|
Decreto
47/2002, de 21 de marzo, por el que se establece
el currículo de Bachillerato para la
Comunidad de Madrid.
(B.O.C.M. nº 77,
martes 2 de abril de 2002. Filosofía I, pp. 11-13)
|
|
|
|
|
FILOSOFÍA
I
Introducción
Objetivos
Contenidos
I.
El saber filosófico
II. El conocimiento
III. La realidad
IV. El ser humano
V. La acción
humana
VI. La sociedad
Criterios
de evaluación
|
|
Introducción
La
Filosofía es un modo de saber racional peculiar, ya que no es una (puesto
que existen muchos sistemas filosóficos), ni tampoco es ciencia. Como
"reflexión radical y crítica", la Filosofía a lo largo de su
historia se ha ocupado de unos problemas específicos referidos a la
totalidad de la experiencia humana.
En
este curso se deben exponer a los alumnos todos los problemas radicales de
la Filosofía, ya que es el procedimiento más apropiado para lograr que
entiendan la Historia de la Filosofía, es decir, los distintos intentos
de solución.
La
Filosofía, como materia del Bachillerato, debe desempeñar las siguientes
funciones:
a) Propiciar una
actitud reflexiva y crítica, acostumbrando a los alumnos a no aceptar
ninguna idea, hecho o valor, si no es a partir de un análisis riguroso.
b)
Potenciar la capacidad de pensar de modo coherente, usando la razón como
instrumento de persuasión y diálogo.
c)
Aprender a pensar de modo autónomo, adoptando ante los problemas una
actitud personal.
d)
Integrar, en una visión de conjunto, la diversidad de conocimientos,
creencias y valores.
e)
Valorar la capacidad normativa de la Filosofía como instrumento de
transformación y cambio.
Para
cumplir estas funciones, un curso introductorio debe dotar a los alumnos
de una estructura conceptual suficiente de carácter filosófico. Si han
de adoptar una actitud crítica y reflexiva, se les debe dotar de
criterios, habituándoles a exigir de las teorías o de los hechos (de
modo especial los hechos sociales) un grado suficiente de evidencia o
necesidad; si han de aprender a usar la razón, deberán conocer, al menos
de modo práctico, las principales reglas de la lógica; si deben aprender
a pensar de modo autónomo, aprendiendo filosofía a la vez que filosofan,
se les debe exigir que traten de fundamentar lo que digan o escriban; y,
si la filosofía debe servirles para alcanzar una concepción integrada de
su mundo, debe proporcionarles una visión global del papel que desempeñan
los distintos saberes y creencias, así como la organización sistemática
del propio quehacer filosófico.
Todo
ello exige, no un tratamiento parcial de problemas filosóficos y científicos,
sino una consideración integral de todos los problemas estructurales de
la Filosofía: Los que se refieren al conocimiento, a la realidad, al ser
humano y al sentido de su acción, sobre todo en sociedad. Es decir, un
curso introductorio, debe abordar todos los problemas filosóficos, porque
sólo de este modo pueden hacerse cargo los alumnos de lo que ha
significado y significa la Filosofía como saber acerca de la totalidad de
la experiencia humana.
Al
diseñar este curso, no se ha partido de una concepción determinada de la
Filosofía, sino sólo de un elenco de problemas básicos. El profesorado
puede adoptar la perspectiva que le parezca más oportuna, aunque debe
mantenerla a lo largo del curso. Es evidente que la tarea de introducir a
la Filosofía se puede realizar desde cualquier consideración sistemática;
pero lo esencial para que cumpla su función integradora, en el período
de formación de la persona, es que presente a los alumnos una visión
coherente de la Filosofía, sin limitarse a reflexiones aisladas sobre
cuestiones inconexas o puntuales, privilegiando en exceso partes de la
materia en detrimento de otras igualmente relevantes.
Se
trata, por consiguiente, de un currículo abierto, que permite al
profesorado un amplio margen de acción, con el único condicionante de
que se traten todas las cuestiones fundamentales que han sido abordadas en
la historia del pensamiento.
Desde
el punto de vista metodológico, y respetando siempre la libertad de cátedra,
se proponen algunas orientaciones para impartir la materia.
1.
Aunque los alumnos han podido adquirir algunos conceptos filosóficos básicos
al estudiar las cuestiones de Ética, en este primer curso van a
encontrarse con una problemática mucho más compleja, lo que implica
también la necesidad de asimilar y construir conceptos de mayor
dificultad. Al respecto es importante que el profesorado explique estos
conceptos con rigor, ya que los alumnos pueden asimilarlos; pero es también
importante que se les proporcionen aquellos datos que posibiliten,
inductivamente, su construcción, de tal modo que alcancen un aprendizaje
significativo.
2.
Son útiles, igualmente, los esquemas-resumen, que permiten una visión
global de la materia o de partes de ella, y que sirven como organizadores
para su estudio analítico.
