ANTÍTESIS (filosofía)
ANTÍTESIS
- ANTÍTESIS (Del griego άντί, contra, y θέσις,
situación): f. Filosofía. Oposición o contrariedad de dos juicios
o afirmaciones.
Dios es tesis, es antítesis y es síntesis; etc.
Donoso Cortés.
– ANTÍTESIS:
Filosofía. Es la idea o proposición que, opuesta a otra idea o proposición, indicando diferencia de ella más
o menos acentuada, constituye el segundo término o miembro de una antinomia (V.
ANTINOMIA). La tesis es el primer término (idea)
o miembro (proposición); la antítesis el segundo, que se opone a aquél, distinguiéndose
o diferenciándose en algún aspecto y con mayor o menor intensidad, y la síntesis es la idea superior
o proposición más comprensiva, que concilia los extremos opuestos de la tesis
y la antítesis, concebidas en forma de antinomia. Tesis, la libertad que atestiguamos inmediatamente en nuestra conciencia, siendo y sintiéndonos libres; antítesis, la necesidad que por todas partes nos rodea y que engrana unos actos con otros en un determinismo inflexible al menos en las apariencias, y síntesis la libertad motivada (no arbitraria)
o racional, con sus precedentes y consiguientes propios. Este tecnicismo, usado la primera vez por
Kant, ha sido después empleado por Hegel y por toda la filosofía contemporánea hasta llegar
al abuso. Verdad es que, como dice Lange, todas las condiciones y cualidades propias del filósofo y del científico se resumen en «el espíritu de libre síntesis» y que el anhelo de reducir
a síntesis todo lo antitético o de unificar lo múltiple y lo vario es señal evidente de un sentido científico
cuyo valor, al menos en la intención, es innegable; cierto es que la
función primordial de la inteligencia (V. INTELIGENCIA), consiste en asemejar lo homogéneo, sin engendrar confusiones, y en distinguir lo diferente, sin producir dualismos
o separaciones; pero también es verdad que las síntesis prematuras, las hipótesis atrevidas y las teorías infundadas dan de sí un formalismo lógico y escolástico, contrario al conocimiento de la realidad, quizá por no tener en cuenta la índole de la comparación que establece la antítesis, identificando lógica y realmente (e incurriendo en sofismas sin cuento) la diferencia, la oposición, la repugnancia, el antagonismo y la contradicción, y también es
cierto que la semejanza y diferencia que inquiere el entendimiento, en
toda relación real e inteligible, exige ante todo un principio de unidad bajo el cual puedan ser comparados los objetos para asemejarlos en lo que tienen de
homogéneo y para distinguirlos en sus diferencias. De forma que se infiere ya qué es lo que separa el uso del abuso en la aplicación lógica y real del tecnicismo de la tesis, antítesis y síntesis al conocimiento de la realidad y, por tanto,
a la constitución de la ciencia y de la filosofía. Requiere el uso legítimo (y no el abuso de que hace gala Hegel, mostrando la identidad de los contrarios y la universalidad de la contradicción) de la síntesis, fijar taxativamente el alcance, en sentido positivo
o negativo, de la comparación que establece la antítesis, sin lo cual las síntesis prematuras llegan al
nihilismo intelectualista, gráficamente expresado por Hegel, cuando dice: «el ser es la nada.» Al tratar de la extensión y comprensión lógicas y de la oposición de las proposiciones y sus diversos modos, se presentará ocasión oportuna para fijar discretamente el alcance de la antítesis en las comparaciones que establece y con él las reglas para resolver las antinomias
o declarar mal formuladas las insolubles. Exige además el uso de la síntesis que, precaviendo al pensamiento de la tendencia
a personificar lo abstracto, por la confusión del poder plástico de la imaginación con el especulativo de la razón, no se precipite el juicio, tomando apariencias por realidades,
o la cáscara por la nuez, vicio de que adolecen todas aquellas teorías
o hipótesis que olvidan el cálculo de probabilidades y suman, en falsa identificación, cantidades cualitativamente heterogéneas
o separan, en dualismos insolubles, elementos cualitativamente semejantes. Como la antítesis es expresión formal (lógica y gramatical) del principio interno de la variedad
o de la ley del contraste, su aplicación es universal a la ciencia, al arte y
a la vida misma. Las enseñanzas de la lógica, las más duras y
a veces sangrientas de la experiencia y la proximidad en el arte de lo sublime y lo ridículo, advierten de una manera clara cuándo el pensamiento, la imaginación y el genio pasan injustificadamente del uso al abuso de la antítesis.
antítesis
(retórica y literatura)
|