“El
comunismo es la abolición positiva de la propiedad privada, de la
autoenajenación humana y, por tanto, la apropiación real de la
naturaleza humana a través del hombre y para el hombre. Es, pues, la
vuelta del hombre mismo como ser social, es decir realmente humano,
una vuelta completa y consciente que asimila toda la riqueza del
desarrollo anterior. El comunismo, como naturalismo plenamente
desarrollado, es un humanismo y, como humanismo plenamente
desarrollado, es un naturalismo. Es la resolución definitiva del
antagonismo entre el hombre y la naturaleza y entre el hombre y el
hombre. Es la verdadera solución del conflicto entre la existencia y
la esencia, entre la objetivación y la autoafirmación, entre la
libertad y la necesidad, entre el individuo y la especie. Es la
solución del dilema de la historia y sabe es es esta solución.”
Karl Marx,
Manuscritos filosófico-económicos, III