3.
El uso de mapas conceptuales, de modo especial en la exégesis de textos,
permite que capten interrelaciones, e incluso contradicciones entre
conceptos, que a veces pasan desapercibidas en la lectura.
4.
Puede utilizarse también el comentario de textos muy significativos,
relacionados con el contenido de las distintas unidades. Es preferible, en
este nivel, la selección de los denominados textos de tema frente a los
textos de autor, que conviene dejar para la materia de Filosofía II.
5.
Lecturas complementarias, ya sean de libros breves y asequibles, o de capítulos
escogidos.
6.
Los grupos de debate, centrados sobre cuestiones importantes de la
materia, si son debidamente preparados y moderados, pueden ser otro medio
didáctico útil.
7.
No hay que olvidar, tampoco, la conveniencia de que los alumnos realicen
un archivo terminológico-conceptual, en el que reflejen con sus propias
palabras las diferenciaciones progresivas que se vayan alcanzando en cada
uno de los conceptos estudiados.
8.
La realización, por último, de trabajos monográficos acerca de algún
problema filosófico (de forma individual o en grupo), utilizando
información procedente de diversas fuentes. |
|
Objetivos
1.
Adoptar una actitud crítica ante las cuestiones teóricas y prácticas,
exigiendo que estén siempre debidamente fundamentadas.
2.
Argumentar de modo racional y coherente los propios puntos de vista, ya
sea de forma oral o escrita.
3.
Utilizar el diálogo para contrastar y debatir diferentes puntos de vista.
4.
Comprender los principales problemas filosóficos que se han tratado a lo
largo de la Historia.
5.
Emplear con propiedad y rigor los principales términos y conceptos filosóficos.
6.
Analizar textos filosóficos en su coherencia interna, identificando los
problemas y valorando críticamente los supuestos y las soluciones que
proponen.
7.
Conocer y valorar la importancia de la acción humana, libre y
responsable, desde un punto de vista ético, técnico y artístico.
8.
Adoptar una actitud crítica ante todo intento de justificación de las
desigualdades sociales y ante toda discriminación, ya sea por sexo, raza,
creencias u otras características individuales y sociales.
9.
Valorar la capacidad normativa y transformadora de la razón para
construir una sociedad más justa, en la que exista una efectiva igualdad
de oportunidades.
10.
Valorar los intentos por construir una sociedad mundial basada en el
respeto a los derechos humanos individuales y colectivos, en la
convivencia pacífica y en la defensa de la naturaleza. |
|
|
Contenidos
Para
que este primer curso introductorio, ya en el Bachillerato, cumpla el
objetivo de plantear los problemas específicos de la Filosofía dentro de
un cierto orden lógico, parece oportuno distribuir los contenidos en seis
núcleos temáticos, que a su vez se articulan en subtemas o unidades. |
|
I.
El saber filosófico.
Se
trata de proporcionar a los alumnos una visión de conjunto de lo que ha
representado y representa el saber filosófico. Se debe presentar la
especificidad de la perspectiva filosófica como actividad teórica
diferente de las mitologías, de las religiones, de las ciencias y de la
literatura. De igual modo, es preciso aclarar en qué sentido, desde sus
orígenes, está estrechamente vinculada a su historia, totalmente
necesaria para su comprensión.
Unidad
1.Especificidad del saber filosófico. Sentido y necesidad de la filosofía.
La filosofía y su historia.
II.
El conocimiento.
Si
la filosofía es un peculiar modo de saber, parece consecuente comenzar
analizando la problemática que suscita el conocimiento humano, tanto
desde el punto de vista psicológico como desde una consideración lógica
gnoseológica. En este campo temático se deben presentar al alumnado los
problemas filosóficos que se han ido generando históricamente en torno
al conocimiento, como son el de la verdad, los posibles criterios de
verdad y el alcance del conocimiento, tanto científico como filosófico.
Asimismo, se debe hacer comprender a los alumnos la necesidad del rigor lógico,
la coherencia del discurso y las reglas básicas de la argumentación.
Unidad 2. El conocimiento científico: Orígenes,
método y límites.
Unidad
3. Lógica formal e informal: Falacias, paradojas y falsos argumentos.
Unidad 4. El problema de la verdad y de los criterios de verdad. Lenguaje
y conocimiento filosófico.
Unidad
5. Los límites del conocimiento filosófico.
III.
La realidad.
Este
tercer núcleo temático debe dedicarse a los problemas filosóficos que
plantea la realidad, es decir, todo el conjunto de objetividades no
realizadas por el ser humano, y que constituyen el mundo físico o la
naturaleza.
Acceder
a esta realidad ha sido una aspiración constante de la filosofía, desde
sus comienzos. Los problemas que plantea este entorno físico son,
fundamentalmente, los cosmológicos y los metafísicos.
