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VOCABULARIO DE LA ECONOMÍA - José Manuel Piernas Hurtado (1843-1911)

Índice


 

   
   

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  Principales conceptos de economía

    ►  Negociante, acaparador

Necesidades económicas

En general, necesidad significa una manera de ser precisa, inevitable, y sirve para expresar la relación de exigencia que mantienen los medios y los fines. Necesario se dice aquello de que depende otra cosa, o que ha de ser forzosamente puesto para lograrla, y en igual sentido se afirma también que es necesario algún hecho o suceso cuando se han puesto los medios que a él conducen.

 

 

Económicamente, pues, las necesidades consisten en las exigencias con que nuestra naturaleza reclama los medios materiales, que son indispensables para el cumplimiento de su destino.

 

Los economistas, sin embargo, prescindiendo del rigor filosófico, suelen definir la necesidad no en sí misma, sino considerando sus efectos, y dicen que es la sensación o pena que sufre el hombre por la falta de ciertas condiciones. La confusión de las ideas no puede ser aquí más evidente. El dolor revela la necesidad y nos obliga a atenderla; pero el dolor sólo se siente cuando la necesidad no ha sido oportunamente satisfecha; luego esas sensaciones desagradables, en vez de ser el origen, serán la consecuencia de nuestras necesidades. La necesidad de alimentarnos y de vestirnos no consiste en el hambre y el frío que experimentamos al dejar de hacerlo, sino en que la índole de nuestro organismo requiere la asimilación o el auxilio de elementos determinados. En otros términos: no es cierto que debamos comer porque nos duela el estómago si no lo hacemos, siendo lo exacto que el estómago nos duele porque debemos comer y para avisarnos de ellos.

Las necesidades humanas son físicas y morales: aquéllas tienen siempre carácter económico; éstas le tendrán en tanto que su satisfacción dependa de medios materiales.

Las necesidades económicas son absolutas o relativas según que se propongan la realización de algo esencial para el fin humano, o se dirijan a cierto grado o aspecto de ese mismo destino: las primeras son comunes a todos los hombres e independientes de tiempos y lugares; las segundas se ven influidas por todos los accidentes y variedades del desarrollo individual y social; son progresivas y crecen incesantemente a impulsos de la cultura.

Los extravíos de la voluntad y el poder de la costumbre dan lugar a otras exigencias que se distinguen de las naturales, llamándolas impropiamente necesidades ficticias o artificiales, cuando el nombre que las corresponde es el de vicios. La mayor parte de los escritores de nuestra ciencia piensan que esa distinción de las necesidades corresponde únicamente a la moral, y que la economía, no pudiendo tomarla en cuenta, ha de tenerlas a todas por legitimas; más precisamente porque la moral distingue está obligada a distinguir la economía, pues no hay ninguna ciencia que pueda ser neutral ni indiferente para con el vicio. Lo que es malo moralmente, malo ha de ser bajo cualquier otro aspecto; y así el uso del tabaco, por ejemplo, o el hábito de los licores, no pueden sostenerse sin la destrucción de una gran cantidad de riqueza, sin arrebatar al bienestar y mejoramiento humanos un considerable número de esfuerzos y de elementos que se emplean en su daño.

Para la economía no pueden ser legitimas más que aquellas necesidades que tengan un fundamento real en la naturaleza del hombre.

Vocabulario de la Economía - Nomenclatura y principales conceptos de economía (editado: 5-11-2007)       NECESIDADES ECONÓMICAS

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