Utilidad
Es la condición del medio y se dice de lo que sirve para algún fin, aplicándose, por consiguiente, a toda clase de objetos y relaciones.
Útil es para el hombre todo lo que conduce a su destino.
Bajo el aspecto económico, la utilidad reside en las cosas de la Naturaleza y en los actos o servicios de nuestros semejantes; en aquéllas de una manera inmediata, porque se aplican directamente a las necesidades, y en éstos de un modo mediato, porque nos sirven y auxilian para la adquisición de los medios materiales.
Sólo es económica aquella parte de la utilidad que depende del trabajo: las cosas que nos sirven por sí mismas y sin que la actividad intervenga, tales como el aire, la luz y el calor del sol, no entran en el orden económico. El hombre, sin embargo, no crea la
utilidad, que es inherente a la naturaleza de las cosas, y lo único que hace es obrar sobre ellas, modificándolas, para hacer
efectiva la utilidad que contienen y apropiarla a la satisfacción de nuestras necesidades.
Referida la utilidad económica como medio a las necesidades humanas, como fin es esencialmente relativa y sufre todas las alteraciones que éstas experimentan. Varía, pues, la utilidad en este sentido, según las condiciones individuales, el estado de la cultura, etcétera; de suerte que cosas útiles para unos dejan de serlo para otros, o lo son en medida diferente, y otras, antes tenidas por inútiles, adquieren utilidad cuando su aplicación llega a ser conocida y necesaria. El progreso económico se realiza mediante la invención y el aprovechamiento de nuevas y cada vez mayores utilidades.
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