lleva necesariamente a creer en la
existencia de las naturalezas universales a las que llama Ideas).
Si nuestra gramática fuese distinta, nuestra forma de entender el
mundo sería también distinta. Sólo la superación de la creencia en la
gramática puede superar también la concepción típica de la metafísica
tradicional: "La razón en el lenguaje: ¡Oh, qué
vieja hembra engañadora...! Creo que no vamos a desembarazarnos de
la idea de "Dios" porque aún seguimos creyendo en la gramática"
(“El crepúsculo de los ídolos”).
Las críticas
presentadas en esta sección y en la anterior muestran la enorme
distancia que separa a Nietzsche de todo el pensamiento filosófico
precedente: Nietzsche es contrario a la actitud general más importante y
característica de la cultura occidental, la creencia de que el mundo es
un cosmos y de que la razón –el logos– puede captar lo real; estas
creencias están a la base de la filosofía, de la ciencia y de la cultura
occidental en su conjunto. La filosofía de Nietzsche tiene una
orientación claramente irracional, y hace imposible el lenguaje, el
conocimiento y la propia filosofía –al menos entendida con el espíritu
con el que aparece en Grecia en el siglo VI a.C.–.
Ver “crítica a la epistemología tradicional” y “platonismo”.
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© Javier
Echegoyen Olleta
Edición en papel:
Historia de la Filosofía. Volumen 3: Filosofía
Contemporánea.
Editorial Edinumen. |
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