Las
explicaciones científicas del mundo físico, así como los modelos teóricos
sobre el universo, pueden ser un punto de partida, incluso muy útil para
que los alumnos potencien su sentido crítico ante teorías divergentes
sobre el espacio, el tiempo, la constitución del cosmos, etcétera.
Las
cuestiones clásicas de la metafísica, desde el mundo clásico hasta
nuestra época, permitirán al alumnado aproximarse a problemas que,
independientemente de la actitud que se adopte ante ellos, constituyen un
repertorio ineludible de temas tratados en el pensamiento occidental.
Unidad 6. El mundo físico y la ciencia. Las
cosmovisiones científicas.
Unidad
7. Metafísicas espiritualistas y materialistas.
Unidad
8. Los grandes problemas de la metafísica occidental.
IV.
El ser humano.
Este
núcleo temático, de acuerdo con el desarrollo lógico del currículo,
sitúa al ser humano como una realidad intermedia entre lo natural y lo
cultural. De ahí que pueda realizarse una consideración científica del
hombre (biológica, psicológica y antropológica), para culminar con una
antropología filosófica, en la que se planteen temas como la relación
entre mente y cuerpo, la persona humana, libertad y determinismos, etcétera.
Unidad
9. Filogénesis, antropogénesis y sociogénesis.
Unidad
10. Naturaleza y cultura. Relativismo y universalismo.
Unidad 11. El ser humano a la luz de la Psicología.
Unidad
12. La reflexión filosófica sobre el ser humano.
V.
La acción humana.
En
este núcleo temático se deben abordar todos los aspectos de la acción
humana que estén vinculados con los valores y las normas que rigen a los
individuos y a las sociedades humanas. Se debe tener en cuenta que algunos
temas de ética han sido ya estudiados en el curso anterior. Por eso, en
este apartado hay que analizar la fundamentación de las diversas teorías
éticas. Será preciso abordar, también, los aspectos esenciales del
trabajo humano relacionados con la transformación de la naturaleza y de
la sociedad mediante la tecnología, así como los problemas estéticos de
la creación artística.
Interesa
subrayar la relación entre la razón teórica y la práctica, así como
la capacidad normativa e innovadora que dimana de esta relación.
Unidad
13. La acción transformadora: Trabajo y tecnología.
Unidad 14. La creación artística y la reflexión sobre la obra de arte.
Unidad 15. Fundamentación de la ética. Autonomía y heteronomía moral.
Unidad
16. Principales teorías éticas.
VI.
La sociedad.
En
este último núcleo temático deberán tratarse aquellos aspectos de la
sociedad que no han sido estudiados en los contenidos sobre ética de 4.°
de la Educación Secundaria Obligatoria ni en los núcleos temáticos
anteriores. En concreto, todo lo referido a la organización social, económica,
política y jurídica, así como las teorías sobre el origen de la
sociedad y el Estado, el poder y su legitimación.
También
tienen relevancia las cuestiones relacionadas con el Derecho y la
Justicia, decisivas en una sociedad democrática, y asimismo las que se
refieren a la capacidad humana para transformar el mundo.
Unidad
17. Interacción, cultura y estructura social.
Unidad
18. Derecho y justicia. Orden económico y cambio social.
Unidad 19. Utopías y utopismos.
Unidad 20. Principales teorías sobre el origen de la sociedad y del
Estado. |
|
Criterios
de evaluación
1.
Reconocer problemas filosóficos y relacionarlos con los principales
sistemas filosóficos que los han desarrollado.
2.
Comentar textos filosóficos significativos, tanto desde un punto de vista
comprensivo como crítico, identificando su contenido temático.
3.
Realizar de forma individual y en grupo trabajos monográficos acerca de
algún problema filosófico, utilizando información procedente de
diversas fuentes.
4.
Argumentar de forma oral y escrita, razonando los propios puntos de vista,
sobre cuestiones de interés personal entre las que se abordan en los
distintos núcleos temáticos.
5.
Reconocer las características del conocimiento humano y justificar la
necesidad de que, tanto las teorías como los hechos, tengan una
fundamentación suficiente.
6.
Reconocer los problemas que plantea la realidad y adoptar una actitud
razonada y crítica ante las cuestiones de que se ocupan las cosmovisiones
y la Metafísica.
|
|
|
7.
Conocer y valorar las distintas interpretaciones, científicas y filosóficas,
sobre la especificidad del ser humano.
8.
Conocer y analizar la naturaleza de las acciones humanas, en tanto que
libres, responsables, normativas y transformadoras.
9.
Reconocer y explicar las características de la vida en sociedad, la
organización social y las distintas formas de gobierno.
10.
Conocer y justificar la necesidad de que la razón humana se utilice para
construir una sociedad más justa, democrática y solidaria. |
|
© de la
edición:
Javier Echegoyen Olleta
-
Aviso legal y política de
privacidad
|
|