ESPACIO
¿Qué es el espacio? «No existe el espacio, no existe el vacío», dijo
Leibniz después
de haber admitido el vacío; pero cuando lo admitió no había reñido con Newton. En cuanto disputaron, ya no
hubo vacío ni espacio para Leibniz. Por fortuna, cualquiera que sea la opinión de los filósofos sobre esas
cuestiones insolubles, ya aceptemos la opinión de Epicuro, la de Gassendi, la de Newton, la de Descartes
o
la de Roahud, siempre serán las mismas las reglas del movimiento, y se practicarán las artes mecánicas,
ya en el espacio puro, ya en el espacio material. Aunque no concibamos
cómo estando todo lleno puede moverse todo, esto no será obstáculo para que nuestros bajeles vayan
a
las Indias, ni para que todos los movimientos se ejecuten con regularidad. Decís que el espacio puro
no puede ser materia ni espíritu, y deducís de esto que no existe el espacio. Pero ¿quién nos ha
dicho que no haya mas que materia y espíritu a nosotros, que conocemos tan imperfectamente una cosa y otra?
Esto equivale a decir que no existen en la Naturaleza
mas que dos cosas que conocemos. Al menos Moctezuma raciocinaba mejor en la tragedia inglesa de Dryden,
cuando preguntaba: «¿Qué venís a decirme en nombre del emperador Carlos V
si no hay en el mundo mas que dos emperadores, el del Perú y yo?» Moctezuma hablaba de lo que conocía;
pero nosotros hablamos de lo que no tenemos idea exacta.
Somos átomos dignos de lástima. Nos forjamos a Dios
con un espíritu como el nuestro, y porque llamamos espíritu a la facultad que el Ser Supremo, universal,
eterno y todopoderoso nos ha concedido de combinar
algunas ideas en nuestro cerebro, imaginamos que Dios es un espíritu de la misma clase, haciéndole
a nuestra
imagen y semejanza.
Pero si existieran millones de seres que fuesen de otra cosa que de nuestra materia,
de la que sólo conocemos
las apariencias, y de otra cosa que nuestro espíritu, que completamente desconocemos,
¿quién podría asegurarme que no pudieran existir esos millones de seres? ¿Y quién puede negarme que Dios, que está
demostrado que existe para sus efectos, no es infinitamente diferente de todos esos otros
seres, y que el espacio no es uno de éstos?
No llegaremos nunca a decir, como Lucrecio, que «excepto el cuerpo y el vacío no existe nada en el mundo».
¿Pero nos atreveremos a creer con él que existe el espacio infinito? Pudo alguno contestar
a su argumento:
«Disparad una flecha desde los límites del mundo, ¿caerá allá en la nada?»
Clarke, hablando en nombre de Newton, afirma que el espacio tiene propiedades, que es extenso,
que es medible;
luego existe. Pero si se les dijera que pusieran algún objeto donde no hay nada, ¿qué contestarían Newton
y Clarke? Newton cree que es el espacio el sensorium de Dios. Cuando yo era joven creí comprender esa palabra,
pero ahora que soy viejo no la entiendo, como no entiendo
las explicaciones que da del Apocalipsis. No sé qué quiere decir que el espacio es el
sensorium, el órgano interior de Dios, y él no lo entiende
tampoco. Creyó, refiriéndose a Locke, que se podía explicar la creación
suponiendo que Dios, por un acto de su
voluntad y su poder, había hecho el espacio impenetrable. Es lástima que un genio de la magnitud de Newton diga cosas
tan ininteligibles.
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