Cambio
Consiste en el trueque o permuta de las cosas; pero además de esa acepción general, que es también propia del lenguaje económico, tiene en éste la palabra cambio otras significaciones especiales: llámase
comercio de cambio,
o cambio sencillamente, al
que se hace por medio del giro de cantidades; y cambio también se dice el precio de los giros. —A propósito de un billete de Banco, el
cambio quiere decir su conversión en numerario; y tratándose de monedas, su equivalencia en las de otra especie
o clase.
El cambio es un hecho fundamental e importantísimo en la esfera de la
economía, tanto que algunos han querido sintetizar en él el objeto de esta ciencia: la mayor parte de los productos se forman para el cambio, y apenas hay consumo
a que no preceda ese hecho.
El cambio supone la reciprocidad, la mutua satisfacción y provecho de las dos partes que en él se relacionan, y se funda en la existencia de algo que les es común, en la unidad de nuestra naturaleza, que permite al hombre trabajar para sus semejantes y conseguir el fin propio por medio de esfuerzo ajeno. Con el cambio se hace efectivo el principio de la
asociación económica, y se consigue la cooperación de todos los esfuerzos y la armonía de los intereses, porque cada productor pone al servicio de los demás los resultados de su industria y recibe
a su vez los de otras que no podría ejercer por sí mismo.
No es exacto decir que el cambio es una consecuencia de la división del trabajo: ambos hechos tienen el mismo fundamento
e igual objeto, nacen de la misma raíz y crecen juntos, porque si el cambio necesita la división del trabajo, ésta depende del cambio como de una condición indispensable y se acomoda
a su desarrollo.
El cambio es una continuación de las operaciones productivas, y aumenta por lo tanto el valor y la riqueza. El producto no tiene toda la utilidad, no está completo económicamente hasta que se halla en contacto con la necesidad
a cuya satisfacción debe aplicarse, y el cambio que le toma de la industria y le lleva a manos del consumidor en el lugar, en el momento y en la cantidad que éste desea, da al producto condiciones de utilidad y de valor que antes no
tenía. El producto es mas útil y vale más para el que le adquiere que para aquél que le enajena; de otro modo no podría explicarse que ganaran en el cambio las dos partes que le verifican; ganan, porque se reparten ese aumento de valor que es consecuencia del trueque.
El ejercicio del cambio da lugar a una industria especial, que es la llamada
comercio, y
a la existencia de clases, instituciones y medios dedicados a facilitarle.
Tres son las combinaciones que pueden darse en el cambio: de
cosas por cosas, de servicios por servicios y de
cosas por servicios.
Por razón de sus formas generales, el cambio es de tres clases también:
permuta
o cambio directo, que consiste en el trueque de dos productos que pueden aplicarse directamente
a las necesidades; compraventa o cambio directo, cuando una de las cosas que se truecan es un producto que sirve especialmente para ese objeto —la moneda—; y
préstamo
o cambio de futuro, en el que una de las partes entrega de presente y la otra se compromete
a satisfacer, dentro de cierto plazo, un valor equivalente, o sea el cambio de productos por promesas, —crédito.
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