ODA ANACREÓNTICA (literatura)
ANACREÓNTICA (ODA)
Literatura. Composición lírica que debe
su nombre al poeta Anacreonte, que la inventó, o por lo menos le dio la forma que
luego ha conservado en todas las literaturas. Es un poema
erótico-naturalista, que sólo atiende al aspecto risueño de la vida y
que en estilo agradable y versificación fácil y ligera, canta las
delicias del amor satisfecho, los placeres de la mesa y del vino, y en
suma, cuanto en la naturaleza puede suministrar goces a los sentidos. Si
en el
lenguaje va mas allá de los límites decorosos que le impuso el que
está considerado como creador del genero, deja de ser verdadera
anacreóntica y se convierte en un canto báquico inmoral. El poeta griego
adoptó para sus odas el verso yámbico dimetro cataléctico, compuesto de
tres pies y medio, el primero yambo, espondeo, dáctilo o anapesto, y
el segundo y tercero yambos. Los imitadores latinos no se sujetaron a esta regla, y los modernos han preferido los metros cortos.
Distinguiéronse en el cultivo de esta alegre poesía, entre los latinos,
Catulo, Tíbulo, Horacio y Propercio; entre los italianos, Petrarca,
Ridolfi y Guarini; entre los alemanes, Overbeck y Gleim; entre los
franceses, Chaulieu, Voltaire, Dorat y Beranger; en Inglaterra, Stanley
y Addison; y en España, Gutierre de Cetina, Esteban Manuel de Villegas,
Cristóbal de Castillejo, Cadalso, José Iglesias y Juan Meléndez Valdés,
que debe a sus anacreónticas, en opinión de Martínez de la Rosa, gran
parte de su fama.
Generalizando el valor de la frase, dícese que en un escrito el estilo
es anacreóntico cuando se halla caracterizado por cierto aire de
ingenuidad e inocencia, por un tono especial de gracia y de
voluptuosidad, por la aparente falta de todo arte y estudio, y por la
carencia de pensamientos rebuscados y sentenciosos.
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