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VOCABULARIO DE LA ECONOMÍA - José Manuel Piernas Hurtado (1843-1911)

Índice


 

   
   

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Principales conceptos de economía

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Lujo

Consumo de lo superfluo; gasto hecho por ostentación y vanidad; consumo de las cosas caras: tales son las definiciones que suelen darse del lujo, considerándole siempre como un exceso o extralimitación del consumo; pero no es a esto a lo que corresponde la idea del lujo. Cuando se aplica a la satisfacción de las necesidades más riqueza de la que ellas exigen, cuando se consume por consumir o para alimentar malas pasiones, entonces no hay lujo, porque todo consumo excesivo y vicioso es y debe llamarse disipación.

Partiendo de ese concepto se condena el lujo, porque impide la formación de capitales y daña a la producción, manteniendo industrias tan estériles como brillantes, sujetas a mil variaciones y alternativas, a expensas de otras más útiles, aunque modestas, cuya demanda es permanente por lo mismo que corresponde a una verdadera necesidad. Pero los economistas observan también que el lujo es síntoma de prosperidad y progreso; que lo que comienza siendo una superfluidad llega a ser necesario; que el bienestar económico consiste en que se generalicen y aumenten los goces delicados y los placeres legítimos, y se ven obligados a aplaudir el lujo y a buscar en distinciones insostenibles algo que atenúe esa contradicción evidente y la falta de rigor en las ideas. Quien dice que hay un lujo censurable y otro legítimo, quien que no puede juzgarse en absoluto, siendo bueno para los ricos y malo para los pobres; y otros, por último, declaran que el lujo es indiferente a la economía, a la que sólo importa que cada cual no gaste más de lo que produce.

 

Si el lujo fuese realmente un consumo vicioso, no sería nunca bueno; significaría el desconocimiento del fin propio de los bienes materiales, y habría de ser rechazado con igual empeño por la moral y la economía; mas como su influencia bienhechora es indudable, resulta demostrado que debe de ser otro su concepto.

 

El lujo es el refinamiento en la satisfacción de las necesidades; consiste en la elevación de las satisfacciones que las hace más completas. Nos alimentamos con lujo cuando usamos manjares que, además de nutritivos, son gratos al paladar y aun se presentan de modo que halagan a los otros sentidos; vestimos lujosamente si nuestros trajes están hechos de telas bellas, adornados con gusto y cortados con elegancia. El lujo pide a la arquitectura que los edificios, después de la solidez y la comodidad, tengan pureza en la forma y sean de proporciones agradables; a la pintura y la escultura, cuadros y estatuas en cuya contemplación gocemos; a la poesía y a la música, espectáculos que eduquen el sentimiento y refresquen nuestro espíritu fatigado en el trabajo, elevándole a la concepción de grandes y generosos ideales. Esto es, sin duda, el lujo, y en el caso de que no lo fuera, sería preciso buscar una palabra que designase esa amplia manera de atender a las necesidades, esas satisfacciones que no se limitan a lo que pudiéramos decir esencial de la necesidad, sino que comprenden todos sus accidentes y relaciones.

Así entendido, el lujo ha de ser alabado por la moral y la economía, porque es la obra de la civilización y el progreso, es el desarrollo natural de las necesidades humanas y de los elementos que sirven para cubrirlas. Todas las industrias aspiran al lujo, mejorando sin cesar las condiciones de sus productos, y el deseo de gozarle es el estimulo más poderoso de la actividad económica. La riqueza es un medio; no puede ser destruida arbitraria y caprichosamente: pero empleándola en satisfacer nuevas necesidades o en perfeccionar las conseguidas no se hace más que aplicarla a su destino, que es nuestro bienestar.

Otra cosa es que el lujo tenga un carácter relativo y varíe según las épocas de la historia y las condiciones económicas de pueblos e individuos. Por lo mismo que el lujo consiste en un desenvolvimiento de las necesidades, paralelo al de la riqueza, excluye todo desorden en el consumo de los bienes materiales, supone la graduación y la armonía de las satisfacciones y ha de tener en cada caso límites determinados; crece con el aumento de los medios económicos y refleja todas las desigualdades de posición y fortuna que se derivan de ellos.

Ya hemos dicho que en la ciencia, como en la vida, se confunden ordinariamente el lujo y la disipación; mas para nosotros son dos formas diversas del consumo, cuya distinción se muestra claramente y ofrece gran le interés.


 

Vocabulario de la Economía - Nomenclatura y principales conceptos de economía (editado: 5-11-2007)                                               LUJO

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