BRAHMÁN, sacerdote y doctor de la religión de
Brahma (religión india)
BRAHMÁN
Religión. (Del sánscr. brāhmăna, hombre de la clase sacerdotal): m.
Sacerdote y doctor de la religión de Brahma. Los brahmanes forman la
primera de las grandes castas hereditarias de la India. Estas castas,
que son cuatro, según se lee en el libro I del Código de Manú (Manava-Dharma-Sastra),
fueron formadas por el Ser Supremo de su boca, de su brazo, de su pierna
y de su pie; siendo la primera, como ya hemos dicho, la de los
sacerdotes, a quienes Brahma impuso el estudio y la enseñanza de los
Vedas, el cumplimiento del sacrificio y la dirección de su culto; la
segunda la de los Kshatriyas o guerreros, cuyo principal deber es
proteger al pueblo; la tercera la de los vaiciyas, encargados de cuidar
los ganados, de las artes, de los oficios y del comercio, y finalmente
la de los Sudras, casta miserable cuyo destino es obedecer a las
otras tres y ser mandada por ellas. La razón de que la de los brahmanes
sea la primera es, según se dice en el mismo código, poco más adelante,
que «el cuerpo del hombre es proclamado el ser más puro de la cintura
para arriba, y la boca es la parte más pura de esta porción del cuerpo.
Por proceder del miembro más notable, por haber nacido primero, y, sobre
todo, porque posee las sagradas escrituras, es el brahmán el señor de
todo lo creado» y esto porque «entre todos los seres, los primeros son
los seres animados; entre éstos los que poseen inteligencia; entre los
seres que poseen inteligencia los hombres, y entre los hombres el
brahmán. Al venir al mundo se le coloca en el primer rango de la tierra;
siendo soberano señor de todos los seres, debe vigilar por la
conservación del tesoro de las leyes. Todo lo que contiene este mundo es
propiedad suya; por su primogenitura tiene derecho a cuanto existe. Él
es, pues, el solo que come de sus alimentos, lleva propios vestidos, y
da de lo suyo; los demás hombres sólo disfrutan los bienes de este mundo
por la generosidad del brahmán.»
La primera de las ceremonias que se
efectúan con los que nacen de esta casta es la tonsura, que se verifica
antes que el individuo haya cumplido tres años, rapándole la cabeza a
excepción de la coronilla, donde se le deja un mechón de cabellos. Viene
después la solemne imposición del cordón sagrado, signo de la
iniciación, que debe tener lugar de los cinco a los diez y seis años,
pero nunca más tarde, so pena de excomunión. A partir de esta época el
brahmán empieza el estudio de los libros sagrados y pasa a ser bramatchari. Su noviciado puede durar desde nueve hasta treinta y seis
años, esto según la inteligencia del novicio, pues es condición precisa
que conozca bien los Vedas y todo cuanto con la religión se relaciona al
terminarle. Cuando esto sucede, el brahmán puede formar una familia en
calidad de Grihasta, casándose, y aunque puede tomar varias esposas,
ha de procurar que todas o, en último resultado, la primera de ellas,
pertenezca a su casta, pues lo contrario sería objeto de censura por
parte de sus compañeros. Cuando tenga un hijo, le educará con gran
cuidado y despertara en él la santa vocación, y después, cuando el
brahmán (dice el código de Manú) observe que su piel se llena de arrugas
y sus cabellos blanquean y el hijo de su hijo se hace hombre, se
retirará en calidad de Vanaprastha a la soledad de un bosque, donde se
entregará a la meditación y al ascetismo hasta que, purificado su ser
por los ayunos, mortificaciones y plegarias, llegue a la verdadera
contemplación de Dios, último período de la vida del brahmán que se
llama Sannyasi.
A los individuos de esta casta,
algunos de los cuales gozan de gran consideración e influencia al lado de
los príncipes, les
está prohibido en absoluto dedicarse a trabajos civiles; pueden, sí, ganar
su subsistencia y la de los suyos dedicándose a ciertos oficios; pero
es preferible que se entreguen a la mendicidad. Finalmente, sólo deberán
alimentarse con leches y frutas, y jamás tomarán la carne de los
animales para su nutrición, a no ser después de
ciertas ceremonias y plegarias, pues de lo contrario en castigo serán
devorados en sus sucesivas existencias por aquellos animales a quienes
ellos hayan devorado.
Los libros sagrados de los brahmanes son los
Vedas, el Manava-Darma-Sastra, las grandes epopeyas del
Mahabarata y el
Ramayana y los Puranas. De tales obras la más importante de todas para
el conocimiento de la religión brahmánica es el código de Manú, pues
aunque todas son de grande interés, en los Vedas sólo se encuentran los
principios, el germen, por decirlo así, de la religión; en los Puranas
se
muestra confundida la doctrina con el Vihsnuísmo, y aunque en los
extensos poemas del Mahabarata y del Ramayana se hallan importantes
datos para su estudio, no existen tantos como en el Manava-Darma-Sastra.
Éste se halla compuesto de doce libros, formados cada uno de muchos
dísticos. En el primero se trata de la creación; en el segundo, de los
sacramentos y del noviciado de los brahmanes; en el tercero, del
matrimonio y de las obligaciones del padre de familia; en el cuarto, de
los modos honrados de adquirir; en el quinto, de las reglas de
abstinencia; en el sexto, de la purificación de las mujeres; en el
séptimo, de la conducta del rey y de la clase de los Kshatriyas; en el
octavo, de los deberes de los jueces y de las leyes en general; en el
noveno, de las leyes también y de las obligaciones de los
agricultores, de los industriales, de los criados, de los esposos y del
derecho de sucesión; en el décimo, de las clases mixtas; y en los dos
siguientes, undécimo y duodécimo, de la penitencia y de la expiación, y
de la transmigración de las almas o bienaventuranza final. Las leyes de Manú,
que gozan todavía de gran autoridad entre los indios, han sido
traducidas por primera vez al francés por Mr. Loiseleur Deslongchamps en
el año 1833.
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