Socialismo de la Cátedra
Denominación
aplicada recientemente a una escuela económica, iniciada en Alemania, que propende
a las ideas socialistas y a la que
pertenecen, casi en su totalidad, los profesores de economía política de aquellas Universidades.
El socialismo de la
cátedra no es más que una aplicación al orden económico de las ideas filosóficas y jurídicas que profesan los modernos pensadores alemanes. Los partidarios
de esa escuela, que ofrece varios matices, convienen todos en la necesidad de una revisión y nuevo examen de los
principios de nuestra ciencia; quieren que abandone la economía el método exclusivamente deductivo y el carácter
dogmático que ahora tiene, que no se de a las leyes naturales un valor absoluto, que no se invoque la libertad para
el solo fin de destruir instituciones, y que se la emplee más bien para crear las que hacen falta, que no se reduzcan
las funciones del Estado al establecimiento de los tribunales, y por último, que se traiga a la vida económica el
elemento ético, para que las relaciones de esa clase se inspiren, ante todo, en las ideas del bien y la justicia. —Esa parte de la doctrina, que cuenta con lejanos precedentes y que nosotros aceptamos, no contiene, sin embargo,
nada que merezca la calificación de socialismo, y es precisamente la base y el criterio con que se ha formado la
escuela armónica.
Pero no se detienen ahí los socialistas de la cátedra, sino que el mayor numero de ellos avanza
hasta declarar que la inducción es el único procedimiento científico, que no existen las leyes naturales y que es
preciso dar al Estado la dirección del orden económico, imponiendo a la libertad gravísimas restricciones. —Estos
ya caen en el positivismo por una parte, y en pleno socialismo por la otra.
De aquí que esa denominación de
Katheder socialisten, rechazada por los mismos a quienes afecta, es en realidad impropia. Las ideas a que se
aplica no llegan al socialismo hasta que hacen esas últimas afirmaciones; pero entonces ya no dicen nada nuevo,
y se limitan a repetir lo que han dicho de mil modos los socialistas históricos. Los fundamentos de la doctrina,
en que está la originalidad, no pueden ser calificados de socialistas, y las conclusiones que tienen este carácter
tampoco necesitan otro nombre. —En rigor, cuando se hable de socialismo de la Cátedra no debe entenderse que se
trata de una nueva escuela económica, sino solamente de una nueva aparición o forma más o menos filosófica del
puro y viejo socialismo.
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