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Diógenes Laercio - Vidas, opiniones y sentencias de los filósofos más ilustres
TEOFRASTO - Libro Quinto
TEOFRASTO (1)
(2)
5. He hallado también su testamento, que es en esta forma:
TESTAMENTO DE TEOFRASTO
«Habrá salud; pero
por si algo sobreviniese, así dispongo: Todo cuanto hay en mi casa lo doy a Melante y a Pancreón, hijos de León. En orden a las cosas propuestas por
Hiparco, quiero se haga lo siguiente: primeramente, que se concluya el Museo y
estatuas de las diosas, y si puede además añadirse algún ornato más bello. Ítem,
que la imagen de Aristóteles se coloque en el templo, y los demás donativos o
presentallas que estaban antes en el mismo templo. Ítem, que el portiquillo que
había a la entrada del Museo se reedifique no inferior al primero, y que las tablas en que están
delineados los círculos de la tierra se coloquen en el pórtico de abajo. Ítem,
que se restaure el ara de modo que quede perfecta y decente. Quiero que se
construya la imagen de Nicómaco, y Praxíteles, que hizo el modelo, hará
también los demás gastos (327), y que sea colocada donde pareciere bien a los
que tuvieren el encargo de las otras cosas ordenadas en este testamento. Esto es
lo que dispongo respecto al templo y donativos.
6. »La heredad que tengo en Estagira la doy a Calino; y todos mis libros a
Neleo. El huerto, el paseo y todas las habitaciones contiguas al huerto lo doy
a mis infraescritos amigos, si quieren estar juntos en la escuela y filosofar
de consuno; bien que como no es posible que siempre estén ausentes de sus
patrias todos los hombres, no podrán los referidos enajenarlo, ni aun poseerlo
como propio, sino en general como cosa sagrada, habitar allí todos en común y
usar de todo ello familiar y amigablemente, como conviene y es justo. Los que
vivirán allí en compañía serán Hiparco, Neleo, Estratón, Calino, Demótimo,
Demarato, Calístenes, Melante, Pancreón y Nicipo. Si quisiere filosofar
Aristóteles, hijo de Midio y de Pitíada, tendrá derecho a participar de dichas
cosas. De éste tendrán todo cuidado los más ancianos, para que se aplique con
el mayor ahínco a la filosofía. Mi cuerpo será enterrado en aquel paraje del
huerto que más cómodo pareciere, no haciendo cosa alguna superflua acerca del
funeral y sepulcro.
7. »Quiero asimismo que después de mi muerte y sepultura, y reparados templo, huerto y paseo según se ha dicho, Pompilo, que allí habita, cuide de ello
igualmente que de las cosas que antes cuidaba, mirando a la utilidad de los que
la poseen. Pompilo y Treptas, libertos míos hace tiempo y que me han sido muy
útiles, tengo por conveniente posean sin algún menoscabo las cosas que yo les
haya dado, las que ellos hayan granjeado, lo que mandé les diese Hiparco, y
además dos mil dracmas, según he participado muchas veces a ellos mismos, a Melante y a Pancreón, y me lo han aprobado y aceptado todo. Hágoles también
donación de Somatal y de la esclava. De los muchachos doy desde luego libertad a Molón, a
Cimón y a Parmenón; pero Manes y Calias quedarán libres después de cuatro años en el huerto, trabajando ambos sin reprensión alguna. Cuando de
los muebles de casa se hubiesen dado a Pompilo aquellos que bien pareciese a
mis ejecutores, lo restante se reducirá a dinero. De Carión hago donación a
Demócrito, y de Donaco a Neleo; pero Eubión sea vendido. Dará Hiparco a Calino
tres mil dracmas. A no considerar que Hiparco me ha sido muy útil en otro
tiempo, y ahora ha padecido graves menoscabos, ordenaría que partiese el goce
de mi herencia con Melante y Pancreón; pero por cuanto veo que no es fácil
la puedan administrar de mancomún, y tengo por más útil a aquéllos les dé
Hiparco alguna cosa, dará Hiparco a Melante y a Pancreón un talento a cada
uno. Dará también Hiparco a mis ejecutores lo que costaren las obras
mandadas hacer en mi testamento, luego que cada una esté concluida.
Administradas estas cosas por Hiparco, quede libre de todas deudas y
obligaciones conmigo; y si en mi nombre viniese a Hiparco algún útil en
Calcides, sea suyo. Los ejecutores de las cosas escritas en este testamento
serán: Hiparco, Neleo, Estratón, Calino, Demótimo, Calístenes y Ctesarco.» Una
de las copias del testamento, selladas con el anillo de Teofrasto, se dio a
Hegesias, hijo de Hiparco. Fueron testigos Calipo Pelaneo, Filómelo Euonumeo,
Lisandro Hibees y Filión Alopecense. La segunda la hubo Olimpiodoro; testigos
fueron los mismos; y otra recibió Adimanto de mano de su hijo Andróstenes
que se la llevó de casa de Teofrasto; sus testigos Aimnesto hijo de Cleóbulo, Lisístrato Tasio hijo de Fidón, Estratón Lampsaceno
hijo de Arcesilao, Tesipo hijo de Tesipo, de oficio alfarero, y Discórides Epicefio hijo de Dionisio.
8. Este es el tenor de su testamento. Hay quien dice que el médico Erasístrato
fue discípulo suyo; lo cual es verosímil.
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(327) Esto es, hará la estatua en piedra.
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